RUA DOS ANJOS PRETOS |
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Se muestran los artículos pertenecientes al tema LA VIDA DETRAS DE LA RUA. Ya va para casi dos años que te fuiste. Sin alharacas, sin aspavientos; huraño, tal y como algunos quisieron recordarte y pretendieron que te recordáramos. No como el mejor Don Mendo, no tras la cámara, no con tus bicicletas solariegas, no como Max. Así no quieren muchos recordarte. Pero yo cierro los ojos y te veo así. Sigo echándote de menos. Sigo admirándote y sigo dándote las gracias por haberme criado, educándome en la distancia. Como ha resultado que en esta Rua hemos comenzado a recibir centenares de misivas pidiéndonos un reportaje fotográfico de nuestra reciente estancia en China, hemos accedido a las peticiones de esos viandantes de tan humilde calle. A través de mi sitio en Flickr, del que alguna vez hemos hablado aquí podréis ir adelantando sobre lo que queremos reflejar de nuestra sorpresa y nuestro aprendizaje. Además, con fotos de una de las residentes con más pedigree de nuestro vecindario, Sonia Marques, podréis ver distintos momentos de ese viaje en nuestro blog paralelo, LA VOIE 11, del que también habéis tenido noticia puntualmente. Tuvimos la suerte de estar en la celebración del 60 Aniversario de la República Popular China y de los festejos que en todo el país se hicieron durante esa semana. De momento, en LA VOIE 11 podréis disfrutar de HANGZHOU, XIAN y GUILIN, tres ciudades imprescindibles para cualquiera. Que ustedes lo aprovechen. p.d. Encontrado en la iglesia de San Fernando y Santa Isabel, de Badajoz. <!-- /* Font Definitions */ @font-face {font-family:Garamond; panose-1:2 2 4 4 3 3 1 1 8 3; mso-font-charset:0; mso-generic-font-family:roman; mso-font-pitch:variable; mso-font-signature:647 0 0 0 159 0;} /* Style Definitions */ p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal {mso-style-parent:""; margin:0cm; margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:widow-orphan; font-size:12.0pt; font-family:"Times New Roman"; mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1 {size:595.3pt 841.9pt; margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; mso-header-margin:35.4pt; mso-footer-margin:35.4pt; mso-paper-source:0;} div.Section1 {page:Section1;} --> En la madrileña estación de autobuses de Méndez Álvaro a las seis de la mañana poco o casi nada puede hablarse de la felicidad, disertar sobre ella con los que esperan una salida. Son rostros cansados, perdidos, olvidados. Rostros que podrían llamarnos la atención por un momento, pero que no volveríamos a recordar en cuanto saliéramos de allí, hacia nuestro destino. Son rostros huraños, perdidos en el laberinto de sus diferentes responsabilidades, que a duras penas levantan la mirada del suelo para ver si su autobús está ya esperándolos en el andén indicado. Rostros que fuman para pintar su propia cortina o que se buscan a sí mismos en el misterio de los posos del café, intentando vislumbrar algo de lo que le deparará el día. Si tropezáramos con una cara amable o sonriente entre ese océano de minutos de impaciencia, nos preguntaríamos, tal y como lo haría Mafalda, por qué no nos prescriben su receta. A las seis de la mañana, en Madrid, no son felices ni aquéllos que regresan a casa de la fiesta, haciendo balance de las horas danzantes y de los alcoholes ingeridos, recordando esa sonrisa que pasó por nuestro lado y no supimos abrazar. Y, sin embargo, Madrid es una de las ciudades elegidas a través de una encuesta realizada por la revista Forbes entre las diez más felices del mundo. La sexta, para ser exactos. Una ciudad donde la fiesta no acaba nunca y donde, si hacemos caso a las palabras de la revista, hay una vibrante cultura y una alta calidad de vida. Es curioso que una revista que se ha hecho famosa por sus célebres listas anuales de los más ricos del planeta termine dando el galardón de la metrópoli más feliz a Rio de Janeiro, una de las urbes más pobres del mundo, donde la vida vale lo mismo que una encuesta y es más fácil encontrar un cadáver que una farmacia. Quizá el COI se haya valido de esta lista para posicionarla recientemente por encima de Madrid en cuanto a posibilidades de celebrar unos juegos olímpicos. Es probable que a las seis de la mañana en la parada de autobuses del barrio de Rocinha, antigua favela, tampoco encuentre uno rostros felices, entusiasmados con la idea de un nuevo amanecer. Ni en Sydney, la segunda ciudad de la lista. Ni en Barcelona, que cierra el podio. No he visto yo a esas horas en la Ciudad Condal rostros felices, si acaso los típicos de los turistas haciéndose fotografías en Plaza Cataluña, pero recelo de creer que incluso a los turistas a esas horas les provoque el mismo placer Gaudí. Dice Michelle Finkelstein, vicepresidenta de una de las agencias de viajes implicadas en la encuesta, que los mejores ingredientes de Barcelona son sus excelentes guarderías públicas; su el clima, catalogado como uno de los mejores del continente y contar con el mejor equipo de fútbol del momento. Pudiera ser que el leve recuerdo de esta extraña suma nos arrancara una sonrisa mientras encendemos el coche, pero dudo mucho de las dos primeras razones. Es probable que la conclusión de la encuesta sea recordar las alegres palabras de Palito Ortega y sospechar que los de la revista Forbes andan enamorados y cantan de gozo a la vida porque La gente en la calle parece más buena, Y todo es diferente gracias al amor. Ninguna ciudad es hermosa o feliz a las seis de la mañana. Eso ya me lo enseñó hace mucho la poeta madrileña Cristina Morano. Ni Ámsterdam, ni Roma, ni tan siquiera París, a la que siempre vuelvo y en la que soy desdichadamente feliz paseando entre sus interminables jardines. Debe ser que la felicidad va por barrios, y no por ciudades. p.d. Leído en el programa Días de Radio de Radio Candil. Debo resarcirme de mi buen amigo Jesús, que me increpa hoy con el hecho de que no me he prodigado con el eco de la noticia tan sorprendente que desde Almería me trae Antonio Almécija. Me ha propuesto que desde las ondas de Radio Candil y, concretamente, desde el programa que el coordina, Días de Radio, tenga una columna diaria en la que pueda hablar de lo que me venga en gana. Así lo estamos haciendo y el resultado me agrada, no sé a los almerienses que participan de mis palabras y mis asuntos. Por lo que me cuenta Antonio, creemos que sí. Comenzamos esta singladura el pasado día 2 y de ella os daré cuenta en este blog, colocando alguna de esas columnas. Es un hermoso ejercicio que me obliga a escribir, que buena falta me hacía. Porque uno, en su letargo eterno pre-y-postestival, deja de escribir incluso a los amigos. ¿Verdad, Jesús? A las seis de la mañana es muy difícil mantener una sonrisa. Pese a que Tusquets esté de cumpleaños y muchos celebren la tan cacareada feria del libro madrileña, no son buenos tiempos para la lírica. La lírica que más importa en este comienzo de siglo. No, no estoy hablando de mis muy apreciados Pablo García Casado, Agustín Fernández Mallo o Elena Medel. He tenido el placer de entrevistar a los tres y con sus respuestas me quedaría. De ellas, podría hacer un Nuevo Testamento. El mío. Suena pretencioso, pero es lo que hay… Dicen que esta Rua estaba de capa caída y ya veis que no. Lo único lírico en este siglo es el Fútbol y sus sucedáneos. A la retirada del maravilloso Paolo Maldini hay que añadir la repentina y trágica (casi todas lo son) muerte de David Carradine. Ce pas juste! CONTRAOFENSIVA Si a uno Y es evidente que Mario Benedetti ha dado muchos palos de vidente en su ya extinta vida. Predicó con ejemplo. Fue un placer hablar con usted y hablar de usted. Gracias por su fuego. So duerme a mi lado. Cuando despierte, iremos a ver una de esas exposiciones que uno aspira siempre a tener al lado de su casa. Han tardado un lustro en hacerla y es delito no ir a verla estando tan cerca. Se llama « Controverses » y han tenido que morir millones de personas para que yo pueda disfrutar de tanto talento junto. Esos muertos merecen este infrecuente homenaje. Supongo que llegará un día en el que este momento del que os hablo se desvanezca e irá dejando paso a otro mucho más irrepetible, cuando entre mis brazos se encierre toda la fragilidad del mundo y esté mi hijo durmiendo en ellos. Pero, por ahora, ese momento mágico y único se hace esperar y queda sólo en lo porvenir. Y así, tengo por delante de mí unos días emocionantes, en los que el momento inigualable de sentir toda la fragilidad de Sonia dormida en mis brazos se me da en dosis diarias. No pasa a menudo, me son robadas muchas de sus noches, el horario laboral me arrebata el deseo de apaciguar sus pesadillas y dormirlas en un escenario edénico. Es un goce sencillo, para muchos quizás ridículo. Lo cambiarían bastantes por otras certidumbres y no soy yo quién para reprochar nada. Pero dejadme a mí con el rostro de Sonia durmiendo en mi pecho, con ese compás de dos respiraciones unidas y con sentir que soy el barquito del que hablaba Stevenson, que la lleva a orillas serenas, donde sólo los sueños habitan. p.d. la foto, archiconocida, lleva su propia firma Mi camiseta de Louise Brooks se está muriendo. De las tres fotos que la componen, en dos de ellas está prácticamente irreconocible, carcomida su radiante belleza muda por el uso. Es una pena, pero también es cierto que las camisetas no duran toda una vida. Algunas son fruto de un momento álgido y cuando se nos pasa la fiebre, quedan en los armarios y después son pasto de las donaciones a oenegés, como si en los países a las que las enviamos llegaran nítidas las palabras de Noam Chomsky o Leo Bassi, los retratos impopulares de fugaces estrellas del pop. Pero esta camiseta de LB es un regalo. Un regalo de despedida, que duelen más. Me lo ofrendó hace cuatro años mi querido Pedro Merino. Un poco antes de que comenzara a gestarse este blog, por cierto. Tiene la certeza de unirnos cada vez que me la pongo, que, como es imaginable, sucede asiduamente. Regresan con cada gesto de enfundármela nítidas las risas y las emociones del reencuentro, que se hacen imperecederas. Llegan por ejemplo las últimas risas valencianas, cuando recién comidos nos dio por subir peldaños de campanarios o ese video que hace poco he recibido vía Ámsterdam. Suena Amanda Palmer en mi casa. Otra mujer que bien podría unirnos a Pedro y a mí. Una persona - Pedro, no Amanda - que siempre está presente en mi casa, a pesar de que nunca la ha pisado. Y a la que le doy las gracias por haberme elegido. ¡Pues va a ser cierto lo que dicen mis lectores de que tengo un poco abandonado el blog! ¡Perdón! Sorry! Desolé! Mi scusi! Empecemos por la mala. Muchos de los que por aquí pasean la conocerán ya. Lo advirtió el mismo, aunque no quisiéramos dar crédito los amigos. Pero el silencio del paso del tiempo es nuestro peor enemigo… Para saber más, pinchad aquí. La buena, para eso pinchad aquí. p.d. La foto,de esta entrada. ¿Qué sería un mundo sin marcas? ¿Un mundo desmarcado? ¿Un mundo sin tatuajes? Compren Marcas, si no quieren que este blog desaparezca. Además: eso de las marcas blancas... ¿No queda muy racista? ¿Se dan cuenta...? Hoy me han cobrado cinco euros por desayunar. Perdonen que hable de esto, pero es que me ha pillado por sorpresa, no me lo esperaba. En Madrid, quizás sí, uno va más predispuesto a dejarse los cuartos cuando va a la capital, pero por esta zona, donde hace dos días se preguntaban cómo echar a los yonquis para darle algo del esplendor de antaño… Se ve que algunos no se han enterado del estropicio que se avecina. Luego me sorprende que por aquí, en esta ciudad, los negocios cierren antes de que se acostumbre uno a verlos. Verán: esto es como en la tele. Productos caros y de mala calidad duran semanas. Los productores piensan que los telespectadores apechugan con cualquier idiotez y siguen dándose batacazos. Pues eso. Si en una ciudad como Badajoz y en una de las zonas con peor reputación de la provincia (aunque vayan arreglándole la cara mes a mes) pones una tostada y un café a 3.40 tienes los días contados. Menos futuro que “La batalla de los coros”, por poner un ejemplo patrocinado también por Marca Extremadura. Esta Rua tiene fecha de caducidad. Se llama 10 de Enero. ¿Qué tienen en común el zar Alejandro I, Juan Ramón Jiménez, Giuseppe Tomasi di Lampedusa, María de las Mercedes de Borbón y Orleáns, Helmut Schmidt, Chet Baker, el emperador Akihito, Vicente del Bosque, Eddie Vedder, Carla Bruni, Estella Warren, Sky Lopez, Beth y Beatriz Luengo? ¿Acaso que de preguntarles a todos si llevamos a Drenthe a la hoguera contestarían que sí? Es probable, pero ésa no es la respuesta. ¿Qué han comprado ya un ejemplar de mi “Cocinar el Loto”? Tampoco. Que nacieron hoy, como yo. Y vamos para 36. p.d. La foto es de Robert ERDMANN, para Sports Illustrated. ¿Estáis aquí en la Rua? Incautos, no tenemos champaña. Este año tampoco brindamos por un euro que llevarnos a la boca con el sorteo de la lotería de Navidad. Claro que también son ganas. Jugar una vez al año y pretender que te toque. Entiendo que los hados miren para otros lugares. Y, haciendo resumen, no puedo quejarme. Se me colma de mimos y regalos. Otro tipo de tesoros me son dados. Los que no se borran con un par de capas de pintura. La foto, recogida de la web de La Voz de Asturias. Como hoy es día de ingreso de extra, de recogida de lotería y cesta de Navidad en esta rua, me he permitido dejaros esta hermosa felicitación navideña de un buen colaborador de nuestro Coloquio, el zaragozano David Vela, ilustrador, dibujante de humor. Espero que sea de vuestro agrado y que aprovechéis estas fiestas, porque puede que sean las últimas en que se puedan comer langostinos sin que te multe el Gobierno por ello. Por cierto, que nuestro amigo David está de rebajas y en su blog podéis comprar sus obras a un precio irrisorio. Llaman a la puerta con cierta insistencia. Pienso que debe de ser la que gobierna mis buenos sentimientos, como suele hacerlo cuando regresa del trabajo. Pero no. Abro la puerta y en la oscuridad de la entrada me encuentro a un chico de unos quince años más grande que la puerta con una guitarra. A pesar de que yo le recibo en bata y pijama de cachemira a juego, no se sobresalta y comienza su actuación: DAME EL AGUINALDO / CARITA DE ROSA… Le cierro la puerta en las narices sin mediar palabra. A veces, el surrealismo te ataca cuando estás totalmente desprevenido. Señores, no nos esperen mucho por aquí en los próximos días. Tenemos dos o tres planazos que quitan el hipo. En primer lugar, mañana vamos a Madrid, en un autobús fletado por LA RUA MOTORS. Nos esperan la siempre apasionante mirada de Helmut NEWTON en La Fábrica y la presentación del libro EL FUNGIBLE 08, donde se recoge un relato de nuestro colaborador GÓMEZ ESPADA, al que todos vamos a apoyar gritando con nuestras gargantas como si Torres le hubiera metido otra vez el gol a los germanos. Nos esperan también unas cervecitas con Tucumán y alguna que otra sorpresa (que siempre las hay en Madrid). A la semana siguiente, marcho a Murcia unos días. Aprovecharé para celebrar post-coito el cumpleaños de mi compadre José Daniel Espejo y para encontrarme con mi jefe Juan de Dios García, el orfebre magistral y majestuoso de ese cacho artefacto que es EL COLOQUIO DE LOS PERROS. Abrazaremos de nuevo al Conde Niño (o así lo espero) y dejaremos que fluya la magia cartaginesa en ese especial recital-charla-coloquio que daremos en un taller literario. Pero la cita más importante e ineludible es sin duda la que nos hará estar esperando ansiosos a partir del 3 del próximo y último mes la apertura de la discoteca PACHÁ, a ver si conseguimos ser los agraciados en ese codiciado sorteo que realizarán el día 5 de una operación de aumento de pecho. Qué ilusión de ganar, mejor que un décimo de la Bruja de Oro. Ya me veo con mis dos siliconas en el trabajo, mi corbata negra, mi chaqueta negra y las dos protuberancias que serán la envidia de todas. He obligado a los miembros de esta rua a firmar un contrato en el que se me donará el premio a cambio de pagar las copas. Es un riesgo, pero yo siempre juego a suertes sencillas. Después, quién sabe. Vendrá la fama y tendrá qué ojos. Me he visto ya muchas noches en el espejo de mi casa, con mis dos siliconas aparentes y creo que yo ya no estoy para artimañas del Interviú. Sinceramente, me veo quitándole la portada de ELLE el próximo año a Belén Rueda, vestido exclusivamente con cristales de Swarovski y con el último grito en Photoshop. Lo lamentamos mucho. Somos conscientes de que bajaremos el nivelón del blog, pero no hemos podido resistirlo. Mi Pacorro y yo - qué feliz me hace con cada una de sus estadías - de vuelta por Cáceres a unas horas en las que la gente duerme la siesta. No podría salir otra cosa que. Qué fácil resulta la vida cuando la persona que te convive te enseña diariamente a amarla, a reír con ella siempre de cosas nuevas, a deleitarse en el hoy para sobrellevar mejor el mañana. Qué fácil, cuando te coge de la mano si te sales de la senda, regresándote al camino. Busquen a esa persona para encontrarse a ustedes mismos. Sabido es que prácticamente nada hablo aquí de mi trabajo, del de verdad, del que me sustenta y me cotiza en la seguridad social. De ese a duras penas hablo, pues está aparcado en otra realidad. Pero vengo observando desde que vivo en esta zona de Extremadura, joven en este tipo de complejos de ocio, que la obsesión de la sociedad actual por tener en sus arcas un dinero indoloro, fácil y abundante le lleva a hacer todo tipo de incongruencias. Es un defecto de esta sociedad, pensar que el dinero ha de acudir rápido, que ha de ser nuestro por mérito propio y que, idea mucho más peligrosa y emponzoñada, el surtidor ha de ser insaciable. Veo todos los días acudir a mi puesto de trabajo a gente nerviosa, inexperta, apocada y curiosa. Veo cómo crece en cuestión de minutos el aura de su codicia y cómo el hecho de recibir un dinero extra lo tienen COMO ALGO ORDINARIO. No ganan lo inesperado, sino que reciben lo esperado. Y eso hace que me ponga a temblar, consciente de las consecuencias. Pues al poco lo ESPERADO será doblemente esperado y lo que habría de ser EXTRAORDINARIO se convierte en un SISTEMA. Olvídense de sistemas. Los sistemas no existen. No hay jugadas milagrosas que nos proporcionen dividendos seguros. No dieron resultados nunca los crecepelos de las ferias. Es sólo un consejo. Haya cada cuál. p.d. Otra explicación, aquí. Iba a escribirles un post de un hecho fuera de lo ordinario acaecido ayer en Paris. Iba a hacerlo, se lo prometo. Pero luego vi que aquello no era otra cosa que un cuento y me puse a redactarlo. Por lo tanto, se quedan ustedes hoy sin post y espero que tengan la amabilidad de leer el cuento cuando sea publicado o editado. Les dejo, sin embargo, una hermosa foto para que vean de qué va la cosa y para que luego los acumuladores de tetas en el disco duro hagan click en mi rua y suban las acciones como suben los ánimos de muchos cada vez que abren google. p.d. la foto, la tomo presta de esta web. He tenido la fortuna de poseerla durante algunos días. Fue en Junio, en Lyon y nuestro apasionamiento fue casi instantáneo. Ahora, regresa a mi durante una semana, como los verdaderos amores de verano, que duran lo que la fugacidad o una guerra moderna. A su poseedor no le importa su diminuta infidelidad, antes al contrario : se muestra orgulloso de que otro pueda disfrutarla, lo que es un gesto de generosidad que siempre he de agradecerle (normalmente con buenas botellas de vino). Como a los cuatro vientos gritó en su momento el Duo Dinámico (posibles verdaderos inventores de la canción del verano) : el final del verano llegó / y tú partirás. Yo tampoco sé hasta cuándo. Pero no importa, porque en nuestro recuerdo quedarán para siempre las fotos que nos hicimos. Como estábamos a final de mes y no me quedaba un chavo, decidí ir a hacer el agosto a la Campus Party. Busqué primero a mi primo Julián, el informático que un día estuvo a esto de venderle un programa a Macrosoft (que luego éstos, le robaron y no vio un duro). Ya en Valencia buscamos un rinconcito debajo de un árbol que tuviera wi-fi (el rinconcito, no el árbol, que ya me los conozco y enseguida se me suben a buscar porno a las ramas). Desde allí, bloqueamos todas las páginas que tuvieran acceso a las chicas que están entre las más buscadas y pusimos un pequeño precio simbólico por desbloqueárselas a cada ordenador de la CP (0,60 euros la hora). Éxito rodado. Julián y yo nos sentamos a charlar bajo el árbol, reconociendo que se nos ha pasado el arroz en esto del top ten de las listas de las más deseadas, las más buscadas, las más sexies, las del culo más portentoso, las rubias más calientes y un largo etcétera. Vino un chico de unos 17 años a decirnos que no podíamos dejar a su hermano gemelo en la Campus sin Megan Fox (la de Fox por cierto que hay en esto del show-business), que su reputación se iría al carajo. Le doblamos el precio y pusimos voz de Robert de Niro en Godfellas. El tío nos dio hasta tabaco. Ayer conocí a Dios. Tengo el honor de decir que fue, por unas horas, mi cliente. Se rumorea que viene de Salamanca o Cáceres. Parece algo cansado. Pero debo decir en su defensa que es de una extrema sencillez, casi monárquica. Llevar su verdadero apellido en el carné no ha de tomarse nunca como acto de vanidad. Y eso me lleva, inconscientemente, a ser peor persona. Ahora sé que hay un infierno, donde estará algún día mi sitio para la eternidad. Como habían venido desde Vigo a pasar unos días con nosotros, les dejamos nuestra cama, que hacía apenas seis semanas la habíamos comprado. Lo último en colchones. Nosotros regresamos a las incomodidades del viejo sofá-cama al que tantas veces nos habíamos resignado para que nuestros invitados se sintieran lo mejor posible. Es lo malo de la hospitalidad, que a veces te incomoda. Servidor, que había pagado la nada despreciable cantidad de 1.356 euros por él, se sentía un poco gilipollas cuando ni Marta ni Federico nos proporcionaban halagos por un elemento que había cambiado – entonces así lo pensábamos – nuestras casi aburguesadas vidas. (El casi lo pongo por estupor). Así que, al tercer día, envalentonado por los sabores del vino, me decidí a dejar caer el tema: - Entonces, vosotros también tenéis uno. - ¿Un qué?, se adelantó Federico. - Un colchón de viscolatex. - ¡No, por Dios! ¡Qué coño dices! ¡Esas mierdas cuestan una pasta! - No me digas que el vuestro…, insinuó Marta, viendo hasta dónde iba a meter la pata su marido y echándole un capote de media tonelada. - Así es… - Ah… - ¿Alguien quiere hielo para la copichuela?, y así fue como Sonia zanjó el tema. A la mañana siguiente, lo primero que dijo Federico fue: - ¡Joder, macho! ¡No veas lo bien que se duerme en tu cama, cabronazo! ¡Te lo debes pasar de muerte con la parienta, ¿verdad?! Y lo último que dijo antes de subirse al coche, después de las despedidas, de bajar la ventanilla para tirar el cigarrillo fue. - ¡Pero qué de puta madre se duerme en tu cama, mamonazo! Qué quieren que les diga. Vale que la gente sólo entre a verlo y que él no esté para públicos. Eso de NOUS VIMOS NELEJIDO no va con Dylan y sí con la mercadotecnia y la pirotecnia de sus coetáneos. No habla con el público, para qué, y se mueve como si fuera un títere. Ok. Todo eso está más que dicho. Vale que en el Rock In Rio (más que un macro-festival un pasacalles con circo) actuó dos horas y media, pero el desglose que hizo de su repertorio más sesentero en casi dos horas con perlas como HIGHWAY 61, IT’S ALRIGHT MA, LAY LADY LAY (no me lo creía), A HARD RAIN’S GONNA FALL, STUCK INSIDE OF MOBILE o LIKE A ROLLING STONE (con la que terminó) ya lo quisieran para sí muchos. De hecho, lo que él consigue (y no me refiero a que la primera dama de una nación te versione) en una hora y cuarenta minutos - cantar cuatro o cinco canciones emblemáticas para cinco o seis generaciones - otros tardan todo un festival en conseguirlo (y a veces se les cae Morrisey o Lou Reed del cartel y sonríen, pero NO te devuelven el dinero). p.d. Ahora, sin duda alguna, lo mejor de la noche fue ver anunciado en carteles el próximo concierto en Estepona (Málaga) de JOHN MAYALL y… ¡¡¡ CHUCK BERRY!!! Sin olvidarnos de los que salieron al final con una pancarta que decía DYLAN EXISTE (creo que venían de Teruel- ¿o eran de Palencia?). Y ahora me voy, no estaré para nadie hoy. Y probablemente mañana tampoco, de lo entusiasmado. ¿Adivinan dónde estaré? Gracias al repentino furor que le ha dado a todo el mundo en las últimas 48 horas por la protagonista de la versión cinematográfica de GET SMART, conocida por estos parajes como Superagente 86, hemos arribado a buen puerto y con viento de quince nudos a las cien mil primeras visitas en esta nuestra hermosa rua, a la que le tengo más cariño conforme va creciendo. Bienvenidas sean. p.d. Y más circo y pan. Un servidor, que no es nada fotogénico y que se pone nervioso ante las fotos (como debiera pasarle a cualquier anjo preto que se precie – ya saben: actuar en y desde las sombras y todo eso), se halla orgullosísimo de este retrato que le hizo en Cartagena Joaquín Clares, fotógrafo al que sigue desde hace tiempo. No salgo nada favorecido y tengo una pinta de gay que tira de espaldas, pero eso es lo de menos. Lo mejor de todo fue el reencuentro de aquel Cool-tural día y la peor (no) presentación de EL COLOQUIO DE LOS PERROS que recuerdo. Mi vida se resume en unos cuantos cuadernos. Siempre me ha encantado escribir en ellos y debe de notárseme lo suficiente, pues alguno de ellos ha llegado a mis manos a través de manos amigas o amadas. Los tengo de diferentes lugares y en ellos pueblan desde poemas a frases inconexas; desde rotas de trabajo hasta recetas de cocina; desde números de teléfonos de gente que hoy he olvidado hasta ideas para próximos coloquios. Se mezclan y permanecen en una memoria que ya no es la mía cosas como Maquillarme como para un ritual, Fúnebre o de cortejo. Con cosas como ésta: FUNDACIÓN MAX AUB Apdo. de Correos 111 12400 Segorbe (Castellón) Se recuerdan apuntes que una vez sirvieron de tranvía a otros lugares de la memoria o el recuerdo y que hoy se quedan en vaguedades: Por fin, los milenios son un decimal, Una cifra de tiempos sin más. Que comparten página con detalles como 07820 Regional 8.55 – 15.53 Son parte de mí. Cuando los veo arrinconados por mis diferentes casas, me devuelven siempre a la persona que me los regaló, la echo de menos si está lejos, como es el caso de Susanne (su delicioso cuaderno de Gaudí), o Anabel (uno de los más bellos cuadernos que yo haya tenido, con las escaleras de Montmartre sobre un fondo negro) o le mando un beso silencioso, si tengo la suerte de tenerla cerca. Se podría decir que son mis más bellos tesoros y doy las gracias públicamente a todos aquéllos que los han hecho posibles. Reconozco que, en ocasiones, tengo un humor algo macabro. Que llaga o hiende, dependiendo del interlocutor que me pertenezca en ese momento. Como método de defensa, arguyo que hay ciertas cosas en la vida (golpes, los llamaba el gran César Vallejo) que no se pueden tomar de otra manera, con un humor macabro, pues todo lo que las rodea ya es macabro de por sí. Nadie entenderá esto que digo, es obvio. No es la cuestión que aquí planteo, no es comprensión lo que pretendo hoy. Sólo que sospecho que mi pensamiento aporta esas visiones porque rechaza lo crudo que es, por ejemplo, que a una buena amiga de esta Rua le haya tocado vivir la experiencia de ver cómo le diagnostican a su hijo de tres años un cáncer de hígado y cómo tiene que llevarlo a quimioterapia cada equis tiempo. Cuando planteas ese hecho y lo extiendes como un mural en las paredes de tu salón puedes echarte a llorar o escribir versos como MIGUELITO BATTLES DE PINK ROBOTS. Y, claro, cuando no tienes fuerzas para lo uno ni sabiduría suficiente para lo otro, te sale el humor cabrón, te sientes repugnante, te abrazas a la Nada. PEDRO ALMODOVAR , a quien hemos enlazado en nuestra RUAS CON NOMBRE PROPIO, ha sacado blog para hablarnos de su nuevo proyecto cinematográfico. Incluye fotos y comentarios sobre otros momentos de su carrera. Si os dais una vuelta, recordad que todas las fotos tienen copyright y que debéis incluirlo si tenéis la intención de divulgarlas. De paso, desde aquí le doy públicamente las gracias a Deborah Palomo por todas las atenciones que han tenido para con las publicaciones anexas a esta rua. p.d. La foto es de María José Redondo , estupenda tucumana. Siempre que paso la aspiradora, irremediablemente, aparece nítido uno de mis primeros recuerdos visuales de la pre-adolescencia: la imagen de Freddy Mercury cantando I want to break free. p.d. La foto, extraida de este curioso blog. Si hay algo por lo que me agrada en la sala de descanso de mi trabajo tomar esas revistas de saldo traídas de los salones de belleza de Badajoz es porque sé que – tenga el alma como la tenga – me van a ofrecer alguna razón para seguir agradeciendo a los dioses (a mis dioses particulares) el haber puesto en mi camino la palabra de gente como Pessoa, Kavafis, o Auden. No entiendo aún como se escandaliza algún progre con este tipo de publicaciones, en las que de un simple a vuelapluma se ve su rigor informativo y su profundidad en las entrevistas realizadas. Y para muestra un botón: Ejemplo de Rigor Informativo de QUE ME DICES sobre los hábitos de Telma Ortiz, hermana de la princesa de Asturias: GAFAS DE SOL DE OAKLEY: 21,42 € Lo lleva en 7 ocasiones: 8,333 € /vez Ejemplo de Profundidad en las Entrevistas: Si fueras invisible por un día, ¿qué sería lo primero que harías? Meterme en la casa de Gran Hermano para vivirla desde dentro. Respuesta de María de Castro a Antonio Diéguez en el numero 573 del pasado 8 de Marzo (p.74) Y entonces, me gusta cerrar los ojos, citar de memoria los dos o tres versos latinos de la Eneida que un buen día aprendiera de memoria, saber que uno puede huir tan lejos, tan rápido, con tan simple gesto. Y antes, como dos o tres nanosegundos antes de bajar de nuevo a la tierra, de saltar de las regias faldas de Dido, de olerla como una vez tuvo que olerla Virgilio, decirme: ¡Cuán hermosamente pedante eres, Angel! Los que conocen esta rua lo suficiente saben que no soy dado a dejar por aquí mis creaciones poéticas, puesto que soy de la opinión que un blog como éste no es el escaparate apropiado. Pero me voy a permitir una pequeña traición a la luz de los nuevos acontecimientos. Y es que hace un tiempo alguien me tradujo tres poemas al polaco y comentó la viabilidad de publicarlos en algún medio apropiado de tan hermoso como desconocido país. A uno, que se emociona con poco, le bastó esa promesa para estar como unas castañuelas. Pero poco más supe hasta que el cotilla sabiondo y algo chivato del buscador de google me ha llevado a esta página . No sé más, pero parece que, junto a mi fiel amigo , hemos pasado a los anales de la literatura polaca contemporánea. Feliz por tal acontecimiento, me decido hoy, después de mucho pensarlo, a regalarles alguno de esos versos, aunque no puedo decirles qué, exactamente. Będzie tej nocy możliwa miłość? Będzie w tym potępionym mieście jakaś para młodych, szalona, gotowa namaścić to nowe i świeżo zrodzone pożądanie pod świetlną osłoną swych ciał, wyciszając rytmem westchnień subtelną przezroczystość bombardowań? Będzie tej nocy możliwy pod kocem ten jednoznaczny wyraz miłości w Kabulu? p.d. El subrayado es de la traductora. Creo, por la última palabra, que el original español del poema es LIBERTAD DURADERA, pero no me hagan mucho caso. Tal y como está la campaña preelectoral, discúlpenme que no salga a la calle, y me encierre en mi sofá, abriendo las puertas a los amigos y los del restaurante chino con comida a domicilio, me refugie en prácticas culinarias sencillas (ensaladas, pasta y carne, básicamente), me esconda en Conan Doyle, Wilkie Collins, y House, que esta temporada está que se sale. Salir a la calle es un ejercicio hoy desolador. Como somos tan malos para las fechas, no lo podemos asegurar. Pero es probable que haga hoy dos años exactamente que trasvasáramos lo poco que había en otro lugar a esta rua definitiva, porque, imaginamos, no nos gustaron nada las prestaciones del otro quartier ni lo que había por su vecindario. Nos vinimos más al centro, dejamos en el extrarradio les banlieux y podemos aseverar que no nos ha ido nada mal. Un 23F del 2006, muy conmemorativo, todo hay que decirlo, se puso el contador de visitas a funcionar. Lo que llevó su tiempo, porque somos algo torpes en esta rua. Ese contador me recuerda al reloj del ayuntamiento de la película del condensador de fluzo tan famosa. Esta conexión no la busquen más allá de aquí, porque al resto del mundo puede que le cueste. Cuestiones del azar, del que soy un cualificado exponente, hoy dice ese reloj del ayuntamiento que hemos alcanzado las 50.000 visitas . Brindo con el mejor champaña por todos los que habéis entrado en esta casa y espero que, de alguna manera o de otra, os hayáis sentado, al menos una vez, como en la vuestra. Y os prometemos que queda mucha casa, pues vosotros habéis ido asegurando los cimientos. Esto, dicho así, queda tan cursi que casi vomito, pero si vierais las batas con las que estamos hablando os daríais cuenta de que nos podemos permitir ciertas licencias. p.d. Un breve paseo por la hemeroteca nos confirma que sí que es hoy la fecha. Menos mal. La foto es de la telenovela Muchachitas, entrada del pasado febrero, que es la que más comentarios y visitas ha recibido. Por lo visto, este serial tiene fanáticos que han confundido esa entrada con una vindicación de las excelencias de estas cuatro. Los hay que no saben leer. Pero eso a las estadísticas cada día les importa menos. Yo sabía que So era la más grande. Ahora para mi cumpleaños me ha traído la Capilla Sixtina, que es casi tan grande como ella. Y hace que me sienta pequeñito pequeñito y me arranca un júbilo extraordinario del corazón, inevitable como te lo arranca un mediodía de abril murciano. Y no puedes hacer otra cosa que dar las gracias, aunque sepas que las palabras entonces se quedan tan chiquitas como tú te sientes en esos momentos. No nos ha tocado el gordo. No os ha tocado el gordo. (Lo sabemos porque estáis leyendo este post). Pero qué cojones. Da igual. No hay más tu tía que decir que no nos importa. Que, en el fondo, tener un camión de dinero no es lo realmente importante, que es totalmente secundario, un extra que todos esperábamos y que a nadie ha llegado. Todo eso da igual. Como tenías ya la sidra preparada, brinda por los que brindan ahora mismo porque sí les ha tocado y salen a la calle exhibiendo impúdicamente sus pertenencias y gritan a los cuatro vientos su fortuna delante de desconocidos y grítale al mundo entero FELIZ NAVIDAD y date por satisfecho. O, si quieres ser rastrero, consuélate pensando en las desgracias acaecidas a algunos conocidos, pensar que a ti, al menos, tu mujer no te pone los cuernos o tu hija no te ha salido tan zorra (y cosas por el estilo). Recuerda también que quien espera con ahínco a que llegue la Navidad para lograr un premio de lotería ya es de por sí bastante mísero y con esto sólo se convierte en algo más misérrimo. Desde la Rua os deseamos FELIZ NAVIDAD muy sinceramente y os pedimos que, por favor, por favor, por favor, cuando hayáis leído esto, no os sintáis algo más estúpidos. No debe de ser bueno que la Navidad se adelante tanto en esta Rua. Es el tercer año que estoy demasiado alejado de donde me gustaría pasarla realmente. Sin embargo, con una L recién estrenada bajo el bolsillo y lo que me ha llegado hoy a través de correo ordinario, uno siente que está algo mejor que si no los tuviera. Como persona siempre ha sido una de mis debilidades. De él he dicho públicamente que es, después de mi abuelo Francisco, una de las personas más buenas con las que me he cruzado en esta vida. De hecho, me deja recordarle la ya manida anécdota de Salamanca y el limpiador de botas y no se enfada por ello. Como poeta no tengo palabras para definirlo. Introducirte en sus versos, conociéndolo, siempre es un riesgo, pues te apuestas mentalmente a que será incapaz de sorprenderte una vez más, pero el muy canalla va y te lanza un requiebro y te deja, finalmente, boquiabierto. Y tienes que confesar que, de nuevo, se ha salido con la suya y te ha ganado la partida. Como poeta, dije también de él en su día que era uno de los que mejor sabían titular los poemas. Que no se puede resistir uno a no leer algo que tiene títulos tan arrebatadoramente seductores. Así que, cuando he visto en mi buzón MÚSICA PARA ASCENSORES de José Daniel Espejo Balanza no he podido más que sonreír, pues sabía que, pasara lo que pasara, esta Navidad iba a estar mucho más cerca de donde me gustaría estar. Gracias, señor Poeta , por esta indescriptible regalo de sabiduría y hermosura infinita. Gracias por añadirme en tus pensamientos más profundos. Pues éste es el regalo que nos ha caído hoy después de un buen tiempo intentándolo, muchos nervios, para algunos desconocidos, y un gran peso en la espalda, que me abochornaba en lo más íntimo. Ahora, puedo respirar tranquilo. Espero no tener que arrepentirme jamás de esta decisión, hecha, bien lo saben los dioses, por amor, porque esto sólo fue, en su día, una promesa de amor. Madrid – París. 28 de Noviembre. Embarque por la puerta K a las 18.20. Pues mire no. Que ahora es a las 18.40 en la H4. Mínimo de acceso hasta la H, seis minutos, pero la H4 está al final. Venga, ésta es. A esperar. Son las 18.35 y aquí no aparece nadie. 18.50 desaparece el detalle del vuelo de la pantalla. Vamos a la pantalla central, a ver. No hay puerta asignada, sabemos que saldrá o de la J, o de la K o de la H. Estamos peor que antes. 18.55 hora de salida oficial en la pantalla. No hay señalada ni demora ni cancelación ni nada. Información de Iberia. Habrá un retraso hasta las 20.30. Qué curioso. A las 20.30 hay otro vuelo de Iberia hasta Orly. Entonces, ¿han cancelado nuestro vuelo? No, qué va. Sólo es un ligero retraso. A las 20.15 embarque en la H4. Curiosamente, el número de vuelo no es el mismo. Por supuesto, primero suben los de ese vuelo. Sólo hay de quince a veinte personas. Las sospechas suben de grado. A las 20.35 subimos al avión. Pedimos explicaciones. Nos dicen que no es culpa suya, que ellos están a la hora y que los que han tenido el problema son los otros. ¿Ah, pero ustedes trabajan para la misma compañía o no? Nos dicen que hay asiento libre. Yupi. Una señora nos reclama en un estupendo francés que nuestros asientos son los suyos. Le explicamos que no, que ahora ellos ya no tienen esos asientos. La señora dice que todo es muy bizarro. SEGUNDA PARTE. ESTO SÍ QUE ES BIZARRÍA. Oye, que aquí vienen dos de los del vuelo del otro día. El que cancelamos por la niebla, supuestamente. Ya sé que es muy temprano, las 06.45 y que es domingo, pero ¿qué mejor para recibirles que unos villancicos? No me había dado cuenta hasta anoche, pero en mi reproductor de música conviven italianos, alemanes, españoles (donde incluyo a vascos cantando en euskera y a catalanes haciendo lo propio en su lengua), portugueses, corsos, franceses, estadounidenses, británicos, angoleños, canadienses, bosnios, belgas, islandeses, mexicanos, marroquíes, algerianos, malíes, senegaleses. Cada uno de estos artistas canta en el idioma que más les place. A día de hoy, que me conste, no se han peleado nunca por aparecer en mi lista antes que otro, nunca han negado tocar detrás o delante de tal o cuál artista, nunca se han sentido indiscriminados, nunca han recurrido a la memoria histórica, nunca han sacado un machete por el orden de las canciones. Así, la música, como debieran hacerlo la vida y el sentido común, triunfa. La cosa es preocupante. Que una cadena como Telehinco sea capaz de hacer publicidades como las del Alzheimer (ese cabrón nazi que va escondiendo las cosas) es algo que una mente como la mía no logra equilibrar en su justa balanza. Los mismos que te bombardean con el tomate y el pasapuré son capaces de hacer algo tan entrañable y hermoso como lo del anuncio ése. Publicidad que me conduce, cada vez que me enfrento a ella, inexorablemente, a José Hierro y a Dámaso Alonso . El primero nos explicaba una tarde de poesía en Murcia, con lágrimas en los ojos, unos versos suyos de Cuaderno de Nueva York . Los de “Rey Lear en los Claustros ”. Creo que ya hablé en su día de este enorme poema, no sé si tiré de la misma anécdota. De haberlo hecho ya, recordarla, de nuevo, es un acto de humildad. El Maestro de maestros, Hierro, nos aseguraba que lo mejor de ese poema eran los dos últimos versos. Por supuesto, no son míos, confesaba. Se los había escuchado a Dámaso Alonso una tarde, dirigiéndose a su esposa. Era un momento donde el Alzheimer de Dámaso Alonso ya cabalgaba a sus anchas por su cuerpo. Incluso en esos momentos terribles, la enfermedad no pudo con él, y le arrancó algo tan demoledor como esto: Yo sé que te he querido mucho / Pero no recuerdo quién eres Palabras que sobrecogieron al propio José Hierro y con las que concluye su soberbio poema. Tras esa explicación la sala quedó en silencio. Fácilmente se comprobaba que las palabras de Hierro habían calado en lo más hondo de sus oyentes. Yo me puse a imaginar a ese Dámaso Alonso - uno de los grandes filólogos hispánicos de todos los tiempos, desglosador eficacísimo del Don Luis de Góngora más rococó, director de la RAE durante catorce años, dador de Hijos de la Ira , libro de poesía capital del siglo XX español, dueño de una biblioteca que verla a más de uno que se juzga a sí mismo como letrado o antólogo le hundiría en la más abyecta de las vergüenzas, fundador de la sublime Biblioteca Románica de la editorial Gredos - ahora analfabeto, incapaz de leer, de escribir y me sumí en una congoja sin parangón. Había más amor en esa reflexión enfermiza que en todos los versos engolados de Shakespeare. Nunca como ayer – y oportunidades no me habrían faltado - había sentido tanta vergüenza ajena en mi trabajo. Una cara de cinco estrellas para un servicio arrabalero. Por mucho que algunos se esfuercen en adoctrinarnos una nueva mentalidad, toparemos con el mismo problema de siempre: hace mucho que, por este país, un empresario dejó de saber qué era, exactamente, lo que se traía entre las manos. Y como algunos piensan a día de hoy: si lo hicieron los amigos de Felipe , tienen derecho los otros y tenemos derecho nosotros. Bendito país de ilusos, que pensamos que con apagar el brasero media hora el próximo invierno tendremos solucionado el problemilla del calentamiento global. (De fondo, Lost in Supermarket, de The Clash) YO: A ver… Repite lo que estabas tarareando. ELLA: ¿Tarará qué? YO: Lo que estabas tarareando. Ta-ra-re-an-do. ELLA: Limpiar el polvo, hacer los baños y pasar la aspiradora. Como hice hace un tiempo con Madrid, ahora me redimo con Sevilla. Estampas como ésta o tapas como las albondiguitas de chocos hacen que uno le pierda todo el resentimiento por haber dado al mundo impresentables de la talla de Del Nido o Ruiz de Lopera. p.d. El rectificador de Mozilla me observa que Ruiz no está bien escrito. La posibilidad que me da su corrector es Ruin. Al final, estos bichos serán más inteligentes que nosotros. CARLOS SOBERA: Completa el título de la película: LOS AMANTES DEL CIRCULO... RESPUESTA DE LA CONCURSANTE: ¿De Lectores? Del concurso DATE EL BOTE, de la ETB (Recogido desde Sé lo que hicisteis…) A ver si lo hago bien, porque soy algo nulo para esto de los memes. El gran David Hidalgo , no contento con exponer en su DRINKING GASEOSA mis limitaditas dotes como traductor, ahora me ha otorgado un THINKING BLOGGER AWARD . ¿Qué es eso?, dirán algunos. Pues viene a ser algo así como Premio (award) para el blogger (responsable de un blog) y Thinking, que no sé lo que es, pero suena a inglés. Yo, eternamente agradecido, y algo sonrojado por ello, me dedico a difundir la palabra, a dejar aquí las instrucciones y a poner mis cinco premiados: 1. SERÉ TU ACCIDENTE SI TÚ ERES MI AMBULANCIA ¿Por qué el galardón? Por cosas como ésta : El principio de Peter (en castellano) fue enunciado en 1968 por Lawrence J. Peter, viene a decir lo siguiente: En una jerarquía, todo empleado tiende a ascender hasta su nivel de incompetencia. ¿Por qué el galardón? Por cosas como ésta : Ahorita hemos aprendido que un acuerdo de paz no tiene por qué cumplirse y que la democracia puede ser tan sólo un disfraz y una farsa. ¿Por qué el galardón? Por cosas como ésta : Sísifo reload. Me cuentan que, como castigo disciplinario encubierto, a un sindicalista del Corte Inglés le dieron la oportunidad de vender calcetines desparejados en un stand que estaba en medio del departamento de oportunidades. ¿Por qué el galardón? Por cosas como ésta : De la misma forma que los consejeros delegados tienen un perfil, la forma broncínea del currículum perfecto, el santo Grial de los de rrhh, mis compatriotas se caracterizan por una serie de defectos, entre ellos la adolescencia perenne, la timidez, el gusto por la sal, la tendencia (más bien la búsqueda) de la melancolía, de una nostalgia particular, alimentada con grandes cantidades de canciones, películas, poemas y fotos de grano grueso: la de lo no vivido. La nostalgia de lo no vivido, exactamente. El virus que nos impide llegar a nada: ¿Por qué el galardón? Por cosas como ésta : Les librairies sont des lieux admirables; lieux où vivre et où faire réalité le désir de la possession. Des lieux qui parcourent des centaines de mains journellement, en choisissant (peut-être au hasard) le livre qui les sauve ou les condamne. HOY, CON MAS FUERZA QUE NUNCA, RESONARAN EN LOS ALTAVOCES DE ESTA RUA SU RIGOLETTO. Qué puedo decirles: se me había pasado por completo. Menos mal que siempre hay buenos vecinos en esta rua, y la señora Hortensia, cuando vino a pedirme esta mañana perejil para sus famosos escalopes a la milanesa me lo ha dicho: Mi pequeño, el Robe, no sabe qué leer este verano. Siempre se fija en los libros que usted recomienda (la pobre mujer siempre me trata de usted, debe de pensar que el que tiene un blog es alguien importante), pero como este bimestre no lo ha hecho… Mil perdones le he pedido y hemos quedado en prometerle al Robe que hoy sin falta lo hacía. Y aquí estamos. Verán que he sido poco lector y me he infiltrado más en las labores del hogar, es decir, de los privilegios del dvd en casa. La culpa de todo la tiene la serie Héroes, que nos tiene enganchaditos. Si se fijan en los señalados en negro, ustedes pensarán que nos hemos vuelto idiotas. Alguien que destaque El Señor de la Guerra junto a El Gran Dictador o Hanff al ladito de Cortázar ha de tener un gusto pésimo. No seré yo el que rechace tal afirmación. Lo que diré a mi favor es lo que dicen otros en canales televisivos: como esto no lo lee nadie… CINE: PIRATAS DEL CARIBE 3 EL SEÑOR DE LA GUERRA AZUL OSCURO CASI NEGRO BOBBY MANUALE D’AMORE INFILTRADOS OCEAN’S THIRTEEN EL TRUCO FINAL EL GRAN DICTADOR REVISIONES: AMELIE LITERATURA: Vente e zinco, MIA COUTO Cuando fuimos huérfanos, KAZUO ISHIGURO Atget’s Paris, ANDREAS KRASE Y EUGENE ATGET RELECTURAS: Bufes, vida mía, JAVIER MARÍN CEBALLOS 84, Charing Cross Road, HELENE HANFF Historias de Cronopios y Famas, JULIO CORTÁZAR p.d. Ahora, por favor, vuelvan a la foto. Y miren al de la derecha durante 30 segundos fijamente. Ciérrelos y repítase: Cuando yo no lo sabía, nadie lo sabía. ¿Verdad que acojona? Se habrán dado cuenta ya lo poquito que se habla de cine en esta rua. Con pinceladas. Para blogs de cine ya tenemos a los que realmente saben. Todos se esmeran, pero nadie va a superar a Gasset, y el día que alguien lo intente me lo cargo con un picador de hielo y con un tanga amarilla (que cada cual se imagine la forma que más le apetezca o más le venga a mano). Lo malo del cine es que es tan subjetivo como una bolsa de palomitas. O que te pille tu madre con la minga en la mano en mitad del pasillo. ¿Qué es lo que verdaderamente ha pasado? Todo el mundo opinará, porque es gratis, además. Lo cierto es que dejarás de ser el ojito derecho de tu madre, si alguna vez lo fuiste. Sólo te salvarás siendo hijo único. Entonces, tu madre lo verá divertido, se reirá y se la contará a todas sus amigas y quedarás como un cerdo que se la pela con trece años en el pasillo y tu madre como una estúpida. Pero también puede ser que tu madre te diga no te la habrás sacudido ahí, que acabo de fregar. Y entonces tendrás un problema ya para los restos. El caso es que yo quería hablar de algo que, al principio, me parecía importante. Ahora, me he dado cuenta de que eso de que la gente ponga una página de cine, evalúe las películas según su criterio y le ponga notas o estrellas me parece de lo más vulgar. Por ejemplo, en mi caso, adoro la narrativa de Bryce Echenique, pero no puedo con Proust. Debería de ser al contrario, pero es así. Y, además, con el agravante de que Bryce Echenique adora a Proust. En situaciones normales, un libro te lleva a otro libro. Un cuerpo te lleva a otro cuerpo. Un perfume a una canción. Una canción a una tormenta. Un blog a otro blog. Y cuando te cansas de la búsqueda, vuelves al origen. Pero siempre hay gente que le gusta ponerle frenos a todo esto. Hay muchas cosas que no se pueden negar. La envidia de ser, en ocasiones como ésta, es evidente que tampoco. Y me fallan las fuerzas cuando pienso que queremos acabar con todo esto. Perdón, que estamos acabando, quise decir. Venga va, que la estupidez es internacional, se expande como un rumor sobre la Hilton y se nos está haciendo tarde. Puestos a hacer el chorra, me propongo establecer una votación para conocer cuáles son las siete maravillas de esta rua. Para no marear mucho con la perdiz, restringiremos el mapa a las siete maravillas de mi casa. Algunas de las propuestas que iré dejando hoy aquí tienen que ver con cosas ya dichas, es obvio. Hagamos un ejercicio de memoria y apunten también una hermosa colección de imanes de nevera y otra de postales de amigos. De las que, en breve, obtendréis más información. Los candidatos, por tanto, son: MI BODEGUITA LA COLECCIÓN DE IMANES DE NEVERA LA COLECCIÓN DE POSTALES MI CÁMARA DE FOTOS DE PRAGA EL DICCIONARIO DE LA RAE (VIGÉSIMA EDICIÓN) CIERTAS FOTOS EN BLANCO Y NEGRO UNA CAMISA DE LINO QUE COMPRÉ EN BARCELONA ESTA CAMISETA CON LA QUE JUEGO AL FÚTBOL LOS BANDERINES DE “EL ZAGUÁN” LAS CARICIAS DE SO (NO COMPARTIBLES) UNA GABARDINA LAS OBRAS COMPLETAS DE JULIO CORTÁZAR UNA ANTOLOGÍA DE ELOY SÁNCHEZ ROSILLO LAS DOS PRIMERAS TEMPORADAS DE HOUSE EN DVD Hemos ido por acompañar, más que nada. Así dicho, suena a excusa barata y a más de uno no le colará. Pero. El caso es que esto es lo que hemos traído a casa, sin salir de esos grandes almacenes de los que nada hace falta añadir para que todos sepan: Libro Fotografía en blanco y negro, 9,95 (con un descuento de 0,00 euros) Libro de pegatinas de Ratatouille, la nueva de Disney 5,95 (con un descuento de 0,00 euros) Libro de A dormirse con…, 4,50 (con un descuento de 0,00 euros) DVD de Marnie la Ladrona, 4,95 (con un descuento de 4,00 euros) Haciendo caso a un atinado consejo de Tucumán 846 , he puesto a buen recaudo mi peculiar bodega. Está sustentada, principalmente, en los principios del cariño y la amistad, lo que la hace tan importante para mí. Ha quedado paliada considerablemente en los últimos meses, debido a los buenos momentos que hemos ido conociendo en esta pequeña casa en la que residimos. Pero esto no le quita ni un ápice de encanto. Antes al contrario: la engrandece. Pues ella es el testigo que ha de ver otros momentos insuperables con un mantel, una copa de vino y unos pocos amigos (pues tenemos las sillas contadas). Desafortunadamente, no todos los que la hacen única han podido disfrutar de su dicha. Pero nos consta que harán el esfuerzo por empequeñecerla, al igual que han hecho por agrandarla. Gracias, pues, a Julio, Emilio, Jesús y Raquel desde Badajoz, a Javier y Carmen desde Logroño, a Miguel desde Málaga, a mi padre desde Murcia, a Domingos desde Messines, a Natalia y Abilio desde Colombes, a Olivier desde Bezons. Gracias, gracias, gracias por estos dones: ESPAÑA: Tintos: Viña Pomal, Reserva 1994, Rioja (num. 21972) Enate, Reserva 2001, Somontano (Cavernet Sauvignon) [3 botellas] Durón, Crianza 2001, Ribera del Duero [3 botellas] Alión, Reserva 2002, Ribera del Duero (num. 96239) Arzuaga, Crianza 2002, Ribera del Duero Viña del Vero, 2005, Somontano (Cavernet Sauvignon Merlot) Blancos: Pazo Señorans, 2005, Albariño Sanz, 2005, Rueda Verdejo Campillo, 2005, Rioja PORTUGAL: Tintos: Catedral, 1980, Dão Espiral Bairrada, 2000 Mateus Signature, 2003, Douro Monte Velho, 2004, Alentejo Blancos: Joao Pires, 2004 Porto: Fonseca Bin 27 (num. 71632) Dona Antonia, Ferreira, Reserva FRANCIA: Tintos: Chateau La Bourdigolle, 1993, Bordeaux Supérieur [3 botellas] Chateau Lestrille, 1995, Bordeaux Chateau Priere Lichine, 1997, Margaux (num. 138985) La Tuque de Gueyze, 2004, Buzet (num. 33685) Champagnes : Jean Pierre Léguillette, Reserve, Charly Sur Maine [6 botellas] Es que estos ángeles no me trabajan nada nadita. Uno se va unos días a desconectar y te lo dejan todo manga por hombro. Me he encontrado papeleras atestadas con periódicos caducados, viejas fotos que podrían haber servido para algo. Una versión más extraña que la misericordia del Like a Rolling Stone por Yo la Tengo en mi correo, junto a una preciosa postal de New York. Así que no queda otra que ponerse al día y aligerar la marcha. Dejar la mochila en el armario del recuerdo, junto a los días pasados con los amigos de tantos lugares. Hemos vuelto, mal que le pese a algunos. Ahora sólo nos queda que los ángeles tengan la suficiente paciencia para soportar otro verano aquí. Hay momentos en la vida más intensos aún que los cantaba Vallejo con maestría inigualable, momentos en los que la dicha de ser no es nada comparable a la dicha de estar. Uno se reconoce en ellos y se dice que sólo por ello ya ha merecido la pena recorrer ochocientos kilómetros. El momento de ayer fue en La Tapa, mítico lugar de aperitivos en mi ciudad. Fue el tiempo de lo que dura una caña, breve, si se compara con el resto de un día, o el resto de una vida. Saber que la circunstancia de encontrarnos los que allí estábamos era hermosa por circunstancial fue lo que me llenó de gozo. Las risas que nos invadieron eran idénticas a las que desde hace meses invaden mi memoria y creía perdidas. Pero no. Revivieron. Y no sólo lo hicieron en mi recuerdo, no sólo crepitaron en mi corazón. Eran reales, emocionantes. Eran ciertas. Aunque no las hubiéramos plasmado en fotografías, eran ciertas. Y mi alma no podía dejar de aplaudir por ello. Y exigir más cervezas y más risas. Si adivinan qué es esto y desde dónde está hecha la foto, tendrán la solución para encontrar los mejores pasteles de todo Portugal. Muchos matarían por tener la auténtica receta que, según se dice, viene directamente de las cocinas del célebre y hermoso monasterio de los Jerónimos . Cosas que necesitas: Una cámara de fotos digital. Postales de temáticas variadas. Un programa de retoques digitales, tipo Adobe Photoshop o ACD SEE (se prefiere, porque no hay que aprender chino para manejarlo, ni hacer cursos). 1. En primer lugar, compraremos unas cuantas postales del sitio que hayamos visitado. Este proceso es importante. Una buena elección en este momento llevará a garantizarnos un futuro exitazo. Pero no merece la pena que pagues más de un euro por cada una de ellas, a no ser que te encapriches mucho. Lo que has de deducir de las caras es que serán de un fotógrafo consagrado, lo que te restará puntos. 2. Después colocaremos la postal en una pared. Se puede fijar en ella de mil maneras. Elige la tuya. (No hace falta tampoco recurrir a lo del personaje de Happiness, de Todd Solondz). 3. Si tus nervios te traicionan, con la ayuda de un trípode, harás una foto a la postal. No importa que salga un trocito de pared. Lo que has de cuidar es que salga centrada. 4. Ahora encenderemos el ordenador y pasaremos la foto a su memoria. 5. Activando el programa retocaremos la foto a nuestro gusto. Es preferible dejarla en blanco y negro, que le da un toque más si cabe de profesionalidad. La recortaremos según nuestras preferencias y mucho has de cagarla para no tener una foto que encandilará a vuestros amigos. 6. Como muestra, os dejo la foto que encabeza este artículo, de Lisboa. p.d. no vale escanear, eso es de piratas. Esto es la metafotografía, tan útil para forrarse como la metaliteratura o tantas otras meta- que han ayudado a muchos a ser un poco más felices a costa de la ingenuidad de unos cuantos. Poco cine últimamente, como puede apreciarse. Para los que gusten del buen humor, una brutal frase que sentencia todo el sentido de Little Miss Sunshine y que no voy a desentrañar aquí, por si algún indeciso se atreve. En la cosa de los libros, mucha fotografía, a ver si se me pega algo para el museo. Brutales, quién lo va a descubrir a estas alturas, Hierro y Muñoz. Y para los que quieran saber por dónde irá la narrativa dentro de unos años, Nocilla Dream. Un agradable descubrimiento de un mago de las finanzas lingüísticas. Cine: REBECA LITTLE MISS SUNSHINE LA DALIA NEGRA Revisiones: LA JEUNE FILLE DE LA PERLE SOSTIENE PEREIRA Literatura : Querido Silencio, LUIS MUÑOZ Robert Doisneau, JEAN LOUIS GAUTRIAND Paris, mon amour, JEAN LOUIS GAUTRIAND Agenda, JOSÉ HIERRO La Honte, ANNIE HERNAUX Ángeles Caídos, TONI GARCÍA ARIAS Michel-Ange, ANGELO TARTUFERI Limpiar Pescado, LUIS MUÑOZ Willy Ronis, JEAN LOUIS GAUTRIAND Nocilla Dream, AGUSTÍN FERNÁNDEZ MALLO El esfuerzo por hacer de Badajoz una ciudad atractiva para el turista lo pagan sus habitantes (no todos, es obvio) no sólo con continuas y bochornosas faltas de urbanismo, también con muestras de tolerancia y respeto como ésta. Es lo hermoso de todo esto: que siempre tiene que aparecer un puñetero que te recuerda que tú también puedes ser así, pero prefieres que no. Pues que me he liado la manta a la cabeza y, aprovechando que por Valladolid pasa el Pisuerga , he creado un Guestbook, o LIBRO DE VISITAS , para esta Rua. ¿Para qué? Si queréis que os diga la verdad, no lo sé. El aburrimiento a veces tiene estas cosas. Yo os lo dejo por aquí, con su correspondiente enlace a la izquierda, al ladito del contador y a ver qué sale. A ver si nos vamos animando y me decís para qué sirve y si funciona. A veces, te gustaría poder pedir en los locales un piano para que sonara. Pero es demasiado aparatoso, como las buenas ideas o la conciencia. En la Estación Sur de Méndez Álvaro, en Madrid, los ojos vidriosos no se contentarían con un piano, no esperan nada, sólo algún destino, alguna razón para creerse otro. Se mezclan los rostros mientras arrastras tu maleta con el hilo de los pensamientos que sale de los cigarrillos, y las gorras desmesuradas de los guardias de seguridad. Trabajo duro el suyo, explicar la razón a gente medio dormida y que no comprende ni el sesenta por ciento de lo que dices. Decirles en breves palabras por qué tienen que abstenerse de fumar, por qué a usted señora no se le permite ocupar siete asientos con su equipaje cuando hay embarazadas esperando de pie. Cada bucle de tiempo por megafonía una voz metalizada repite que se recuerda a todos los usuarios de la estación que está prohibido fumar en todo el recinto. La cafetería se despereza. Todas las empleadas son sudamericanas, esto es Madrid, hay que recordar, y la gente que se levanta a las cinco para servir churros con cafés tiene que tener la esperanza consumida de antemano. Las ilusiones no saben limpiar una barra como corresponde. Existe en ella, sin embargo, una zona para irreductibles galos, que resisten ahora y siempre al invasor, al nocivo ministerio que permuta los votos por salud y que deja el mundo a manos del libre albedrío. Es la zona acristalada, la jaula ahumada, donde con una poción mágica de alquitrán y nicotina se toman su dosis diaria de optimismo con churros los que no tienen esperanzas y saben que detrás de un billete y un asiento de autobús sólo está el otro lado, un decorado diferente y poco más. Donde sólo cambia el atrezzo. Sí, es lo hermoso de las paradojas. Que se prohíba fumar en todo el recinto y que la cafetería tenga una zona disponible para fumadores. A las seis y media de la mañana el autobús que me llevará hasta un hospital está ya situado en su correspondiente punto de salida. Recorro el trayecto con el cansancio que da no entender ni la mitad de lo que te gustaría comprender el mundo. En las dársenas, los conductores apuran su última calada, como si con ella todos los miedos del viaje expiaran a otra dimensión de la que nadie tiene noticia. Me gustaría saber a ciencia exacta qué significa “en todo el recinto” a la hora de las prohibiciones. Pero es tan tarde para razonar que sólo la posibilidad de saberlo hace que comience a dolerme la cabeza. Necesito un piano. Cuánto me gustaría poder escuchar el sonido de un piano. Me contentaría con que apareciese Marian Lapsansky - no pido mucho más, con eso me sobra - y ejecutara para los que allí nos abatimos perdidos en el humo la Slawische Tänze op. 46 de Antonin Dvorak. Pero me quedan unas horas de viaje y la verdad de un hospital. Que muchos te lo agradecen encarecidamente. En breve Medir desde ... 23 febrero 2006 Número total de visualizaciones de página hasta el momento 11592 Día de mayor actividad hasta el momento 23 marzo 2007 Visualizaciones de página 165 Visualizaciones de página de hoy 165 Visualizaciones de página de ayer 150 Fue Antonio Durá, por muchos considerado poeta, el de aquella célebre intervención que ha de acompañarme durante bastante tiempo. Fue en la puerta de la Biblioteca. Languidecía un acto literario, un recital de poesía, casi seguro. Me dijo aquello de ¿Ah, pero tú también escribes? Yo creía que eras de esos gilipollas que sólo vienen por escuchar la poesía. Fue como un fogonazo para aquella joven promesa de la literatura murciana que yo era entonces. Descubrí así que eso de los actos literarios era para una tribu especializada de no sé qué secta o índole. Que uno no podía ir a escuchar la palabra de los poetas sin más en una ciudad con tan pocos candidatos a ser la estrella del mes. Pero mire usted, señor Durá, los caprichos que tiene el devenir del tiempo. De aquellos jóvenes murcianos que íbamos a esos actos por puro placer – no para hacer acto de presencia y dejarse ver – algunos, como es el caso de José Daniel Espejo o Juan de Dios García, han hecho de la poesía su casa. El maestro narrativo que todos teníamos en Murcia, Luis Leante , ha dado con sus huesos en Alfaguara. Y, quién lo iba a decir, la más pequeña y espigada de todos nosotros, Marta Zafrilla , ha devuelto la ilusión a los más jóvenes. ¿Y qué quieren que diga de mí? ¿Vale con que esta rua ya cuenta con diez mil vecinos? Quizá se haya debido todo esto a que ese pequeño grupo iba a escuchar la voz de los poetas, a aprender de ellos, a regocijarse con el encuentro vital de la palabra. Y no como los que formaban ese otro, selecto, grupo de poetas que se posaban en primera fila para atosigar al invitado con ciertos manuscritos donde, por la fuerza de la razón, habrían de descubrir al nuevo emisario del perfecto endecasílabo. p.d. La de la foto es Marta ZAFRILLA. La pongo a ella porque, de todos los mencionados, es la más resultona - de calle. Desconozco al autor de la misma. Arrancó el año con buen pie. En cine, me quedo con la gran perdedora de los óscares. Es obvio que inmerecidamente, pero ellos saben mucho más de cine que cualquiera de nosotros, dónde va a parar. Hay algunos académicos que todavía no han pedido disculpas por atiborrar de estatuillas a uno que va por ahí diciendo que ha encontrado la tumba de Jesús. Los monstruos que ha creado Dan Brown ya empiezan a pasarnos factura. Bendito Cervantes, cuánta razón tenías. En literatura, qué decir de Primo Levi . Tendría que estar de lectura obligada en cualquier facultad de ciencias políticas y academia del ejército. Cuando no en más sitios. De mi debilidad por Sánchez Rosillo no vamos a extendernos ahora. Y gracias a su magistral El Cementerio Marino, Valéry seguirá siendo inmortal por muchos años. CINE: LOLITA EL ILUSIONISTA EL PERFUME BABEL EL JURAMENTO ÉRASE UNA VEZ AMÉRICA CINEMA PARADISO Revisiones: MEMENTO SPIDERMAN LA GRAN EVASIÓN SENTIDO Y SENSIBILIDAD BATMAN BEGINS DESCUBRIENDO NUNCA JAMÁS (FINDING NEVERLAND) SMOOKING ROOM SNATCH (CERDOS Y DIAMANTES) DONNIE BRASCO LITERATURA: Confidencias, Eloy SÁNCHEZ ROSILLO El Cementerio Marino / La Joven Parca, Paul VALERY Si esto es un hombre, PRIMO LEVI Adiestramiento, Elena García de Paredes Anthologie du poème court japonais (haiku) Relecturas: No quisiera morir, BORIS VIAN A la hora en la que otros hablan de su larga jornada laboral o están pensando qué cenar, D. corre y ríe por entre las salas iluminadas ex profeso. A. juega a hacer que lo persigue, mientras escucha las pinceladas que el guía improvisado nos ofrece. Z. se encuentra en los espejos y confirma con S. que todo les parece una mierda, incluso el arte de los otros o su intento de redimirse de sus pecados en una prolongada retrospectiva de sí mismos. JL canta bossa nova en un aceptable portugués aprendido en las interminables audiciones de Astrud Gilberto. RYJ alaban su buen oído. Creo que somos una especie en extinción. 13.10 ¿Don Señor de la Rua? - Sí, soy yo. Hola, buenos días. Que somos de las promociones VLANKO de Madrid y hemos abierto una sucursal en Cáceres. - Yo resido a noventa kilómetros de tan hermosa ciudad. El motivo de nuestra llamada es para anunciarle que estamos promocionándonos (obvio, me has dicho que eras de promociones, rica) y le regalamos la nueva y reluciente plancha de cocina GOURMET 600 que tú pones una hoja de lechuga en ella y a los quince segundos tienes un langostino del Mar Menor con una vinagreta de pistachos que quita el sentío. Esta maravilla, valorada en el mercado en 69,90 euros a usted se la dejamos en su domicilio gratuitamente, porque hoy se nos ha aparecido San Manuel Bueno, Mártir y nos lo ha pedido para favorecer la reducción del calentamiento global. - Increíble. Y yo esperando el fallo del premio de cartas de amor. ¡Esto es mucho mejor! Lo único (ah, ya decía yo) que tendrá que pagar unos costes de desplazamiento… El importe es SÓLO de 11,95 euros (sólo, teniendo en cuenta que YO no he pedido NADA)… - Perdone, pero no me interesa EN ABSOLUTO. ACTO (O TRACA) FINAL A usted está claro que NO, pero a su MUJER es MUY probable que SÍ. - Lo lamento, pero vivo solo. PUES USTED SE LO PIERDE. BUENOS DÍAS SEÑOR DE LA RUA Tuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu p.d. en cursiva hemos puesto lo que, probablemente, se haya dicho sólo de pensamiento. La foto es de Gabriel GONZALEZ MAURAZOS y la pongo por su belleza y porque es un lugar en el que sí pagaría por perderme. Así, le hago un poco de promoción. Yo pensaba que iba a ser algo que iba a afectarme sólo a mí, pero veo que la cosa está repartida. Hace poco, precisamente, hacía con los compañeros un repaso de lo que ha sido mi infancia y mi adolescencia al lado de un compañero tan infatigable en los primeros ochenta como un futbolín. Y ahora voy y me entero que se ha muerto su inventor. Que, a su vez, era escritor y albacea del gran poeta León Felipe, casi siempre olvidado, más que nunca en los últimos tiempos – que tan poco necesita a poetas que van por la verdad por delante, que dicen las cosas como hay que decirlas. Recuerdo que teníamos un futbolín de madera en casa. Como últimamente pienso mucho en él, me he prometido preguntarles a mis padres de dónde salió. Es probable que se perdiera en una de nuestras variadas y apoteósicas mudanzas. Era el centro de atracción de lo que llamábamos la sala de los juegos (aunque bien se puede decir que jugábamos en toda la casa). Luego, esa habitación pasó a ser la de mi hermano, cuando se emancipó de su cuna. Lo más triste de la historia del futbolín, en general, es que su inventor, el Señor Finisterre, al que se le debería de dar un Príncipe de Asturias póstumo por su labor, ideó eso precisamente como un juego para niños. Para que los niños convalecientes en los hospitales pudieran concentrarse en algo mientras se recuperaban, en algo que no fuera la estampa de vacío y muerte que desde sus ventanas podían ver. Sin embargo, su idea fue inviable: las fábricas de juguetes se habían convertido en una fábrica espontánea de armas para suministro del odio y la vergüenza. Alejandro Finisterre quiso suturar la sonrisa de los niños. Pero los mayores se lo impidieron como sólo ellos saben. Con el tiempo, él sí que sabe suturar, parcheó las carencias de los hijos y los nietos de esa Guerra. Descanse en paz. La primera vez que tuve la inmensa suerte de escuchar a Saramago en público ya me lo dije. Fue en el 94 y él hablaba de Ricardo Reis, como heterónimo de Pessoa y personaje suyo. Lo que me dije fue que esa forma de hablar de los poetas portugueses, de los escritores lusos, en definitiva, era especial. Tenía algo. No acertaba a dar con ello. En un momento dado, recitó a su amado Pessoa y continuó con la conferencia, pero mudando a su lengua materna. La fascinación del público fue tal que todos callamos, sin reparar el daño (que no fue tal). Sólo Pilar del Río se atrevió a corregirlo. Fue la serenidad a la hora de relatar las cosas del mundo lo que tanto me emocionó. Esa serenidad que todos deberíamos de tener para relatar y así mejor comprender el mundo. Una serenidad que viene desde muy lejos, que sólo aprehende; y que, por fortuna, este verano pasado de nuevo encontré entre as ruas de Évoramonte, Marvão, Castelo de Vide y demás lugares del Alentejo. Una serenidad que había leído y hecho mía ya desde mis encuentros con Lisboa, con los versos de Sophia de Mello, que había perseguido entre las olas y los puestos de sardinas del Algarve. Esta mañana, conversando con Nuno Júdice – sí, tuve ese pequeño placer – he vuelto a tropezarme con esa serenidad tan de ellos. Para mí ha sido un momento mágico, a pesar de la lluvia y de las horas inapropiadas para la poesía. Algún día, espero alcanzar esa serenidad para relatar el mundo. Aunque éste, parece, ya se ha cansado de los hombres. - Hola, buenos días. - Buenos días. ¿Venía usted a…? - Quería solicitar el pago de mi pensión. Fui veterano de Guerra. - ¿Y dónde? - En la primera del Golfo. La de Bush. Quiero decir, la del padre. - ¿Y su edad? - 68 cumpliré en mayo. - ¡Enhorabuena! ¡Quién lo diría con lo joven que parece usted! ¡Yo no le echaba más de treinta y cinco! - Aquí tiene mi documentación… - Oh, no se preocupe… Si en Moab, Utah, no nos fiamos de nuestros vecinos, ¿quién se va a preocupar por nosotros? - Pues tiene usted razón… - Aunque me han contado que el otro día, en una clínica de no sé dónde , una señora engañó a los de allí con su edad para ser madre, la más anciana del mundo. - ¡Qué me dice! ¡Impostores! ¡Gente como esa es la que hace que…! - Pero yo creo, y sólo es una opinión, que tarde o temprano se sabrá que fue la Clínica la que le dijo a la señora que, cuando la pillaran, dijera que había mentido. Quedar como idiotas no duele tanto con unos cuantos de miles de dólares más en tu cuenta y una publicidad que ni los de Microsoft… - Nada me extrañaría menos… ¿Necesitarán mi cuenta para los ingresos? - No, nada de eso. Los datos se los mandaremos por correo, y el primer ingreso se lo anticipamos ahora mismo en mano. Que para eso estamos en Utah, ¿no? Iba yo de peregrino por la red, investigando cosas sobre algunos aspectos muy puntuales de teatro, para ser exactos de la maravillosa y magistral Ana Marzoa, cuando he visto esto en la página del Ministerio de Cultura . 1982. José Carlos Plaza 1981. Rafael Alverti 1980. Antonio Buero Vallejo 1979. Francisco Morales Nieva 1978. "TEATRE LLIURE" Para los que dejaron el COU (o sucedáneos) hace rato y no encuentran el gazapo, que se den un paseo por aquí . Claro que, puede que yo sea un miserable jactancioso y no estemos hablando de la misma persona . Preparar una cámara siempre es lento. Quitar el flash y todo eso que hace que uno no esté llamado a ser el nuevo Doisneau, aunque a él se la preparaban mejores. En esas estaba cuando el pastor, cayado en mano y agitado al viento, corría hacia nosotros dándonos grandes voces para impedir la foto. ¿Le estaremos robando el espíritu a las vacas y le cortaríamos la leche, precipitando su ruina? Eso le pregunté a So. Pero la explicación era más retorcida y humana. Las vacas pastaban en un lugar prohibido. Sólo temía la multa, de denunciarle yo con aquel impresionante documento gráfico. No hice la foto y le pedí disculpas. Pero no puedo soportar el extraño sabor a frustración que se me posó en los labios ante lo insólito. Pato con setas. Blinis con salmón y una copita o dos de Somontano. Algo de amor furtivo bebido a rápido sorbos en el sofá. Mucha prisa por encontrarnos. Hablar con los amigos en la distancia. Una cinta de Chivas en un vaso repleto de hielo. Lost in Traslation por cuarta o quinta vez, a ver si, por fin, ella termina de verla. Alguien durmiéndose en tu regazo. Sentir la vida tan cerca, que es lo máximo a lo que un hombre (entiéndase un macho) puede aspirar. Sé que algunos pensarán que no es la mejor manera de comenzar el año, que un poco de garrafón y oler el sobaco de algún estúpido desconocido que te pisa es mucho más tradicional y más humano. Dejadme a mí con placeres tan banales. Poco más os pido. Que la resaca de esta noche sea recordar el olor almibarado de ese cuerpo que tanto amas. Dice So que para lo que nos queda en el convento no hace falta que me moleste en mi nuevo proyecto. Algo tan sencillo como llenar la pared donde miro cuando no estoy en frente del portátil. Detrás de él están las fotos de So en el café de Santa Justa, en Lisboa; un camino de tierra y cerrado por árboles que conduce al Castillo de Chaumont; y una panorámica de los tejados de Montmartre con la Tour Eiffel al fondo. Las tres son del 2003. Eran viajes aquellos para conocer y conocernos. Ahora quiero poner algo más en esta pared separada por una decrépita cenefa pegada con fixo. De momento, he pensado en una lámina de la Tour Eiffel, de una foto de Antonio Carrara y otra de un detalle de “Matin” de la serie de Des Nymphéas de Claude Monet, adquirida en el Musée de la Orangerie en el último viaje a París, en septiembre. Y las postales que han ido llegando por estas fechas. Yo iré llenando la pared cada día – que me apetezca, obviamente - con postales y otras cosas. Porque nunca se sabe cuánto puede aguantar uno encerrado en un convento… Un amable vecino de esta rua nos ha sacado de nuestro ensueño de turrones y mazapanes; de degustaciones de vinos, champañas y foie; de excesos, en definitiva. Y nos ha enviado esta hermosa postal. ¿El motivo?, se preguntarán como nos preguntamos nosotros. Pues que hoy hace un año que el mejor espía de Luzbel vino a inaugurar esta hermosa calle. Con acto oficial y plaquita y todo fue. Espero que algunos lo recordéis. Desde entonces, se podría pensar que el mundo, la otra gran manzana que rodea a nuestra humilde rua ha mejorado algo (la nuestra sí que lo ha hecho, y bastante): debo decir que quien eso piense se engaña y que debería vender el adosado para venirse a la ciudad y verlo todo desde un gran balcón. Os anjos pretos se reproducen rápidamente. Evolucionan más y mejor. Pero dejémonos de tonterías. Estamos de celebraciones. Una copita de Moet et Chandon virtual a mi costa, que paga la rua. Un brindis muy especial, sobre todo, con esas más de seis mil doscientas visitas que desde que abrimos nos habéis acompañado y alegrado con vuestra presencia. Kevin Carter murió cuatro meses después de haber recibido el Pulitzer por esta foto, que, en su día, dio la vuelta al mundo. Asumió que esta imagen le recorrería las entrañas cada día de su ser, intentó evadirse de ella y de la cruel realidad que de ella emanaba. Ingresó aún más en el mundo de las drogas, llegó a odiarla como odiaba la culpa de haberla realizado, de tener que haberla realizado, de estar en un mundo que le dio la posibilidad de realizarla, un mundo que le dijo aquí tienes la fama: es tuya si pagas ese puto precio. Sucumbió. Recordad en estas fechas que la memoria es muy frágil, pero no siempre. Recordad que esto también está pasando. Recordad que se puede hacer algo. Recordad que ya hace más de veinte años que ES TARDE para recuperarlo. Simplemente, recordad. Desde esta Rua os deseamos a todos nuestos vizinhos unas muy felices fiestas y pocas indigestiones por el marisco o los insípidos mazapanes. Y especialmente a aquellos que poco o nada han tenido para celebrar durante el resto del año. Y no, no estamos haciendo referencia a los detenidos de la Operación Malaya en Marbella. No podía ser de otros que de los Joses. Se agradece. Por lo visto, no fui el único niño que pensaba que Hanna-Barbera era una dibujante de la leche y que cómo era posible que una mujer tuviera tanta imaginación a la hora de crear personajes. Eh, paren, paren un momento. Que a lo mejor no me expreso bien. Nada de machismos, ¿de acuerdo? Quería decir que era increíble que en un mundo de cómics españoles (los que yo frecuentaba) plagado de hombres era un lujo tener a una mujer como Hanna-Barbera y que era extranjera y que había creado a gente tan importante para nosotros como Huckleberry Hound. Con el tiempo descubres que no, que no había una mujer, que eran dos hombres. Un tal William Hanna y otro Joseph Barbera. Y que firmaban así porque eran una sociedad. De dos, pero una sociedad. ¿Quién no se ha emocionado alguna vez con Tom y Jerry, Pedro Picapiedra y Pablo Mármol, Scooby-Doo, Magilla Gorila o El Oso Yogui? ¿Quién no le ha pedido a los Reyes Magos un tocadiscos de la época de la Prehistoria ni ha aprendido a entender mejor los géiseres gracias al parque Yellowstone? Recuerdo que tenía un coche conducido por el Lagarto Guancho (Wally Gator), que amaba a Don Gato por encima de todos los demás animales, que algo de ropa tuve con motivos de Hong Kong Phooey (¿O fue de mi hermano? ¿O mi hermano lo heredó de mí?) y que siempre deseé hacer un viaje espacial con Los Supersónicos. Ya en 2001 nos dejó William Hanna. Hoy le ha tocado a Joseph Barbera, a la edad de 95 años. Dos grandes hombres que en mi infancia equivalían a una gran mujer. Nos enseñaron a través de sus dibujos que siempre había que tener un compañero, alguien con el que robar leche, raspas de pescado de los cubos de basura, cestas de los turistas para subsistir o en el que guarecerse cuando nos invadía el miedo. Nos enseñaron que con sólo dos se puede hacer una sociedad. Con sus buenos y malos momentos, pero una sociedad. A aprender a vivir, al fin y al cabo. Yo tuve la suerte - inmensa, descomunal – de que ese compañero fuera mi hermano, mi Buba, mi Pablo Mármol, mi Pacorro. Un amable vecino de esta rua me ha acercado esta noticia, pues sabe de mi boicot (véase EL DÍA QUE MURIÓ UN PAÍS , del pasado 4 de septiembre) a cierto diario. ¿Tendrá algo que ver mi particular batalla de no leer ese diario pseudo-liberal que hay por ahí con esa caída? Espero que no, sinceramente. Tanto poder en mis manos podría quemarme. Pero algo me da que se están poniendo nerviosillos. Pues ya estás de compras. En Mercamona, primero. No quedan toallitas desengrasantes para la vitrocerámica, ni comida para los canarios. Es algo que recuerdas cuando pasas por el estante. Suena Alejandro Sanz. Ya sabéis: A la primera persona… En Máximo Tutti, en Esphera, en Estradovarios, en PDH, en TLC, en CSI, en ZTP… En todas también suena Alejandro Sanz. ¿Qué suena en El Palíndromo Inglés cuando vas a preguntar por el teleobjetivo para la cámara de fotos? Alejandro Sanz. ¿Qué suena en la tienda de los chinos cuando vas a comprar palomitas? Alejandro Sanz. ¿Qué suena en el taxi que has cogido para que te lleve a casa después de cuatro horas de compras? Alejandro Sanz. Entras a la urbanización. Hay jaleo en el piso de arriba. Se ve que ya lo han alquilado. Hay gritos. Un hombre baja corriendo. Lleva una guitarra. Es Alejandro Sanz que va cantando A la primera persona… Desde la ventana del segundo, Paz Vega está lanzando maletas y ropa sucia mientras contiene el llanto, que consigue contagiarte al final. p.d. la foto de Paz Vega es de Pepe Botella, de www.pepebotellanovias.com Algunos pensarán que para lo pedante que a veces resulto es ilógico que me guste y me emocione tanto con Love actually. Yo también me lo pregunto a veces, para qué nos vamos a engañar, pero el caso es que me lo paso pipa y disfruto con esa peli. Será mi lado sensiblero, herencia, más que probable, de mi abuela paterna. La cuestión es que en su prólogo la voz en off (lo que antaño se conocía por narrador) dice que durante el 11 de septiembre, todos los mensajes que salieron de los aviones implicados fueron de amor, y ninguno de odio. Es hermoso todo eso. Luego viene la otra lectura. La de que sólo hay que ponernos en una situación así, extremadamente terminal, para que nos demos cuenta de lo que realmente importa. Y es demasiado espantoso que nos tengan que poner en esas coyunturas para que nos acordemos de que tenemos la infinita suerte de que alguien nos quiere. Demostrado. El lujo cada día está más caro. Es más, me atrevería a decir que está por las nubes. Habrá que seguir buscando. Mientras tanto me conformo con releer a Pessoa, Catulo, Kavafis y unos cuantos más. Es el hermoso consuelo que nos queda a los miserables. Poco puedo decir. En cine, ya ven la suerte que tengo con el cambio de dvd. Sólo el hecho de poder disfrutar de las excelencias de mi videoteca ya es un privilegio. ¿Qué cuáles pertenecen a ella y cuáles están irremediablemente fuera? Eso se lo dejo a su hermosa imaginación. En cuanto a la literatura, mucha menos suerte. Menos mal que nos queda el gusto de la relectura de Borges, de la que ya dije algo. Y la poesía francesa, que siempre es reconfortante. Aunque siempre quedan sorpresas agradables: saber que Álvarez será Álvarez hasta más allá de su tumba; leer a Ana Gorría más allá de sus hermosa correspondencia digitalizada; encontrar versos prometedores en Ciudades Imposibles y en itinerarios de silencios. CINE: ROMA CON LA MUERTE EN LOS TALONES (NORTH BY NORTHWEST) TELÉFONO ROJO, VOLAMOS HACIA MOSCÚ (DR. STRANGELOVE) ALATRISTE ASTERIX Y LOS VIKINGOS EL DIABLO VISTE DE PRADA CON FALDAS Y A LO LOCO (SOME IT LIKE HOT) LAS MUÑECAS RUSAS REVISIONES: FARENHEIT 9/11 EL SENTIDO DE LA VIDA (THE MEANING OF LIVE) SNATCH (CERDOS Y DIAMANTES) AMADEUS BOWLING FOR COLUMBINE QUIERO SER COMO BECKHAM LOST IN TRANSLATION CUATRO BODAS Y UN FUNERAL LITERATURA: La poursite du bonheur, Michel Houllebecq Manuel Álvarez Bravo, Amanda Hopkinson El diario de tapas rojas, Antonia Cortijos Araña, Ana Gorría El baile, Irene Nemirovsky Sobre la delicadeza de gusto y pasión, José María Álvarez Cantilènes en gelée, Boris Vian Ciudad imposible, María Jesús Soler Arteaga Entrevistas Literarias, Liborio Barrera RELECTURAS : El Aleph, Jorge Luis Borges También con las lecturas pasa. No es lo mismo leer a Borges con apenas veinte años que releerlo con casi treinta y cinco. Son cosas diferentes. Es otra lectura, desgraciadamente. No la del estupor, sino la del reconocimiento de la maestría. No podrá imaginarse nunca aquel chaval de veinte años, aprendiz de filólogo y maestro de insensateces, que catorce años después vería el magistral “El Aleph” como una sátira contra los pobres desgraciados que piensan que por tener la sabiduría de componer versos y la sabia capacidad para entenderlos han de ser magnificados. Cuánto hubiera disfrutado el maltrecho Cervantes con este hermoso cuento del amigo Jorge Luis. Cuánto. Fíjense, si no, cómo lo disfrutamos nosotros, que no le llegamos ni a la referencia enciclopédica a Cervantes. Ahora que tengo unos días de asueto venidos del más allá, los de esta rua hemos pensado aprovecharlos para ir a aquellos lugares en los que ya estuvimos cuando éramos casi unos niños y empezaban los demás a tenernos por adultos. Es curioso como uno no piensa en los viajes de estudios. Se deja llevar y punto. Ríe con los demás y de los demás. A veces se pregunta, algo extrañado. Pero, por lo general, tiene que esperar unos años para comprender que aquello más que un viaje de estudios era una oportunidad para conocer la grandeza de aquel imperio que unos tuvieron y dejaron escapar; y otros desearon tener y, como sabían que no podían, masacraron impunemente con la excusa de ejercer un poder antidemocrático. Me pregunté entonces por qué nos llevaron a ver tumbas y letrinas de reyes y de dictadores; por qué había una puerta enrejada para llegar a la tumba del soldado desconocido (si mi memoria no se distorsiona); por qué vimos teléfonos famosos en alcázares que se convirtieron en símbolos y mitos obsoletos. Era, quizá, por decirlo de manera correcta, algo fachita mi antiguo director de colegio. Empecé a comprender entonces por qué rezábamos a la hora del Ángelus todos los días del colegio y por qué en mayo cantábamos con flores a maría, que madre nuestra es. Y por qué te pegaban si intentabas escaquearte. Sí, han leído bien. Te pegaban. Cachetes, que es como decir escarmientos. Y nadie iba corriendo al colegio a saltarle la tapa de los sesos en nombre de los ampa y la madre que los parió. Nadie. Y eso que en mi colegio había gente marginal. Un kilo de marginalidad por pupitre cuadrado casi. Hoy, cuando veo que a muchos, cada vez más, se le engola la voz al recordar la magna obra de Juan de Ávalos no puedo dejar de recordar lo estúpido que me pareció entonces toda aquella fastuosidad gratuita, cómo se emocionaban algunos profesores al recordarnos que aquello se hizo con el esfuerzo y la vida de muchos condenados, enemigos confesos de España. ¿Cómo veré, veinte años después, aquellos monumentos que me enseñaron tanto a descreer de lo que decían los maestros, los mayores? ¿Con qué ojos? Y como: a) soy un pelota recalcitrante y no tengo solución; b) estoy orgullosísimo de pertenecer a esa revista que tantas alegrías nos ha dado (y de la que hablé ahí al lado, tirando con el cursos hacia abajo un poco); pues no me queda otro remedio que felicitar a mi Jefe, que se quedó tan cerca de no conocer al Gran Paco y por eso se dio prisa en salir, el jodío. Mi Jefe es maestro, el pobre. O lo que antiguamente se entendía como tal. Ahora ya estamos algo perdidos con nomenclaturas. Es el maestro de esta rua y académico de la música que cruza esta rua en muchas ocasiones . Y no sólo eso, pero creo que por hoy vale. Por quedar bien, diré que da gusto tener un Jefe así y que a ver para cuando una nómina decente. ¡FELIZ CUMPLEAÑOS! P.d. Y que me perdone el señor Tom Cruise, a quien le hago extensible la felicitación (algo tarde) por su apoyo al pavimento y a los subterráneos de esta rua. “Trato, modestamente, de que lo que escribo aporte una perspectiva cristiana, que la trascendencia y la espiritualidad estén presentes. Creo que la mayor tragedia de la literatura contemporánea es el destierro de Dios; por eso no brinda grandes personajes, ni historias memorables. Porque, extirpado de Dios, el hombre se convierte en una criatura mutilada; y con personajes incompletos no se pueden hacer grandes libros. Más concretamente, en mis artículos – literatura de batalla – trato de ofrecer respuestas cristianas a los grandes temas morales y sociales de nuestra época.” JUAN MANUEL DE PRADA (ABC, suplemento Alfa y Omega, 12 de octubre de 2006, p. 7) “Coños constituye un homenaje a la mujer y a la literatura, que aspira a la celebración episódica del cuerpo femenino, a la divinización obsesiva de las mujeres a través de las palabras, y muestra al lector que la diversidad es sólo un camino hacia la unidad íntima de la mujer.” (Publicidad en www.agapea.com de Coños (1994), ópera prima de Juan Manuel de Prada). Es una pena que no me haya dado una vuelta por la feria de los vinos que comenzaba a finales de septiembre, durante mi estancia en París. Casi podría decir que una tragedia, pero hay que ser consecuente con las circunstancias y el peso de las maletas y los aeropuertos. Cada una vino pesando más de cinco kilos que a la vuelta. Libros, regalos y foie, principalmente. Souvenir del alma. De esos también se vino alguno, como suele ser habitual, tratándose de París. Pero mejor que eso os dejo la lista de mis últimas degustaciones, lo que os dará un rápido sondeo de los excesos de las vacaciones. MAS DE RIBES, Pays doc 2005 (Chardonnay) CHATEAU DUBOIS CHALLON, Bordeaux 2004 (blanc) VIÑA MAYOR, Ribera del Duero 2004 PROTOS, Ribera del Duero 2004 CASA DE LA ERMITA, Jumilla 2003 LE CHEVALIER NZIE, Bordeaux 2003 MARQUÉS DE CÁCERES, Rioja 2003 CHATEAU CAZEAU, Bordeaux 2003 CHATEAU HAUTES VERSANNES, Saint-Emilion 2001 ANTIGUA USANZA, Rioja 2000 CHATEAU LIURAN, Bordeaux 1999 (Médoc) LE BOURGOGNE ALIGOTÉ DANTONIN RODET, Bourgogne 1996 (Blanc) Como ya sabéis lo que quieren decir las negritas, pues no insisto más. Y si a alguno le sirve estas pequeñas recomendaciones, pues tanto mejor. Que no es nuevo que me puede el calor estival lo saben los que frecuentan esta rua. Ese efecto se trasluce en que leo menos de lo habitual, que es la cuarta parte de lo que leía en mi época universitaria (que, aunque no lo parezca ahora, la tuve). Lo de las películas es por la sencilla razón de que el cine en la ciudad donde habito se limita al estreno de las grandes superproducciones. Ah, y porque mi dvd se ha jodido tanto que he tenido que reemplazarlo (regalo de mi chica por haberme apuntado a la autoescuela, todo un lujo ella). Claro que también puede ser este efecto porque cada día como un gilipollas al mercado de Marieta a comprarle un periódico donde ver sandeces. O que se me llenó la casa de gente amada y ermitaña que me hizo viajar y repasar rincones hermosos donde hacer fotos que no irán a ninguna parte. Vaya usted a saber. Ah, por joder un tantito diré que el Capitán Jack Sparrow es engullido por un cefalópodo gigante y que ésta es más Disney que la primera. Habrá que esperar un algo. De las demás, pues ya hablé tanto de LAS INVASIONES BÁRBARAS en su día como de ESPERANDO A GODOT, así que me callo y os dejo por hoy. Podría incluir que de Tarantino prefiero… Pero no lo haré. Al menos, ahora. Esto ha sido el cine: LAS INVASIONES BÁRBARAS RÉQUIEM POR UN SUEÑO PIRATAS DEL CARIBE 2: EL COFRE DEL HOMBRE MUERTO MADAGASCAR Con estas revisiones: ILLUMINATTA ZATOICHI KILL BILL VOLUMEN DOS Y la escasa, muy a mi pesar, literatura que me alimentó (prometo enmendarme): ADIOS, Patrice Lelorain ODES DE RICARDO REIS, Fernando Pessoa LEVIATÁN, Paul Auster Relecturas: LOS MUNDOS Y LOS DÍAS, Luis Alberto de Cuenca ESPERANDO A GODOT, Samuel Beckett Sólo me queda decir que el que no haya leído las Odas de Ricardo Reis que no se muera sin hacerlo. Yo lo hice en una de mis reencarnaciones y ahora estoy condenado a releerlo hasta la saciedad. Como siempre, en negrita las cosas que me llevaría en cada mudanza. Nunca lo hubiera imaginado, pero los países también mueren, aunque sea en los ideales y en la conciencia de uno. Hay muchos que mueren de hambre, pero a esos ya los teníamos olvidados hace tanto que somos incapaces de ubicarlos en los mapas. A mí el país que se me ha muerto es un periódico. Todo empezó con una llamada. Eran los de EL PAÍS para comunicarme que en unos días iban a publicar mi foto en su Revista de Agosto, donde se habían imaginado un pequeño concurso anecdótico que servía como excusa para que nosotros, sus lectores, participáramos con nuestras ilusiones. Se pueden imaginar hasta qué punto me subió la adrenalina aquel día. A mi pequeña le dije cuando sonó el teléfono, medio en broma: Cógelo, que son los de EL PAÍS. Se tuvo la GRAN DESFACHATEZ de pedirme hasta los datos. El joven aprendiz de Camba me confesó que hasta el texto les había impresionado. Yo di las gracias hasta la extenuación. Supe que no era una broma o una patraña porque no se lo había comentado a nadie, si exceptuamos a mi pequeña debilidad. Desde entonces, me buscaba entre sus páginas. Pero no acertaba a reconocerme en sus imágenes. A medida que la desilusión iba enmarcándose en cada una de las habitaciones de mi casa, veía como aquello se iba convirtiendo en una zafiedad para el vulgo. Las fotos eran las típicas de las vacaciones. La gente daba envidia, como pedían en la redacción. EL PAÍS daba pena, como también exigían. Desfilaron primeros planos de vasos de plástico y gaviotas de L. A.; menores mostrando sus bragas; imágenes distorsionadas y borrosas llevadas al término de arte contemporáneo; gente dentro o fuera del agua, consumiendo alcohol; las típicas fotos de tus pies delante del mar. Pero ninguna señal de mi ropa tendida. Por una vez pensé que me habían tomado el pelo. Pensé que EL PAÍS prefería que un tonto lector comprara durante todo un mes su publicidad a costa de lo que fuera. Para apagar mi curiosidad, a finales de agosto, mandé un e-mail preguntando las razones y los motivos por los que no se publicaba mi fotografía. Les pedí que me contestara en los siguientes términos: “Me gustaría que me expresaran los motivos del cambio de esa decisión y que si, finalmente, han decidido no publicarla tengan la dignidad de decírmelo, aunque sea vía e-mail”. Evidentemente, a día de hoy nadie me ha contestado nada y HAN AGOTADO, DEFINITIVAMENTE, EL POCO CRÉDITO QUE LES QUEDABA (al menos, para mí). Pensé en las tardes tomando café en Zalakaín o en Drexco mientras esperaba que la vida pasara con sus grandes anécdotas y sus pequeños acontecimientos. Pensé en Quino, en Maitena, en Mambrino, en Javier Marías y me fui despidiendo de cada uno de ellos. Ha sido más de media vida acompañándome, media vida dándome lecciones. Hoy me han dado la última. De cualquier otro me lo hubiera esperado. De ellos, no. EL PAÍS no se puede hacer una idea de lo que lamento que vayan a perder a un lector. Ya están las bolsas llenas con los periódicos atrasados en la puerta de la casa, esperando a ser llevadas al contenedor. Ya he quitado de la puerta del frigorífico la lista de películas sabáticas que entregaban. Sólo queda cerrar la puerta y tirar la llave. Como en toda relación larga, siempre hay uno que pierde más que el otro, siempre hay uno que no sabrá por qué. Ahora me ha tocado a mí. Y poco más se puede hacer, sino llorar la pérdida y mirar hacia delante. Miré los muros de la patria mía, amigo Francisco, y lo que vi fue un engaño. Pues ya lo dejé dicho en otra ocasión: Mirar atrás es un ejercicio desolador. ANEXO: Como anexo les dejo la foto Ropa Tendida, realizada en Évoramonte, un pueblecito del Alentejo portugués y el texto que supuestamente la acompañaría: A la gente le gusta el riesgo. Y hace ciertos deportes por eso. Se tiran por un puente; se lanzan río abajo en cayucos personalizados y de calidad contrastada; se suben a una especie de tabla de planchar para gobernar las olas; experimentan la sensación del vértigo con la ayuda de un paracaídas desde rascacielos de nombre impronunciable; van a comer a casa de los suegros o piden tortilla con ensaladilla en un chiringuito. Lo que sea por una sensación fuerte que le podamos contar a los amigos. Y decir: estaba cagado, no volvería a hacerlo ni por acostarme con la Jolie y encima me han clavado una pasta… ¡Pero mira qué fotos! Para darle enjundia le ponen nombres rarísimos como rafting, jumping, hidrospeed. O los nacionalizamos, que es peor, porque acojona el doble. Mi favorito: barranquismo. No creo que sea necesario añadir nada más. Normalmente, se practican durante el verano y es necesario llevar neopreno. Desde la Rua proponemos un deporte de riesgo de verdad, de los de toda la vida y casi igual de caro. Intenten practicarlo el verano siguiente. Prográmenselo con antelación, porque es difícil si no se tienen los materiales recomendados. Se trata de asistir en calidad de INVITADO a una BODA PORTUGUESA en AGOSTO. Se aconseja ir con fato para los hombres y con seda para las mujeres. Y, por supuesto, haberse hecho un chequeo con anterioridad, porque desde ya les digo que SU COLESTEROL NUNCA VOLVERÁ A SER EL MISMO. Levántese a las ocho. Vístase para estar preparado antes de las diez de la mañana. Irá a una pre-ceremonia, donde lo más liviano para comer serán los pistachos y el buey de mar. Después asistirá a un padre hablando de la vida y persignándose en una lengua que no le será del todo ajena, pero aproveche para mirar modelitos o apagar el móvil, que no