RUA DOS ANJOS PRETOS |
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Quiero morir en una discoteca llena de maricas. Quiero morir bebiendo vino a morro de una barrica. De la canción “Maricas” de los madrileños LOS PUNSETES. p.d. Que conste en acta pública que no me desagradan, y que están haciendo legión, pero eso de rimar barrica con marica es forzar demasiado la máquina inagotable del ripio. De todas las novedades editoriales que saldrán este mes, esta antología de cuentos es la que más nos ha llamado la atención. ¿Será porque un buen vecino de esta rua aparece en ella? Y, parafraseando a la gran Mayra Gómez Kemp, diré: “Y hasta aquí puedo leer…” Da la Casualidad de que YO le hablo de TÚ al CONSEJERO DELEGADO… [Escuchado en un Centro de Salud de Badajoz, ciudad española donde el porcentaje de Señores Don Usted-No-Sabe-Con-Quién-Está-Hablando supera la media nacional con ufanidad y orgullo visibles. Incluso supera la media del siglo pasado y, si me lo permiten, del anterior, ésa del que ya (casi) nadie habla con conocimiento de causa.] EL TERCER MUNDO NO SABE LO QUE ES LA CRISIS LORENZO MILÁ, promocionando el donativo en la Gala de la Fao de TVE. Yo me estoy perdiendo un poco. ¿Coldplay plagió a los Creaky Boards y su canción The songs I didn’t write? Y éstos jóvenes neoyorquinos, hartos de los palurdos americanos reverenciales de Obama, ¿plagiaron a la francesa Alizée? Por lo menos los Creaky confiesan en el título que son canciones que no escribieron, lo que les honra. ¿Es Alizée la nueva Marianne Faithfull, musa de las nuevas generaciones musicales de este orbe? Yo no sé qué dirán ustedes. Pero por ahí hay un enlace al you tube de una versión en directo del 2004 que es más que sospechosa (si se compara con la de Martin y los suyos, obviamente). Cantar la chica no canta casi nada y casi podríamos decir que es difícil reconocerla, pero la coreografía es propia de la Inauguración de los Juegos Olímpicos de Pekín. Personalmente, me quedo con Alizée, que a los de esta rua nos pone cosa mala desde que la vimos tan lolita. Además, puestos a elegir siempre nos vamos a quedar con una canción que empieza diciendo: Tengo la piel suave /// en mi baño de burbujas… p.d. Para una canción que de verdad me gusta de estos chicos, la que están armando. Lo lamentamos mucho. Somos conscientes de que bajaremos el nivelón del blog, pero no hemos podido resistirlo. Mi Pacorro y yo - qué feliz me hace con cada una de sus estadías - de vuelta por Cáceres a unas horas en las que la gente duerme la siesta. No podría salir otra cosa que. Señores, no nos esperen mucho por aquí en los próximos días. Tenemos dos o tres planazos que quitan el hipo. En primer lugar, mañana vamos a Madrid, en un autobús fletado por LA RUA MOTORS. Nos esperan la siempre apasionante mirada de Helmut NEWTON en La Fábrica y la presentación del libro EL FUNGIBLE 08, donde se recoge un relato de nuestro colaborador GÓMEZ ESPADA, al que todos vamos a apoyar gritando con nuestras gargantas como si Torres le hubiera metido otra vez el gol a los germanos. Nos esperan también unas cervecitas con Tucumán y alguna que otra sorpresa (que siempre las hay en Madrid). A la semana siguiente, marcho a Murcia unos días. Aprovecharé para celebrar post-coito el cumpleaños de mi compadre José Daniel Espejo y para encontrarme con mi jefe Juan de Dios García, el orfebre magistral y majestuoso de ese cacho artefacto que es EL COLOQUIO DE LOS PERROS. Abrazaremos de nuevo al Conde Niño (o así lo espero) y dejaremos que fluya la magia cartaginesa en ese especial recital-charla-coloquio que daremos en un taller literario. Pero la cita más importante e ineludible es sin duda la que nos hará estar esperando ansiosos a partir del 3 del próximo y último mes la apertura de la discoteca PACHÁ, a ver si conseguimos ser los agraciados en ese codiciado sorteo que realizarán el día 5 de una operación de aumento de pecho. Qué ilusión de ganar, mejor que un décimo de la Bruja de Oro. Ya me veo con mis dos siliconas en el trabajo, mi corbata negra, mi chaqueta negra y las dos protuberancias que serán la envidia de todas. He obligado a los miembros de esta rua a firmar un contrato en el que se me donará el premio a cambio de pagar las copas. Es un riesgo, pero yo siempre juego a suertes sencillas. Después, quién sabe. Vendrá la fama y tendrá qué ojos. Me he visto ya muchas noches en el espejo de mi casa, con mis dos siliconas aparentes y creo que yo ya no estoy para artimañas del Interviú. Sinceramente, me veo quitándole la portada de ELLE el próximo año a Belén Rueda, vestido exclusivamente con cristales de Swarovski y con el último grito en Photoshop. Como las cartas de amor, el poema que le salva la vida a una persona puede parecerle ridículo a otra. Javier RODRÍGUEZ MARCOS, Epílogo a Antología Sumergida (2005) |