Blogia
RUA DOS ANJOS PRETOS

DE MIS PASEOS

PASTILLAS CONTRA LA ESTUPIDEZ

PASTILLAS CONTRA LA ESTUPIDEZ

Ahora sé que esta Rua tendrá un final, algún día. Nunca esta bitácora se concibió sólo como almanaque, porque uno nunca el viaje acaba y, cuando lo hace, no somos conscientes de ello, excepto algunos privilegiados, que no saben qué decir.

Yo pensaba que nunca acabaría esta trayectoria de la que tan satisfecho me siento, pero veo que sí. A no sé quién se le ha ocurrido que los medicamentos todo lo pueden y que las pastillas son el maná de este siglo que acaba de despertar a la nada. Y ahora han pretendido jugar a ser dioses y han ideado una pastilla contra la estupidez.

Y como la Rua, por mal que les pese a muchos, bebe directamente para cultivar sus caldos mejores de la estupidez ingrata de muchos, pues pronto diremos adiós y echaremos el cierre a las maletas para buscarnos de nuevo y encontrarnos en la sonrisa de otros.

Triste estaba yo y alicaído por esa causa que todo lo puede, con ese comercio de antibióticos contra la estulticia, tan magnánima ella, que haría de los Teatros y las Operas los nuevos templos donde orarle a Dios por habernos dado a Ricardo Reis y a otros tantos como él.

Sin embargo, pronto me ha venido la siguiente reflexión: ¿Y quién es el guapo que se atreve a automedicarse en estos menesteres y se toma un pastillazo porque se reconoce gili del todo (más o menos como el corrector ortográfico de Windows)? ¿Y quién le dirá a Bush o a Mariñas tómese una de estas cada ocho horas? No, mejor cada seis. ¿Se te diagnosticarán por tragarte sin respirar los artículos en el abecé de Juan Manuel de Prada, a quién algún día estimé? ¿Qué médico se arriesgará a decirle a sus pacientes que se las tomen, sabiendo que tienen el brazo tan tonto como el alma o la cabeza y que sacuden con gracia sin igual? ¿Será adictivo para los soldados norteamericanos e israelíes? ¿Habrá demanda suficiente para los guionistas de Hollywood o podrá escaparse siempre alguno para destrozar alguna realidad Marvel?

Y he visto que el mundo de esta rua estaba a salvo, que los vecinos seguirían siendo felices en ella y que queda mucho para que se ponga en unas obras definitivas y eternas, a no ser que nos venga a gobernar Ruiz Gallardón.

Así que, feliz, como hacía mucho que no lo era, he cogido la tarjeta de El Corte Inglés y he ido a comprarle a mi chica un iPod con vibrador sintonizado (OhMiBod: 54 euros según la publicidad – www.ohmibod.com) con la música de los Gotan Project, para que se divierta en esos momentos en los que yo no sé sacarle una sonrisa.

 

p.d. la foto es del venezolano Luis COBELO.

DOCUMENTALES PARA NIÑOS

DOCUMENTALES PARA NIÑOS

La otra noche, una de esas cadenas televisivas en las que repiten documentales a cada momento, y te convencen en cada corte publicitario de lo buenos que son y de lo mucho que cuesta hacer un documental, como si no lo supiéramos ya, se dedicó a contarnos cómo sería la vida militar de algunos emperadores romanos si dispusieran de la tecnología y los medios de muerte que hay en la actualidad.

Como si los padres de todo este cotarro no fueran lo suficientemente ingeniosos. Como para darles más muestras de cariño por el desgarramiento y demás artes. Como si aquella tortura de vaciarle las tripas a una acémila y meter a alguien dentro para que agonizara lentamente no fuera ya un bello ejemplo de crueldad gratuita.

De todas formas, aunque no escuché lo que decían, y tenía que repartirme entre mirar la pantalla gigante de cincuenta mil pulgadas o más y trabajar un rato, me pareció un alarde de poder documental banal y sin sentido.

Está claro, nítido, que los estrategas romanos les daban cien patadas a los de hoy y veían el campo de batalla de otra manera. Por si no lo saben, ahora vale con estar a kilómetros y kilómetros para actuar y se pasan la vida emulando con la videoconsola. Lo de entrar a dejarse a unos cuantos estúpidos con la cosa del cuerpo a cuerpo es sólo para la galería y para que los ciudadanos vean que están cayendo los suyos y digan que sí al aumento del gasto armamentístico y no moten en cólera por la subida de los precios ni de los intereses de las hipotecas y todo lo demás.

En verdad es justo y necesario, repetimos como borregos en misa.

Ahora los emperadores romanos, los grandes estrategas de la Antigüedad no valdrían para estar en el poder. Al menos, en el que conocemos. Porque cualquier gili de medio pelo puede apretar un botón y devastar a tutiplé. Hasta Ramoncín podría ser un líder mundial, yo creo.

Ellos se dedicarían a manejar la Bolsa. A destruir sueños y empresas. A desestabilizar la Economía Mundial con una sola llamada. Es lo más parecido a la Divinidad que hoy tenemos.

p.d. la foto de hoy es de Agnieszka KUDAK.

VIVIR POYEYA: UN ESTADO DE ÁNIMO

VIVIR POYEYA: UN ESTADO DE ÁNIMO

El Poyeya es un estado de ánimo, que para sí lo quisieran los que han llegado al Nirvana. Es el estado por antonomasia de este crudo verano y de estos días que nos atropellan y nos arrasan con su duro trasiego.

Gracias a Soraya, supuesta cantante, lo hemos conocido algo mejor. Y hay que reconocerle a la extremeña que el palabro es pegadizo de cojones.

Yo llevo un verano bastante poyeya. No doy un palo al agua ni aspiro a ello. Sólo rumio pensamientos incoherentes y asimilo imágenes desde la pantalla de la televisión. En el trabajo estamos bajo mínimos, y casi me pegan por no dormirme, básicamente.

