Blogia
RUA DOS ANJOS PRETOS

LA PRIMAVERA VIENE CUAJADA DE VERSOS

Hoy ha sido el Día Internacional de la Poesía. He tenido que enterarme por la prensa, como tantos otros. Sólo a última hora de la noche, Andreu Buenafuente ha hecho mención a ello, leyendo al gran Goytisolo (y no me busquen las cosquillas preguntándome qué hermano es). Y no sé si será por este motivo que hoy ha visitado Madrid Sharon Stone, para promocionar que envejece muy bien. Todo en ella es una concentración perfecta de versos, y no lo digo yo, que lo asegura, mucho mejor, mi muy querido y admirado José María Alvarez en La lágrima de Ahab.
Pero sin salirnos de madre, sin más cruces de piernas, digo de temas, es una lastima que la poesía haya caído tanto en desgracia, como vaticinó J.C. Mestre en su soberbio poemario. Qué vértigo me dan los dias de. Recordarle al mundo que hay cosas que existen, como los derechos de los niños, las mujeres trabajadoras, el sida o la poesía. Ahora será la primavera quien nos traiga la poesía. Llegan de la mano, en el mismo día, como el fallo del premio Hiperion (otra vez se lo dieron a otro) y el nacimiento de Hoderlin. Quizá fuera eso lo que esperaba tras su ventana Elina Brotherus en su fotografía La primavera, al tiempo que fumaba : algo de poesía en su vida.
La poesía forma parte de mi vida, afortunadamente. Hace mucho, y está recogido por ahí, afirmé que, sin duda, la poesía me sirve para ser mejor persona. Y sigo creyendo en esa afirmación y sigo aferrándome a ella cuando mis estados de ánimo me lo permiten.
Para celebrarlo, no se me ocurrió mejor manera, me he ido a ver de nuevo Volver la ultima película de Pedro Almodóvar. Qué enormidad de film, qué trabajo de las actrices, la madurez de este manchego universal está llegando y anuncia a las puertas la que ha de ser su obra maestra. Emocionante Carmen Maura en cada plano, en cada gesto. Y sorprendente Penélope Cruz, que hace lo imposible por satisfacer las órdenes de su querido y admirado director. Se nota a lo largo del film, como se notaba en sus palabras en la rueda de prensa en Madrid el pasado dia 13, recién llegada de su nueva residencia. Por unos avatares del azar que no vienen al caso, allí me encontraba yo, con mi bloc de notas y sin perder detalle.
Ya saben, si quieren celebrar tan precioso día, que viene cuajado de primavera y versos, vayan a ver Volver. Me consta que hasta los detractores de Almodóvar tendrán que morderse la lengua esta vez. Se dice de ella que es la más manchega. Que es un homenaje a esa tierra maravillosa en la que hace tanto pasé mi primera infancia. Me niego en rotundo. Es su film más universal, el más poético. Porque con el pretexto de hablar de la muerte hay una celebración de la vida infinita, el deseo de vivir y sobrevivir a toda costa, de hacerse fuerte. Y para ello, nos dice Pedro Almodovar, siempre necesitaremos a los que nos quieren y están más cerca. Ellos nos dan la vida y por ellos vivimos.
Pero, como no quiero irme sin celebrar la poesía, y para que no me llamen pedante al citar y recomendarles al menos un poema de Omar Jayyam, Fernando Pessoa, François Villon, César Vallejo, Emily Dickinson o Leopardi, permítanme que les deje aquí unos versos demoledores, que encontré hace poco en la Casa del Libro:


LA PALABRA
 
        El poder de la palabra es el poder de la brea
de la cola o del barniz. Su valor el del espejo
o el del agua parada en las cisternas,
su brillo el de la luna
su vida la de las estatuas
sus vasallos cobardes y sus víctimas
cada uno de nosotros, todos los días.

JOSE DANIEL ESPEJO BALANZA, Quemando a los idiotas en las plazas, 2001


¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

2 comentarios

paco edwin -

les falto poner unas poesias o poemas que representen este dia

Carlos J. Teixeira -

O SAL DA LÍNGUA
(Eugénio de Andrade)

Escuta, escuta: tenho ainda

uma coisa a dizer.

Não é importante, eu sei, não vai

salvar o mundo, não mudará

a vida de ninguém - mas quem

é hoje capaz de salvar o mundo

ou apenas mudar o sentido

da vida de alguém?

Escuta-me, não te demoro.

É coisa pouca, como a chuvinha

que vem vindo devagar.

São três, quatro palavras, pouco

mais. Palavras que te quero confiar,

para que não se extinga o seu lume,

o seu lume breve.

Palavras que muito amei,

que talvez ame ainda.

Elas são a casa, o sal da língua.
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres