RUA DOS ANJOS PRETOS |
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Se muestran los artículos pertenecientes a Octubre de 2008.
Es curioso cómo se contagia el palurdismo, más rápido si cabe que otras enfermedades igual de virulentas y malsanas. En menos de veinticuatro horas he visto, escuchado y leído cómo la situación financiera de desconcierto total se compara con el SIDA. Es curioso también, pues la primera me llegó a través de la televisión, haciendo zapping, en el programa de una de las más veteranas periodistas de la mañana. Allí siempre hay dos bandos: uno que defiende lo indefendible y otro que excusa lo inexcusable. Da lo mismo la ideología que sea y el tema a tratar. Se es o no se es. Hamlet no se hubiera suicidado de haber conocido a Ana Rosa. El caso es que un analista socio-político-económico de los de andar por casa, algo endomingado y sabiendo (siempre) qué se cuece afirmó que la crisis ya no es crisis, sino que es un momento insostenible de dudas y nerviosismo comparable a lo que pasaría si después de una orgía alguien descubriera que uno de sus yacentes tenía el SIDA y se lo había callado para uso y disfrute particular. Ya me quedé perplejo entonces. Pues se suponía que era una chanza para desferrar dicho status de incomodidad financiera. Cualquier comparación (jocosa o no) con una enfermedad de este tipo me parece representativa del Pensamiento tan obsceno que se está instaurando en nuestro país con mano de hierro. Quise saber el nombre del tal individuo, pero no pude aguantar mucho más y quité la tele. Pero hete aquí que en el trabajo alguien tuvo la amabilidad de acercarnos la prensa y en un descanso cogí el ABC, mucho más llevadero que Está Pasando. Allí me encuentro con este paraje literario sin igual del ínclito Ignacio Camacho: “Mira, esto es como si después de una orgía en la que hubiese participado mucha gente, todo el mundo acostándose entre sí, se descubriese que algunos de los que estaban tenían el sida. ¿Puedes imaginarte la sensación de pánico e incertidumbre?” Y fue entonces cuando en mi Bolsa particular de las credibilidades bajó siete enteros más la del contertuliano, hasta caer en la más negra de las bancarrotas. Y con él arrastró a AR, por no mesarse los cabellos ante tal aberración (a diario pueblan los pasillos de su plató tales). De todo ello lo mejor fue saber qué solución nos queda ante la crisis. Parafraseando una antigua publicidad (socialista, malo-malo), ahora cada vez que tenga que ir al cajero o a mi banco, para cualquier transferencia o qué sé yo, llevaré un preservativo puesto. Según los que más saben de esta crisis financiera que nos va a absorber a todos (con más fuerza que el acelerador de partículas) con condón el SI-DA NO-DA. Toma chanza. Si es que me salgo a veces. (Ya oigo sus aplausos y doy las gracias). P.d. El autor de la foto es Paco Sánchez. La cita, en el ABC de 2, X, 2008; p. 11. Y no, efectivamente, Hamlet no se suicidó, pero le faltó poco. Pues va a ser que los tíos estamos de enhorabuena. Una forma de afrontar la crisis individual es el abaratamiento de lo que desde niños nos enseñaron que era sexo indecoroso. Lo sentimos por los cálidos lugares llamados lupanares, pero lo que es en esta rua, nuestro bien amado club social, conocido por todos como O LAGAR, tiene los días contados. Tanto, que Burgercake ya ha preguntado precio por su local. Para resolver lo de la crisis sin reparar en gastos y sin dejar de darnos el placer no habrá que difundir la palabra de los chicos estudiosos de la Universidad de Carolina del Sur, una de las más importantes dentro de su estado. Dijeron en su día haber realizado un estudio con quince mil mujeres. De tantas, 6246 realizaban felaciones con cierta regularidad, mientras que 9.728 que lo hacían poco o nada en absoluto. Hasta aquí, todo correcto. Que las universidades se gasten el dinero en lo que quieran, que ofrezcan al mundo datos inservibles cuando se les ocurre. Pero fíjense que luego dan con la teoría: LAS QUE LO PRACTICAN CON REGULARIDAD TIENEN MENOS RIESGO A SUFRIR UN CÁNCER DE MAMA. Lo dice B.J. Sooner, de la escuela de medicina de John Hopkins. Digo yo que esto será bueno para nosotros, que de alguna forma tendrá que ayudarnos a convencer a las titis de que una mamadita de vez en cuando es beneficiosa para su salud. ¿Qué? Parezco soez, ¿verdad? Pues esperen, que llegan los palurdos científicos hamburgueses y saltan con otro estudio. Éste, hilvanado con el otro resultado, hará de nosotros un Nacho Vidal barato, sin necesidad de mover un dedo. Pondremos el aparato en marcha y todas querrán darle cuerda. Ahí va. Según la directora del estudio, Ingrid Fleischer, (es decir, que no nos lo hemos inventado nosotros, que ha sido una de ellas) por el efecto de la alcalina (ingrediente desgrasante) el efecto que provoca en el aparato digestivo el esperma ingerido (la frase se va poniendo cojonuda) es de quema de calorías, por lo que, a la larga, hace que se adelgace. En fin, que todo el acto en sí adelgaza y evita el riesgo de un cáncer de mama. Es como para frotarse las manos de gusto. Aunque voy a reservarme. Alguna podría denunciarme por semejante desperdicio. p.d. Afortunadamente, estas dos noticias no pasan de ser una broma de alguien que quiso poner a prueba la credulidad de la gente. La publicación DH, en su rama francesa, picó. A pesar de todo, yo dejo este bulo, por si alguien llamara a mi puerta con ganas de quemar calorías o como método preventivo. Ya saben que hay gente que jamás lee las postdatas. Quién nos iba a decir que la Banca, el sistema más capitalista del mundo mundial iba a terminar practicando el comunismo más sectario. Que los amateurs del golf y los consumidores de Prada iban a sacar la bandera de una nueva revolución basada en el miedo a perderlo todo. Quizá aquellos que recuerden que el Che fue en su día presidente del Banco Nacional y Ministro de Economía, pero ni aún así los imagino tan ilusionados y certeros con dichas ilusiones. Ahora van y nos dicen que en un hipotético caso de bancarrota nacional sólo podríamos recuperar un máximo de 50.000 euros de todos nuestros ahorros. Tiene muchas formas el diablo. Y su hijo, el Comunismo, aprende rápido, el muy hijoputa. Se trata de una estadounidense de ascendencia japonesa con un nombre dificilito para los de por acá. Con esta presentación sólo podría tener una banda y cantar. Viene desde San Francisco y he descubierto su segundo disco gracias a mi gurú musical (siempre tan certero). Algunos dicen que su voz es bastante similar a la de Cat Power, otra musa de esta rua, de la que hablaremos otro día. Tiene su morbillo eso de ver a una japo tocando el banjo y bailando descalza. No es que sea una belleza oriental, pero deja a tu mente volar por un momento e imagínala en el salón de tu casa musitándote sus letras y renacerán tus ganas de ir a comprar coleccionables. Parece una extra en el improvisado karaoke de Lost in Translation, pero con un sentido del buen rollo que no tendría la Coppola ni firmando películas con Alfredo Landa. Personalmente, les recomendaremos “Geography”. p.d. La foto, extraída de aquí. Soy tan vago que se me han ido adelantando casi todos: Constelación decimoctava, Música del Futuro Frío, Henrickson en Resistencia, El Alma Disponible (no se pierdan la foto con la que nos ilustra), Tucumán 846 y algunos más que se me escaparán… Pero nunca es tarde si es buena la nueva y la dicha de traerla aquí. El número 22 del Coloquio ya está a la venta. En sus quioscos habituales. El precio, para tiempos de crisis, y es que llevábamos ocho años adelantándonos a ella y nadie sin agradecérnoslo por ello. Económicamente hablando, es cierto. Pues nuestro coloquio siempre ha llevado en sus costillas la responsabilidad de un mar de gratitudes excelsas, que han hecho posible nuestra singladura ejemplar a ejemplar. Particularmente a destacar desde esta Rua: la foto de la portada, que dejo aquí, de Carlos García Jiménez, y todo lo que viene después, que es demasiado bonito para ser verdad. Qué buenos son los silencios de “The Sopranos”. Son lo mejor de la serie. Son los silencios reales. Los silencios propios que impone la vida. Aquéllos que ella misma te obliga a realizar para que el curso natural de las cosas no salga de su cauce. En un mundo tan hipertenso como el de la televisión es de agradecer tanto silencio pagado y explícito. Sobre todo, si luego vienen los tiros. Uno de mis regalos favoritos (uno de los que más ilusión me hizo por inesperado) fue el libro de “Todo Mafalda”. Y lo recibí al cumplir los 31. Yo llegué a Mafalda no a través de los periódicos, sino de una persona que desapareció de mi vida hace ya diez años. Pero fíjense que ya no la recuerdo a ella cuando releo a Mafalda, sino a mis amigos, que trajeron dicha tan simple a mi hogar con su dádiva. Es evidente que luego viene el otro pensamiento, el de aquella persona, porque los pensamientos no saben de rencores ni de desdichas ni de penas. No saben nada los pensamientos, fluyen como instantáneas y uno los acepta o no, como en un álbum de fotos. Y hoy he vuelto a ella, porque desde hace unas semanas estoy volviendo a Mafalda y a su singularidad. Y si Susanita le ponía flores en la cabeza a Manolito para su inteligencia porque le parecía muy triste una tumba sin flores, yo aprovecho para invitarles a poner flores en la tumba de la inteligencia de muchos que hoy nos vienen a la mente. Yo, propongo hoy a Sarkozy. ¿Y vosotros? p.d. Aprovecho para agradecerle a Quino públicamente el bien que me hizo en mi juventud más tardía. Pignoise son la calle. p.d. Leído aquí. Hacía tanto que no me divertía así... Vía mi compadre Joseda, of course. Gran carretera. Se ve todo un paisaje netamente norteamericano que va siendo surcado por un coche negro. Fondo en negro. Un coche enorme, un Mercedes espacioso, en primer plano a toda velocidad. Se ve a los ocupantes. Somos Carla Bruni y yo. Ella lleva una guitarra y busca letras para una melodía mirando el paisaje, aunque no le da mucha inspiración el que vayamos a más de 130. Aparecen muchos árboles y se ve mi coche de fondo, ese Mercedes que nos lleva a la cumbre del G-20. Carla Bruni, curiosamente, canta en italiano. De repente, aparece un pequeño poblado vestido de fiesta y se ve a un negro muy bien trajeado bebiendo café y mirando a la carretera con aire de triunfo, exactamente con aire de triunfo americano. Ella me grita: - ¡Ése era el Presidente de los Estados Unidos! - Seguro que sí, le respondo yo, mientras la música del piano de Jun Kanno se remonta en toda la escena y sube y sube. Carla Bruni sonríe satisfecha y yo sé que le ha venido la inspiración para la melodía y que puede ser que algún día la veamos de Primera Dama estadounidense. La voz del doblador de Terminator 2 dice antes de despertarme: Nuevo JFK. Ya nada te parecerá imposible. p.d. La foto, de Bern Stern, of couse. En estos días de repentinas nieves, condenados vientos y absurdas encuestas presidenciales de un país que pretende regir el curso natural de TODAS las cosas, les propongo que escuchen, una vez más, una canción de mi amado Franco. La mágica Lode All’Inviolato. Sí, ésa que comienza: Ne abbiamo attraversate di tempeste... Y déjense atrapar por el violín final y piensen en la próxima primavera, en ese abril que ha de venir, aunque sea tímidamente. p.d. Les dejo aquí el enlace al video tipo karaoke, aunque les recomiendo que se vayan a la versión en directo de su disco Unprotected. Hablamos de otra canción. Qué fácil resulta la vida cuando la persona que te convive te enseña diariamente a amarla, a reír con ella siempre de cosas nuevas, a deleitarse en el hoy para sobrellevar mejor el mañana. Qué fácil, cuando te coge de la mano si te sales de la senda, regresándote al camino. Busquen a esa persona para encontrarse a ustedes mismos. |