Estar poyeya es como estar sin ganas de vivir, pero debido a los acontecimientos (atmosféricos, principalmente). Es algo parecido al trauma post-vacacional, sólo que sin vacaciones, pues es científico que se arraiga mucho más en aquellos que no tenemos vacaciones en verano y tenemos que esperar a septiembre, por poner un mes.

Fidel está bastante poyeya también. Y le falta el canto de duro para estar poyeya del todo. En Miami se lo pasan en grande con la espera, porque los pobreticos se ve que no se dan cuenta de que los USA van a meter baza hasta que se les salgan las cuencas de los ojos del gusto. Y aviso para caminantes al respecto de la sucesión cubana. Como dijo Cañizares en el tercer gol de la octava: Cuidado con Raúl.

Pero no cabe duda de que en el ranking de gente que está poyeya del todo el número uno es para ese vecino de Salobreña, a quien el sonido de las olas y la cercanía del mar de poco le han servido.

Su pensamiento, débil, endémico, le llevó a una fase Terminal extrema. Lo negro se impuso en él y lo que era un ritual del amor y la convivencia se convirtió en un odio exacerbado por exagerado. El matrimonio mata más que el calor. Hay quien afirma que es un cáncer. Definitivo y furioso. Y algo de eso debe de haber porque hay que estar muy poyeya para asestarle ciento setenta y cuatro puñaladas a tu mujer antes de suicidarte. Eso pasma, pone los pelos de punta. ¿Qué ha de hacer una infeliz para terminar así? ¿Cómo ha de minarse la vida del otro para merecer tamaño castigo?

Como en toda teleserie que se precie, hay una vuelta de tuerca, que cada uno de nosotros ya se imagina una vez visto la cifra de cortes. Primero la degolló con un cuchillo jamonero. Luego, el resto. Algo más que silencio. El sonido de la sangre a borbotones. El del cuchillo abriéndose camino entre la carne recién muerta. García Márquez no lo tendrá más fácil para hacer otra crónica magistral de las suyas.

La escena final. Al parecer, imagino que exhausto por el esfuerzo del arrepentimiento y una última ráfaga de lucidez (la lucidez, ay, el mayor enemigo de la vida en estado poyeya) se infligió casi noventa cortes por toda su piel, antes de suicidarse.

Por si vale de algo, decir que los mejores remedios contra el estado poyeya son: mucho aire acondicionado, la filmografía completa de los hermanos Cohen o del manido Kubrick y dosis ingentes de granizado de limón con un chorrito de Cacique 500.

Esto último no mata la poyeya, pero reduce la estulticia y relaja bastante.

p.d. la foto es de la finlandesa ELINA BROTHERUS (1972) y su nombre "Estudio con Modelo núm. 12". 

HISTORIA DE UN BESO

HISTORIA DE UN BESO

Sábado de julio. Una piscina dentro del panorama netamente español. Calor de justicia, casi abusando de nuestra cordialidad. Los fines de semana hay más gente, ya se sabe. Una pareja besándose, expresándose. Unos cuantos, llamados al decoro, deciden que aquello atenta contra la moralidad. Y se lían a patadas, golpes y a practicar el santísimo y saludable arte de la lapidación de la manera más satisfactoria que ellos conocen. Hacer ejercicio siempre está de acuerdo con la ya famosa “operación bikini”.

Entre apaleamientos varios y alguna que otra contusión por impacto de piedras, dejan a la pareja prácticamente para una urgencia. Sobre todo al chico.

Nadie hace nada. Sólo decir en voz baja: se veía venir. Y: si es que son unos vándalos. Alguno apunta: a mí ya me han robado tres veces este mes; no digo que sean ellos, pero.

Hasta ahí todos con la boca abierta, espantados. Seguro que alguno que lea esto también. Si no hubiera localizado el particular evento, muchos pensarían que se trataba de un conflicto más, el enésimo, en Oriente Próximo.

Ahora es cuando dejo un pequeño apunte: la pareja estaba compuesta por dos chicos.

Y ahora, que levante la mano el que haya pensado: ah, bueno, siendo así, pues… A ése le agradecería que no volviera a pisar esta rua.

 

 

p.d. La foto está sacada de www.musee-rodin.fr y pertenece a la hermosa y célebre escultura “Le baiser” de Rodin. Según se dice, los autores son Erik y Petra Hesmerg.

 

CLASE DE HISTORIA NACIONAL

CLASE DE HISTORIA NACIONAL

El domingo tuve la suerte de poder disfrutar de un sol terrorífico en el Parador de Jarandilla de la Vera.

Para sofocar el calor soberano que nos regía, entramos al bar a tomarnos algo con lo que disimular los sudores. En la mesa de al lado, una familia endomingada hacía lo mismo que nosotros. El abuelo no dejaba de explicarle cosas a su nieta, que asistía al espectáculo de escucharlo con incontrolados movimientos.

Yo pensé en los míos, y en las historias que mi abuelo paterno me contaba. Historias de la guerra desde un punto de vista partidista, heridas de guerra que salían por su boca con el rencor propio del que no olvida. Todo se olvida menos el hambre, decía.

Las historias del abuelo continuaron. A cada hecho que evocaba le daba un toque preciso de narración y era grato tenerlo de fondo, mientras nosotros departíamos de bodas cercanas y yo aprendía un rápido curso de fotografía.

Hasta que el abuelo se puso a recordar la gran hazaña del General Moscardó en la defensa del Alcázar de Toledo y habló de los malos que no paraban de asediar. Hasta que John Wayne vino a liberarlos a finales de septiembre del 36.

Los malos.

Comprobé la fecha rápido en mi reloj. Seguíamos a 2006. No habíamos retrocedido en absoluto. Y ese hombre hablando de los Malos.

O tempora! O mores!

p.d. para más información sobre el tema les recomiendo la página www.generalisimofranco.com (que no tiene desperdicio), y de donde he tomado prestada la foto.

¿HAN VISTO LO QUE COBRA LA FEA?

   Era un día feliz, como suelen ser los jueves desde que un periódico nacional decidió acompañar los jueves con un dvd de House, la serie del actor Hugh Laurie, del que me enamoré perdidamente en Los amigos de Peter (1992), de Kenneth Branagh (director del que, sin duda, prefiero In the bleak midwinter, de 1995) y al que idolatré tras su papel de marido ácido-pero-compasivo en Sentido y Sensibilidad de Ang Lee.

Y acababa de ver los dos capítulos de un tirón y sin publicidad, en versión original, cuando ha salido tele-hinco por ahí con una versión nacional de aquella telenovela de éxito que fue la de la secretaria fea que amaba al jefe hermoso y apolíneo y que gracias a la ayuda de un equipo de guionistas más simple que los del Telecupón y de Corporación Dermoestética (www.corporaciondermoestetica.com), conseguía ser la más guapa y tirarse al jefe.Muerto de la curiosidad por saber cuánto le pagaban como secretaria de dirección he aguantado unos segundos el off. Le ha confesado al que imagino sea su chico que sólo 1000 euros. Y él ha puesto el grito en el cielo ante esa misérrima cantidad…

Ahí ha sido cuando me ha dado el patatus y el baile de san-vito. Primero, el ataque de risa, obviamente. ¿1000 euros en una empresa privada por ser una secretaria? Ay qué risa tía Felisa. ¿Y eso dónde? ¿En Londres, por lo menos? Porque por aquí, por la península como que me da un poco de risa.Qué feliz sería si me llegaran al menos cinco comentarios de gente que cobre eso por ser secretaria. En los tiempos que corren, pordios…

¡Pero si eso lo cobrarán dentro de poco los directores!

Señores de tele-hinco a ver si se dan una vuelta por la blogosfera de los sueldos y les dan un tirón de orejas a sus guionistas. Así no van a ninguna parte.

Y que vuelvan las Mamachicho. Eso sí que era televisión y no lo que hacen ahora. 

DEFENSA DEL MEMO (ON PARLE DE DAN BROWN)

DEFENSA DEL MEMO (ON PARLE DE DAN BROWN)

Ay, mi padre, ésta sí que no me la esperaba. Lo prometo.

A raíz de un email masivo recibido hoy, descubro una tonta polémica que se dio en medios de comunicación sensacionalistas (el mundo on line) y otros blogs de diversa índole, amigos de la literatura de Dan Brown. Esta polémica tiene ya casi un año, por lo visto, así que da una referencia exacta de lo que me importa a mí este chico.

Y, sin embargo, me veo aquí rompiendo una lanza en su favor. Qué cruz. A ver si se estira el amigo y me paga una copichuela.

Reconocido queda que la memoria histórica que tiene la mayoría se para en momentos cumbres: El 12-1 a Malta y la cagada de Arconada en la final de la Eurocopa del 84 contra Francia. Si me apuran, algunos dicen que una vez vieron tanques en Valencia y se quedaron extrañados, les parecía raro porque no era la celebración de las fuerzas armadas, sino un frío día de invierno.

Resulta que la gente se mosqueó un poquito con el autor estadounidense por la imagen que daba de una España tercermundista en 1995, en su primera novela escrita, cuando ni por mucho se imaginaba que sería uno de sus personajes el abominable actor de las nieves Tom Hanks. Aseguraba el cafre que la Sanidad pública era una mierda, que las fuerzas de seguridad estaban corruptas y que las telecomunicaciones funcionaban como el culo.

¡Qué barbaridad! ¡Cómo es posible que diga eso de nuestro país! Si lo hubiera dicho Toni Morrison o Joseph Brodsky pues no hubiera pasado nada, porque no los leen ni en sus casas, siendo los dos premios Nobel. Pero como lo ha dicho el creador de ese error humano llamado EL CÓDIGO DA VINCI pues hay tema. Vale que el muchacho diga sandeces, pero él ya mismo es una sandez con patas.

Venga, el que esté libre de pecado que lance la primera piedra. A ver, situémonos en los años posteriores al 92, donde íbamos a comernos el mundo con la Expo y las Olimpiadas Catalanas. Fue más o menos unos meses después de que Salinas fallara aquella oportunidad ante Italia en los míticos cuartos. Para que nos centremos. ¿Vale?

¿Quién ha sido el guapo que no ha dicho alguna vez que la Sanidad era una mierda, que el Gobierno y sus ejes de gobernación estaban corruptos y que las Comunicaciones eran una porquería? ¿Tengo que recordar a qué velocidad iba la línea de Internet, que no había adsl y que sólo teníamos a Telefónica?

¿De verdad a las alturas que estamos se tiene que recordar todo eso?

País, que diría Forges.

Somos adictos a la queja.

 

Y Dan Brown, un memo potencial que dignifica la ignorancia, haciendo de ella un don.

A los que argumentan que leen sus novelas por pasar el rato y porque es de usar y tirar, les recomiendo otro tipo de literatura del absurdo, “Esperando a Godot”, y a sus protagonistas, Vladimir y Estragón, memos entrañables.

 

 

 

p.d. La foto es de Henri CARTIER-BRESSON, genial autor fallecido en 2004.

 

 

"EL DOBLE DE LO PERMITIDO" SIEMPRE ES UN BUEN TITULAR, PERO

"EL DOBLE DE LO PERMITIDO" SIEMPRE ES UN BUEN TITULAR, PERO

Siempre es lo mismo. Que ya se sabía, que esto iba a pasar algún día, que ya se había producido algún siniestro con anterioridad, que los sindicatos lo habían denunciado, que se podía haber hecho, al menos, el esfuerzo de evitarlo.

Y luego las razones científicas. Que si el maquinista, que si se circulaba al doble de lo establecido, que los frenos eran FAP y no ATP, que fue pura mala suerte el hecho de que se llegara a una zona abierta, donde los vagones perdieron el apoyo de las paredes…

Para qué seguir.

Aprovechando que aún el Mundial de Fútbol sigue en pie, nos agarraremos a la máxima del Balones fuera como a un clavo ardiendo.

Todos los involucrados salen en los medios de comunicación para dar sus condolencias y sus concienzudos razonamientos.

El consejero de Infraestructuras dice que el fallo humano no se podrá confirmar por la muerte del maquinista y hace gala de su profesionalidad (la del fallecido, la suya no se pone en duda, él no conducía, ni ha cogido el metro en mucho tiempo).

Vamos, lo normal.

El circo de la sangre, que el Cristianismo – cuando después de años de lucha intensa consiguió establecerse y hacerse con el poder - prohibió en Roma por pagano.

Pero quién es el guapo que se acerca ante los féretros y las tumbas y les dice a los más de cuarenta muertos: Sí, yo puse mi granito de arena para que tú la diñaras de manera tan absurda y sufrieras el horror más indecible, el dolor final de lo evidente, de lo ya inevitable.

¿Quién es el guapo que tiene ese par para asumir su parte de culpa?

INAUDITO INAUDITO: PORTÁTILES PARA NIÑOS TERCERMUNDISTAS

Entrevistadora: Mercé Molist

Entrevistado: Jim Gettys, Vicepresidente de Un Portátil para Cada Niño.

Medio de difusión de la entrevista: El País, 29 – VI- 2006

Precio del producto del que hablan: unos 135 dólares.  

Moraleja: Amigo Gettys: tú te los fumas bien dobladitos.

P: Además de baterías, estos portátiles usan lo que llaman ENERGÍA HUMANA. ¿Qué es eso?

R: Es un mecanismo que puede generar energía de diferentes maneras: con una MANIVELA A LA QUE SE DA VUELTAS CON LA MANO, MEDIANTE UN PEDAL, HACIENDO FUERZA AL ESTIRAR LOS BRAZOS…

P: Además de la energía, otro problema en el Tercer Mundo es encontrar una conexión a Internet. ¿Cómo resuelven esto?

R: No hay una respuesta única y simple. Se ha pensado en el SATÉLITE, NO ES CARO SI MUCHA GENTE COMPARTE LA CONEXIÓN, o por nodos inalámbricos. DEPENDE DE LA ZONA. Queremos que todo el mundo pueda conectarse a Internet, ES FUNDAMENTAL PARA LA EDUCACIÓN,  por eso trabajamos con los gobiernos para que allí donde lleven estos portátiles aseguren que habrá conexión. 

(…)

P: ¿Tienen ya compradores?

R: Hay gobiernos muy interesados. Esperaban ver el prototipo, que sacamos hace dos semanas.

(…)

P: ¿Cómo se aseguraran de que los gobiernos lleven estos ordenadores a los niños y, por ejemplo, no los vendan al primer mundo?

R: No hemos diseñado ningún control, pero SI VEMOS QUE LES DAN OTROS USOS, LES DEVOLVEREMOS EL DINERO Y DEJAREMOS DE VENDÉRSELOS. El portátil está fabricado para los niños, no sirve para los adultos.

TOCALA OTRA VEZ, ZIZOU

Pues resulta que el gordo se ha convertido en el mejor goleador de toda la historia de los mundiales y el que estaba para jubilarse nos regaló una última jugada de escándalo para mandarnos a casa. Jugadores como Zizou deberían estar en el terreno de juego eternamente y ayer volvió a demostrarlo, a nuestro pesar. Luego se vio que esto de los periodistas deportivos es una plaga peor que la de los del corazón. Le preguntaron al francés y dijo claramente que el gol se lo dedicaba a los de Marca, porque hablaron antes de tiempo. Como lo dijo Marca, fue a misa, y todos se apuntaron al carro. Eso duele, es lógico, más cuando esa publicación, un cúmulo de despropósitos y chismorreos, lo había endiosado hasta que dejó antesdeayer la camiseta del Real Madrid. Zizou nos dio una cura de humildad y nos bajó de nuevo a la realidad. Espero que, por lo menos, nos sirva a todos un poquito: que los de la Secta TV dejen de enchufarnos el opá, por dios.

INAUDITO INAUDITO: EN EXCLUSIVA

Canal Plus tiene los santos cojones de decir en una publicidad nociva para cualquier salud en estos días mundialistas que ofrece el partido de IRAN-ANGOLA en directo y EN EXCLUSIVA, cuando ninguna de las dos selecciones se juega nada y están ya eliminadas en la primera fase.

Yo voy a dar otra exclusiva…

Me importa una mierda.

DOS SUPUESTOS

DOS SUPUESTOS

SITUACIÓN PRIMERA:

Nos encontramos en un Corte Inglés de un sábado cualquiera a las siete de la tarde. Sabemos que Chaid Gómez y Juantxo Cortés llevan en su mochila entre los dos cinco kilos de explosivos y están dispuestos a hacerlos explotar en la sección de juguetería.

Tienen intención de autoinmolarse en breve y amenazan con ello.

¿Buscaría usted la posibilidad de negociar con ellos para que no lograran su objetivo, aún sabiendo que, por su trayectoria, acumulan centenares de muertes inocentes?

¿Y eso no es negociar con terroristas?

SEGUNDA SITUACIÓN:

Es usted el líder de la oposición de un país europeo del llamado Pacto de las Azores y su helicóptero está a punto de estamparse contra el suelo.

¿Trataría usted de que el piloto, Jafad de Irak, aterrizara sin mayores aspavientos, aún sabiendo que, por su trayectoria, acumula centenares de muertes inocentes?

¿Y eso no es negociar con terroristas?

 

 

 

p.d. la foto es del húngaro Ernest Andrei Friedman, o lo que es lo mismo Robert CAPA. Está hecha en Madrid a finales de 1936. Capa fue uno de los fundadores de la Agencia Mágnum.

 

PUES SI ELLOS NO ENTRAN, YO TAMPOCO

PUES SI ELLOS NO ENTRAN, YO TAMPOCO

Groucho Marx ya lo dijo, pero con mucha más gracia, que para eso nació. Dijo aquello de que nunca pertenecería a un club donde lo aceptaran como socio.

Pues eso. ¿Para qué leches quieren los homosexuales un cielo que los acepte? Digo yo que para poco les servirá, sólo para la depravación y el desorden, que es a lo que nos tienen acostumbrados. ¿Homosexuales? ¿Quién los necesita, con ese vicio que tienen de amar a los que los aman?

A los niños siempre les han explicado que los perros buenos iban a su cielo propio, porque en el cielo no se repiten los errores de la tierra, por eso, entre otras cosas, no hay animales ni se acepta el matrimonio.

Y qué es el cielo sino ese lugar al que nadie quiere ir nunca.

Porque obsérvese cómo hace un efecto devastador un sutil cambio de pregunta. Cualquiera puede ver la diferencia entre responder a:

¿A usted le gustaría ir al cielo?

Que a la de:

¿A usted le gustaría ir al cielo ahora mismo?

Y no es que la pregunta esté formulada malintencionadamente, sino que la cosa cambia cantidad y a todos se nos pone la piel de gallina aunque luego nos enteremos de que es una publicidad del Toro Rojo.

Por eso, a partir de ahora robaré, maldeciré, cometeré actos impuros, desearé a la vecina del quinto, me pondré condones hasta para lavar los platos y seguiré cohabitando en el más puro de los pecados, que es amar a mi pequeña.

No me interesa un cielo elitista. Y estoy seguro de que, como los homosexuales, yo no soy bien recibido en ese club. Y quizá haya quien opine que tampoco tengo derecho a estar en este mundo. Pero qué le vamos a hacer. Siempre nos salen granos en los sitios más insospechados.

De todas formas, cabe la duda. Es posible que, una vez más, y según ha comentado el obispo de la diócesis de Cartagena, haya malinterpretado las predicaciones de Jesucristo, que, como todos sabemos, dijo claramente a Pedro: Tú eres Pedro, y aquí te dejo las planos de mi Iglesia. Cuanta más sangre se vierta para construirla, mejor; cuantos más tesoros la ornamenten, mejor. Y ahora ve y difunde mi palabra. Pero ten cuidado porque en un futuro no muy lejano vendrán una Madonna infame, un Brown blasfemo y un Gobierno amigo de los islamistas a derruir nuestros templos. De ellos, te prevengo. Contra ellos, lucha. Yo te daré aliados.

Lo dicho: siempre nos salen granos en los sitios más insospechados.

CAMISETAS

CAMISETAS

No está del todo claro por qué a la gente le da por ponerse camisetas de su selección favorita o de la que le toca por nacimiento u origen pero debe de ser, principalmente, porque tienen menos iniciativa que el Real Madrid cuando Gravensen juega de central. Será la idea que muchos tienen del patriotismo, como otros la tienen de tirar huevos a los que defienden unos ideales del año de la extinción de los dinosaurios. (Pero no por eso se les tira huevos. Aunque sean Acebes y Piqué. Con no votarles sobra).

El caso es que se las ponen. Las camisetas, me refiero. Estos días pasados tuve la oportunidad de ver todo un río multicolor de ellas en los momentos inolvidables que pasee por Roma. No sólo los italianos se enfundaban su Azzurra en señal de nerviosismo, pues llegaba el día que se enfrentaran a la temible Ghana. Todo dios que se preciara iba gritando a los cuatro vientos de dónde provenía. Cómo si no diéramos ya el cante los turistas a nuestro paso como para que se lo pongamos más fácil a esos pintorescos amigos de lo ajeno que tanto abundan por las calles de la que llaman ciudad eterna y se debería conocer mejor como ciudad descuidada. Cuánta piedra por el suelo. ¿Es que no saben dónde va cada una? ¿No tenían los romanos de pequeños el Exín Castillos, eh?

En Roma ganaron los argentinos y los croatas con sus banderas. Era el no va más eso de hacerse la foto en el Coliseo con la banderita y el uniforme del colegio tipo rebelde way, todos más pijos que donde los hacen y con su escudo de estamos aquí porque a nosotros el corralito ni nos va. Y me vino a la mente aquél insufrible alumno croata que tuvimos en el verano salmantino de padres argentinos, que un día a primera hora de la mañana apareció tocándome los cojones con eso de que mirara el cielo y viera que era albiceleste como la bandera argentina, porque dios así lo quiso. Y yo le solté eso de que si se fijaba bien, no había nubes. Es cierto, contestó el pobre. Pues eso es porque Maradona se las ha esnifado bien tempranito. Y ya nunca me habló. Y yo no pude más que agradecérselo.

En la ciudad que ahora resido, por la cosa de ser fronteriza, también hay cierto litigio en eso de las camisetas. Los portugueses, tan enamorados de los centro comerciales como de Figo, también las portan cuando cruzan hasta El Corte Inglés, las hacen suyas más que nunca, porque se ve que no han quedado escaldados del último batacazo que se dieron. Los nuestros… Qué puedo decir, ay.

Camisetas. Por todas partes. Del todo a cien. Porque hay algunas que se nota a la lengua que son más falsas que una rueda de prensa de Cañizares hablando de las posibilidades de España en este mundial. Si sólo fuera eso, estaríamos a salvo, pero el aluvión es dantesco, y eso que no ha empezado oficialmente para nosotros. El Opá se ha aliado con la Secta TV y se nos aparecen cual fantasma de Canterville en cualquier esquina de nuestra pantalla plana, recién adjudicada para la ocasión. Por ser excesivos y por joder, no me cabe otra opción, repiten los partidos de los alemanes y los ingleses a las diez de la mañana y han secundado toda la programación al Mundial. Curioso resulta que nadie se haya quejado, excepto Leopoldo Manuel Flanero, que desde Rota dice que le han destrozado con lo de quitar los nuevos capítulos de El Gran Héroe Americano. Eso dice poco de su programación. Muy muy poco.

Yo, para estar a la moda, he llevado estos días una camiseta de Leonardo y nadie me ha preguntado hasta ahora por el Código. Y una de Louis Brooks, la que me regaló Pedrito. Pero una cosa está clara: el miércoles a las tres llevaré mi sudadera españolísima del siete de Raúl, aunque rocemos como hoy los cuarenta. Por si acaso me equivoco y a esta panda de maricomplejazos del balón les da por ganar. Venga, para que luego no se diga me voy a atrever a decir un resultado. O mucho me equivoco o le metemos cuatro a los de Ucrania.

SUPERAVIT DE COMUNICACIÓN

SUPERAVIT DE COMUNICACIÓN

El dato me lo trae Xurxo desde Angola, país que no está en los mundiales, (lo digo para que muchos lo ubiquen correctamente). Yo, mientras tanto, recuperando viejas canciones de The Cure, que es la mejor forma de comenzar la mañana que conozco. Una maravillosa versión de “Push” y de “Killing an arab” en directo que te levanta el ánimo. Habrá alguno que diga que The Cure suena como Comité Cisne pero en inglés. Pues que Dios le dé salud, porque es lo único bueno que va a tener en la vida.

Digo que lo de escuchar a éstos me viene bien para digerir el dato que, como también afirma Xurxo, tenía que llegar.

Y es que en nuestro país el número de móviles ya supera al número de ciudadanos. Es decir, que a partir de ahora las acciones pásalo van a sobrar, se mandarán más mensajes que personas hay, lo que provoca una cantidad de ingresos a esos manipuladores que nos transforman la vida con el único propósito de adocenarnos que se me va de las manos. Y espero que a ellos se les atragante un día no muy lejano.

¿Para qué sirve un móvil?

En un principio era para llamar en casos urgentes. Pero nunca funcionaba bien. Hoy es una forma de vida, un capricho o un juguete, dependiendo de quién lo utilice. No quien lo compre, pues es uno de los regalos seguros, un nuevo móvil es eso que nos hace tanta ilusión que la admiración hacia el otro se acumula. Ahora no basta con saber que te llama Y, sino que tienes que ver la foto de Y. Dato superfluo que sólo te aporta una información innecesaria. Por lo tanto, ya no es información. Además, para qué quiere uno tantos datos que no sirven para nada. Más vale tener una madre a mano, que sabe quién llama a casa a cada momento. Son las seis y suena el teléfono y te dice cógelo, que es Marta. Pero si suena a las seis y cuarto te dice es para ti, es tu amigo Pedro. Y tú te acojonas porque, o tu madre es medio bruja o tú demasiado previsible.

Ayer dijeron que mi paisano, el niño de Torre-Pacheco que fue secuestrado, llamó desde su propio móvil para decirles a sus padres dónde se encontraba tras ser liberado. Tiene doce años y probablemente el teléfono desde el día de su primera comunión. O mucho me equivoco o esta es la primera vez que lo ha utilizado para algo verdaderamente importante. Pero es más que probable que él siga viéndolo como un juguete.

La psicosis de los móviles dice mucho de hacia dónde va encaminada la comunicación entre las personas del siglo XXI. Es ésa comunicación basada en el más absurdo beckettiano. Hoy los personajes de Vladimir y Estragón portarían móviles y se comunicarían entre ellos en escena a través de sms que leerían en voz alta al público asistente. Es esa comunicación que te llega a tu móvil de alguien que no te llama nunca, pero te manda el último clip porno de la Paris Hilton de turno para que lo flipes. Coño, dices tú, un mensaje de Luisito, del que hace siglos que no sé nada. Ah no, es ésta mierda. Los adictos te darán miles de argumentos sin sentido para llevarlos consigo hasta debajo del agua. Argumentos tan válidos como los de los fumadores, vamos.

Mi queridísima Ana Luisa Baquero me dice que continúa sin uno, que va a hacer lo posible por no claudicar. No podía ser menos en ella. Cuando todos volvamos a las cavernas nos hará falta gente como ella. Porque sabrán qué hacer y serán el gran orador, el narrador de leyendas, ese personaje fundamental que perdimos hace tanto.

MINTIENDO EN LAS ENCUESTAS

En una de estas cadenas de pacotilla que te salen por culpa del satélite en tu televisor, han dado con el gran culpable de los desastres políticos y sociales del mundo en los últimos años. Creo que ésa que es de la COPE, para que se hagan una idea de por dónde van los tiros.

Ha dicho uno de los tertulianos que estaba esperando ansioso el porcentaje real de catalanes que irán votar el próximo domingo, con la que está cayendo y con las playas a tiro de piedra. Y añade que su curiosidad se debe a que la gente miente al encuestador y luego pasa lo que pasa, que los grandes estadistas de cualquier país fallan más que una escopeta de feria.

Gentes del mundo, por favor, no seáis desobedientes y al que os ponga un micrófono a la altura de la boca abridle vuestro corazón, no vaya a ser que se molesten los que están loquitos por coger de nuevo el poder que se les arrebató fraudulentamente (lo que según ha dicho otro tertuliano ha inspirado en ZP un síndrome de autoridad moral, que es algo así como decir que está asustado porque sabe que llegó a presi de manera poco decorosa).

Da lo mismo que se les pregunte lo que se les pregunte. Ustedes respondan de corazón, que eso es lo que siempre han hecho los pobres. Se les supone tal sinceridad que hasta les hacen encuestas para adivinar el futuro. Hagan ustedes como sus políticos: sean sinceros cuando se les pregunta. Caminen erguidos y con la sonrisa puesta ante la adversidad, sea ésta meteorológica en forma de lluvia de huevos o de cualquier otra índole menos sucia. Si el encuestador le pregunta si es usted habitual practicante de la coprofagía, sea sincero y dígale que no tiene ni idea de que es eso, pero que, por si las moscas, se caga usted en su padre. Si le pregunta si usted está a favor de que vuelva la Inquisición, diga usted que sí, pero sólo para los negros inmigrantes. Que se vea que usted va de honesto por la vida. Y no tenga miedo por las repercusiones, porque usted habrá ido con la verdad por delante y ante eso nadie puede poner el grito en el cielo. Lo importante es no mentir en las encuestas.

Pero piénselo por un momento, señor tertuliano, deshacedor de entuertos como ninguno: mentir en las encuestas es uno de los poquitos placeres que nos podemos dar los pobres en estos días. No tenemos la suerte de ser tan siniestramente transparentes como ustedes.

MOTIVOS PARA LA CRIOGENIZACIÓN INMEDIATA

Asustadicos estamos con la del Estatut catalán y ahora vienen los montenegrinos y nos sacuden toda la estabilidad que teníamos, que era ninguna. La gente se ha echado a temblar. Localidades como El Ejido, Hellín o Ponferrada ya están exigiendo su nuevo referéndum.

Vale. Pero si echamos mano de estos dos documentos, ¿no deberíamos parar a reflexionar un poquito y ver qué puñetas estamos haciendo con la CULTURA EN TODOS LOS ASPECTOS de nuestros jóvenes nacidos dentro de la-parte-que-nos-toca-proporcional en la Península Ibérica y que bien puede ser un documento de un joven vasco, como de un pacense o un cordobés (murciano no, porque está demostrado que hablamos el mejor castellano de nuestra desértica comunidad y no entramos en el juego)?

El primer documento lo protagoniza un compañero de trabajo, al que le vamos a poner un nombre ficticio, por ejemplo José Javier, José María o José Manuel. Le adjuntaremos un apellido extravagante a la par que ridículo (¿qué apellido no lo ha sido alguna vez?), como bien podrían ser Percha, Perna o Perca. La perla la suelta después de decirme que ya ha escuchado unas cuantas canciones de un grupo para él, dada su juventud, desconocido y que yo le había recomendado buscar recientemente. Para hacer una definición exacta de la experiencia, me suelta:

“No están mal LOS SMITHS. Suenan como DUNCAN DHU pero en inglés”

A lo que SÓLO puedo añadir:

OÉ OÉ OÉ OÉ /// OÉ OÉ /// OÉ OÉ OÉ OÉ // OÉ OÉ (haciendo la ola, obviamente).

El segundo documento, mucho más escalofriante que el primero, aunque no me crean a priori, está firmado por V. B. y es un mensaje imaginamos de una chica, que se ha incluido en la página web oficial de “Los Planetas” (www.losplanetas.es). Por favor, si algún desocupado o, en su defecto, dramaturgo profesional, sabe traducirme esto a mi jerga castellana de siglo XX con educación universitaria, que lo haga. Le pago un par de cañas con tapita de ibéricos.

Se agradece toda información:

“hola,mi msn es valeby7@hotmail.com le kiero decir ke si les gustan los planetas ke bueno ovio entonces para ke se meten........aveces ustedes kieren muchos a los planetas aveces no ya xfavor kiero ke me agregen ojalas ke no sean tantos viejos por ke simpre cuando me agregan simpre tienen ke ser de a 25 asta 36 casi siempre me agregan jente asi kiero ke me agrege jente ke tenga 12 asta 8 años pliss bye bye ke esten bn .......”

Y LO QUE MÁS ME JODE DE TODO ES QUE ME LLAME VIEJO LA NENA DE LOS COJONES.

P.d. Que caiga la paz mundial sobre todos nosotros si esto que dije aquí no es verdad. Y con respecto a la autoría de la foto, he de confesar que he perdido un tiempo precioso haciéndola. Sí, es cierto. Lamentable.

INAUDITO INAUDITO: LA CASUALIDAD EN ESTEREO DUAL

Dos hechos insólitos en un mismo día. Domingo, que es el día del Señor, aunque hasta él lo haya olvidado.

Nada tiene esto que ver con que Pedrosa y Alonso hayan ganado sus respectivas carreras, lo que no sabemos si nos traerá nueva publicidad, o seguirán recurriendo a la de siempre. Por tanto, que se abstengan curiosos.

La primera ha sido en el trabajo. Enrique me ha pedido una moneda para su café y yo se la dejo. Saco primero uno para mí, ya que comienzo a echar de menos la mascarilla y la cama. Y no sé por qué astros, desde la mesa le lanzo una bola improvisada de papel mojados para que le impacte en su cabezota linda. Ajeno a mí y atento a la máquina del café no ve el inminente impacto. Pero como la ciencia es algo más ciencia de lo que en Armageddon pretenden hacernos creer, pues ni creo que yo pudiera aterrizar un cohete en la órbita de un meteorito maligno y más grande que un tumor ni tampoco he sido capaz de impactarle a él.

El hecho es que la bola de papel ha seguido su curso y se ha ido directa hacia el espacio existente entre la máquina del café y la pared. Más exactamente, el enchufe. Y de repente se ha ido la luz de las máquinas. La del café y la del agua. Porque mi bola de papel ha derribado el enchufe. Lo ha arrancado de cuajo. Y del enchufe o del ladrón se ha desmembrado otro enchufe más. Atónitos que nos hemos quedado los que allí estábamos y alguien se ha reído porque sabía que el café se ha ido a tomar por saco.

Y esta mañana, cuando iba al trabajo de nuevo, he cogido el reloj de la mesilla de noche, donde So tiene una vela muy particular, pues está metida en un recipiente de cristal de ésos que tienen un cierre como los del foie gras francés que te encuentras en Fouchon, parecido al de las antigua pitusas y a los vetustos frascos de cristal para los garbanzos, de ésos que existían antes de los cancerígenos envases de plástico, tan prácticos para la vida moderna como asesinos. Vale, pues el cierre de la vela se ha enganchado a la correa de mi reloj, de tal manera que he tenido que abrir la correa y buscar el lugar exacto por donde debía de salir el cierre de la vela.

Sólo falta la noticia de que va a regresar a Telecinco las crónicas de Sardá y termino de creer que dios existe. Porque lo que es la casualidad de la casuística… Existe, desde luego. Y cada día que pasa está más hijoputa conmigo. A ver qué le habré hecho.

CARTULINAS PARA RECORRER EL MUNDO

CARTULINAS PARA RECORRER EL MUNDO

Tenía unos seis o siete años. En mi memoria la tienda vendía de todo, como una tabaqueira portuguesa. Los viernes seleccionaba, a la vuelta del colegio, el material. El domingo recibía, entusiasmado, la paga e iba a misa y a catequesis. Por aquel entonces, todavía creía en cualquier cosa que me dijera mi madre sobre las bondades eclesiásticas. Me adentraba en la tienda después de haber rezado y me gastaba toda la paga de la semana, a veces la de dos o tres juntas, después de un esfuerzo titánico por no naufragar en el estado de mi economía.

Y compraba una cartulina de color anaranjado, repleta de sellos. Eran sellos del mundo. De cualquier parte. Era mi particular manera de recorrer el mundo. Normalmente, solía decidirme por aquellos que venían de países remotos y mucho más lejanos de lo que están hoy. No por el avance tecnológico, que también, sino porque cuando eres niño las distancias se magnifican y se convierte en algo místico atravesarlas. Para llegar a Murcia, a casa de mis abuelos, por ejemplo, se necesitaba un largo viaje en tren, que significaba siempre la maravillosa sensación de caramelos de Hellín anisados y bocadillos de tortilla comprados en la estación de Cieza.

Si no había países remotos a los que llegar a través de esos sellos los compraba por los motivos. Siempre había en ese tipo de decisiones alguna estampilla dignificada con una mariposa.

Esa colección se fue agrandando hasta que hicimos una de nuestras mudanzas. No pude dedicarme a cuidar con esmero y amor inusitado mis estampillas, porque me trasladaron mucho antes a casa de mis abuelos por motivos escolares. Lo dejé encomendado a mi madre.

Las mudanzas. Tienen sus cosas buenas, la posibilidad de conocer y descubrir. Pero van dejando surcos y rastros, huellas que el tiempo apagará con su continuo suceder. He dejado muchas cosas y muchos recuerdos en ellas. Demasiados. Y cada vez resulta más agotador.

En mi nueva casa, a unos 140 kilómetros más al sur que la anterior, pocas veces recordé mi colección de sellos. La memoria de un niño es así de selectiva y caprichosa. Después de un año de estar separado de ella me había olvidado. Un día le pregunté a mi madre y me los descubrió. Era una pequeña minoría. Se había diezmado extraordinariamente. Quedaban muy pocas mariposas tailandesas. Por unos meses me dediqué a recopilar información sobre lo acontecido, pero mi familia parecía de repente un despacho funcionarizado. Nadie sabía nada y siempre se me remitía a preguntar a otra ventanilla.

Resignado, me puse a reciclar los que tenía de cartas de bancos de mi padre o de los amigos. Donde siempre estaba el rey, o un Franco cada vez más desgastado.

Hoy descubro atónito que aquella pasión infantil la tuvieron muchos españoles, casi medio millón, que vivieron apasionados su compra de estampillas, con el afán de recorrer países remotos y sonreír con la hermosa visión de una mariposa tailandesa.

También ellos han perdido su colección y ahora se encuentran como un niño sin nadie de la mano en un despacho repleto de funcionarios.

ESPIA CONFESO

ESPIA CONFESO

Me llega un mensaje por correo interno de James Corn, uno de mis compañeros, que se ríe de la gente que anda por ahí por los blogs divulgando que la CIA espía a los blogguers porque han sido adiestrados para transformar en escritos la forma inteligente.

No sé de qué se alarman nuestros compatriotas, si en la CIA lo espiamos todo, nos espiamos entre nosotros y espiamos a nuestra mujer una vez que hemos descubierto que lleva años siéndonos infiel con el jardinero, hecho que desconocimos hasta que el propio jardinero nos lo cuenta.

Todo lo espiamos, nada escapa a nuestra duda. De nadie confiamos porque en cualquier momento alguien puede desbancar al presidente de ser el más odiado del país. Y eso es popularidad y poder y no podemos consentirlo.

Espiamos a los negros cuando mean y a los chinos cuando hacen chop suey.

Espiamos a los chicanos para que nunca consigan papeles y se vuelvan vagos de repente.

Espiamos a los del KKK para que nunca fallen y a nuestros enemigos los tenemos siempre cerca porque lo leímos en alguna parte y nos gustó esa filosofía de la vida.

Espiamos a los de la compañía eléctrica de Texas y otros estados para que no se sufra ningún apagón los días estipulados para la celebración del circo de las ejecuciones.

Espiamos a los actores de Hollywood para que sean más estadounidenses en sus filmes que en la vida real y para que vean que el ejemplo de Arnold es el que deben seguir.

Espiamos a los actores de Disneyworld que van dentro de esos cartoons porque son adictos a la sonrisa de los niños.

Espiamos a los padres para que no se desvíen de su adoctrinamiento de canales de televisión y para que siempre tengan un bono de dos hamburguesas al precio de una en su bolsillo.

Espiamos a los que leen en los vagones de los metros para que vayan directamente a la sección de deportes que siempre va detrás de la de cultura y espectáculos.

Espiamos a las madres por tener el poder de la creación.

Espiamos a los que practican la sodomía y la felación y eso sí que no tiene explicación. Pero pónganse en nuestra piel e imagínense a su hijita blanca con algo negro en la boca y más o menos por ahí entenderán nuestra falsa moralidad.

Espiamos a los hipócritas porque nos imitan.

Y ahora os tengo que dejar, porque tengo que resumirle a mi jefe de sección lo que estuve haciendo en estas primeras horas de la mañana.

 

 

P.d. La foto es de Chema Madoz (Madrid, 1958: www.chemamadoz.com)