le hará falta para nada, pero que usted llevará por cierta psicosis a no parecer anticuado. Recuerde: está en un país ajeno y en una boda. Realmente, nadie quiere hablar con usted. Con el esfuerzo de tirar arroz a los novios verá que los efectos del leitao (lechón, para entendernos) que se ha comido a las once son patentes. Haga fotos para preguntar después quién era cada uno. Y no se ralentice demasiado, que hay que ir a la Quinta, que es donde empieza el banquete. Unos aperitivos le recibirán a la puerta. Ensalada de garbanzos con bacalao, que no hay que pasarse. Después vendrá el menú tradicional. Y un whisky, para relajar la lengua y chapurrear obrigado. El menú lo deja a uno trastocado. El camarero, con cierta sorna, le pregunta si quiere repetir. Como ha de quedar bien con la familia dirá que bueno. No hay tarta nupcial, sino barra libre que dura lo que dura un partido. La gente descansa: da paseos por la quinta, las mujeres hablan, los hombres juegan a las cartas y al fútbol. Los hombres beben, las mujeres fuman. Los niños corren y se matan. Las madres comentan la jugada. Cuando crees que todo es una excusa para disfrutar algo más de la familia, ves reaparecer a los camareros, que disponen la sobremesa para el atardecer. Algo para picar, que dirían los posmodernos. Regresa con más fuerza que nunca el leitao. Ahora sí que es su momento. Tu estómago te advierte que aún no ha hecho la digestión del sorbete ni la ensalada de garbanzos, pero la familia te observa y engulles. Callas y otorgas. Tiempo tendrás después para la bacanal de la fruta y los dulces. Champaña, tarta nupcial y a bailar. Cuando te vienes a dar cuenta son las cuatro de la mañana y todo termina. Llevas dieciséis horas de boda y te acuestas pensando que todo ha terminado. Pero alguien te toca en el brazo. Te dice que son las diez y que hay que desayunar, que hasta la una no vais a comer, porque los padres de la novia dan un mini-banquete a los invitados. Y te pones de nuevo el neopreno. Llamas a tu jefe y le dirás que por lo menos hasta el miércoles no podrás ir a trabajar. La cremallera del neopreno se rompe por nueve lugares diferentes. Desde niño hemos oído hablar del Baño María. Nunca he sabido hacerlo. Y cada vez que una receta salía por ahí y me gustaba y la apuntaba o la arrancaba de alguna publicación, topaba con el Baño de la tal María (se dice que era una posible hermana de Moisés) y lo dejaba para otro día y me preparaba unos huevos revueltos, que es lo que mejor se me da. Nunca le pregunté a mi abuela, ni a mis tías, excelentes cocineras. Nunca saqué el tema en una comida. Eso de preguntar por cómo se hacía el Baño María en casa me parecía de nenazas. Y hete aquí que ayer me metí en la enciclopedia de la red y descubrí que era algo tan sencillo. Lo hice porque quería preparar un batido de plátano con chocolate y porque ya iba siendo hora de aprender esos menesteres. El Baño María. Qué simple. Hice que un chocolate se fundiera en él y me encantó. Lentamente, el cacao iba convirtiéndose en un todo, fundiéndose. Pero muy lentamente, lo que no dejaba de sorprenderme. Era lento, como si el Baño María no fuera algo que estuviera a merced del tiempo. Vi las cocinas de nuestras abuelas y el tiempo que se enraizaban en ellas para hacer aquellos potes. No estaría de más que los israelíes, los libaneses y otros muchos se sentaran y pusieran sus problemas al Baño María, que los dejaran remover lentamente, pero sabiendo que, aunque tarde, todos sus problemas se disolverían y pasarían de ser problemas individuales, indivisibles y, por ello, beligerantes, a ser problemas de toda la colectividad. Y, de paso, me pregunto por qué los dioses no conocieron el Baño María, para que pudieran haberse tomado su tiempo en crearnos, en hacer que aprendiéramos a tomarnos nuestro tiempo, a no creernos sus semejantes. Imaginemos que es uno de esos días en que te apetece llorar. Quieres hacerlo y no sabes cómo. No te apetece pelar cebolla, por tanto. Te gustaría que fuera algo más emocional y sincero. Y nada tiene eso que ver con el hecho de que te hayan hecho tragar un cd enterito del best of del genial Georgie Dann (www.georgiedann.com). Nada de eso, no. Pues no tienes más que tragarte LAS INVASIONES BÁRBARAS. Te aseguro que te dejará k.o. tanto hedonismo y tanto amor a la vida en apenas cien minutos de metraje. Si no te deja antes patidifusa el alto grado de los diálogos. Hacía años que iba detrás de verla. Hoy la encontré en el Carrefour a siete euros. Me la llevé junto a Delicatessen y Bowling for Columbine. Total, 20 con 90. Gracias Emule por hacerlo posible. Y no me defraudó. Una delicia. A veces, resulta que no hay que matar al padre para hacer buenos guiones y tener talento. Bueno, a lo mejor sólo un poquito. No me den las gracias por la recomendación. De momento, son gratuitas. Si eso no te vale, date una vuelta por las declaraciones de Landis, el flamante campeón del tour 2006, asegurando que su madre de pequeñito ya lloraba por esos nivelazos de testosterona que se gastaba el niño. Seguritico que de mayor tendrás problemas con esa mierda, le decía. Ay, madres. Menos mal que nada más que tenemos una… Para no tener que repartir todo nuestro amor, me refiero. ¿A estas alturas del cuento, quién va a creer al tonto de Landis, porque mira que tiene cara de tontolhaba? Eso sí que es para llorar... No, lo del Líbano no me vale. Bastante millones de millones de dólares se han gastado ya todos los Gobiernos occidentales y occidentalizados para inocularnos contra ese tipo de injusticias de mierda. El que se queje más de la cuenta, ya saben: sólo quiere salir en la foto. ¿Ven como todo tiene relación en esta vida? Pues en este blog también. Se empieza con Las Invasiones Bárbaras y se termina acordándose uno de cada madre de los israelíes. Con todo el antisemitismo que eso conlleva, como dice Mastronardi. Ya me salió la vena joputa. Si es que... Algún listillo saldrá con lo de: ¿Y qué tiene que ver Georgie Dann en este berenjenal? Pues eso digo yo... A ver, a ver... Y qué tal queda resaltar que él cantó aquello de Bailemos el bimbó... / Que está causando sensación / Con esa melodia que te va / Derecho al corazón. / Verás que fácil es / Bailar bimbó / Y para siempre en tu No es que yo prefiera Dinamarca, sino que es el país que más feliz vive, incluso por encima de nosotros. Hace unos años pedí trabajo allí, en Aarhus, porque se cobraba un pastón y se trabajaba tan poco que hasta a mí me apetecía. Y eso que a mí lo de trabajar me apetece menos que a Jesús, que se inventó lo de los milagros y las multiplicaciones para no tener que dar un palo al agua. Como nunca he ganado nada (si exceptuamos dos o tres concursos de diversa índole y estofa y una licenciatura), y menos con el trabajo, pues me he embarcado en una tonta propuesta del periódico digital de Extremadura, que se llama originalmente HOY, y he metido tres fotos para ganar un viajecito. Aunque no sea a Dinamarca, salgo de la Península, que ya es algo.Y aquí es donde os pido un poquito de ayuda. Entrad a la página (http://www.hoy-digital.com/fotoverano/index.php) os ruego. Que votéis mis fotos como si fueran cojonudas os suplico. Como recompensa, yo os prometo a todos postales y kilos de mojo picón tinerfeño, además de una gratitud insoportablemente eterna. Para que no os equivoquéis y le endoséis el voto a otros, las fotos van con mi nombre y sus títulos son: 1. PURO TEATRO (localizada en Faro, Portugal) 2. LA LECCIÓN DE MÚSICA (localizada en Ciudad del Vaticano) 3. LA JEUNE DU PONT DES ARTS (localizada en París) No tienen pérdida, porque son de lo más pedantes, acordes (como ya sabéis) con mi personalidad arrebatadora. Para que lo tengáis más fácil, os dejo una aquí y en lo sucesivo ilustraré las demás. Gracias por adelantado. Deleitarse en la más perezosa de las actitudes perezosas. Leer algunos versos de Juan Ramón y de Ricardo Reis, vaya par. Disfrutar de esa doble sesión de House que te traen los jueves. Sentarte en tu mesa de trabajo a holgazanear, leyendo a los amigos o escaneando fotos ya ancianas, que te traen momentos y lugares que casi cuesta ubicar. Demorarse. Fregar los platos. Dejar que suenen los Pixies. Esperar a que tu otro yo regrese del trabajo y encontrarte en su boca. Preguntarle cómo ha ido todo, que será igual que siempre. Abrazarla pese al calor. Disfrutarla esas breves horas antes de ir al trabajo. Amar, pero que parezca que no haces nada. Como si tal cosa, pero afianzándote más en ella y en la vida. Whit your feet in the air and your head on the ground… Hay noticias y noticias. Noticias que esperas y otras que vienen volando de no sabes dónde y te agarran el pecho y te dejan un dolor de mil demonios y hacen que te quedes sin habla y que tengas que repetírtela mil veces antes de darles crédito, mientras otra parte de ti, la que se ha quedado en calzoncillos, está como en la tierra de los descréditos y abonar allí algo tan execrable no es difícil. Pero basta con que cierres los ojos y sigas notando ese dolor extraño para que comiences a darte cuenta de que el dolor va a seguir ahí y que va a instalarse por una temporada. Susanne me explica hoy el motivo verdadero de su nuevo look. Susanne fue uno de los mejores encuentros que hubo en aquel verano irrepetible de Granada. Por aquella antigua residencia de monjes de celdas extrañas y mal hechas éramos vecinos y, a menudo, cada uno amanecía con una nota del otro en la puerta para desearnos una buena jornada. Eso de conectar casi mejor con gente de otras culturas y usos tan diferentes a los nuestros era algo tan novedoso para mí que pronto supe que echaría de menos aquellas noches entre germánicos, galos o italianos departiendo de las trivialidades más interesantes. Afortunadamente, la vida ha querido que mantenga el contacto con unos pocos de todos los que pasaron por allí. De alguna manera o de otra seguimos vigentes en el otro y eso es para mí fundamental, porque una parte de lo que soy, no sé exactamente qué porcentaje, se lo debo a ellos. Pero ya lo dijo Vallejo, todo eso de los golpes y demás, que por mucho que lo intentemos los que hemos llegado después no vamos a superarlo en esos menesteres de versos tan crudos. A veces vienen como misiles a por ti y no sabes cómo apartarte y, como en las películas, sólo te paras a ver la que ha de caerte encima. Susanne me dice que no me preocupe porque sabe que voy a preocuparme. Susanne, que un día fue la princesa prometida (un día tan lejano del que ninguno de los dos ya nos acordamos), pero de todo aquello nos salvó una profunda amistad y un respeto mutuo.Aquella fotografía que nos mandó era una llamada de socorro, con una sonrisa amarga, circunstancialmente amarga. Una sonrisa que , por unos momentos, no fue la suya, resplandeciente ante lo cotidianamente hermoso de la vida. Esa es la sonrisa que, desde que la conozco, siempre la ha acompañado. Susanne me dice que son tiempos extraños y que cuando termine la lucha volverá a vivir. Más que antes, asegura. Más que antes. Eso deberíamos repetirnos todos los días al despertarnos. Voy a vivir más que antes. Yo te prometo, Susanne, que por ti me propongo hacerlo. Vivir más que antes. Como tributo a tu esfuerzo y a tu lucha. Y perdóname si la próxima vez que nos veamos te abrace más fuerte que nunca. He dejado la tele encendida. Ha comenzado el tour. Detrás de Perico Delgado había un toldo con publicidad de Paul, una pastelería antiquísima de Francia, fundada en 1889 en Lille, que tiene sucursales extendidas hasta en los aeropuertos y es toda una institución al otro lado de los Pirineos. Me ha invadido la nostalgia. Menos mal que en septiembre regresaré a Paris unos días. He decidido ir a ver cómo han dejado el reabierto Petit Palais (www.petitpalais.paris.fr), el renovado Musée de l`Orangerie (www.musee-orangerie.fr), donde estaban en su primer origen las extraordinarias nympheas de Monet, fruto inconsciente de una enfermedad visual. Y allí han vuelto a ser llevadas. Junto a la impresionante colección Jean Walter-Paul Guillaume. Por último, la apertura del Musée Branly (www.quaibranly.fr), que promete convertirse en una de las atracciones de ese arrondissement, sin olvidarnos, es imposible, de la Tour Eiffel y les Champs de Mars. Pero es casi seguro que lo primero que haga sea ir a Paul a tomar algo. Alguno de sus maravillosos pain au chocolat, de sus chouquettes, sus macarons, de sus panes… Algo, por misérrimo que sea. Hay que acompañarlo con el capuchino que se gastan. Particularmente, mi favorito es el Paul que hay en una esquina de la plaza del Hôtel de la Ville, o Ayuntamiento para nosotros. Si van, que se lo recomiendo vivamente, acérquense a su saloncito para no fumadores. Seguro que me agradecerán ese pequeño momento de placer cotidiano. Y, después de esto, me ofrezco a cualquier editorial que se precie, para hacer una guía de París irrepetible, a un módico precio. Tengo siete años de experiencia en viajes a París y una mujer a la que amo que es de por allí. Cada uno le enseña secretos de la ciudad al otro. Secretos ocultos del otro. Creo que en eso se basa también el amor. Y el turismo, tal y como lo entendemos, es otra forma de aprender a amar. ADENDA: ¿Cuántos alumnos recién aprobados selectividad sabrían analizar sintácticamente la frase: “Pero es casi seguro que lo primero que haga sea ir a Paul a tomar algo”? Daré una pista: PAUL NO ES EL SUJETO. ES UNA PASTELERÍA. (Adenda dedicada a mi tan querido como estimado profesor José María Jiménez Cano) Todo el mundo, todos los suplementos culturales se han liado la manta a la cabeza. Sin conocimiento, como el que va a una boda judía. Puntuales, cada verano proporcionan una lista de mamotretos ideales para que se te pegue la carne rojiza a la toalla en una playa, a una media de treinta y cinco grados. Y este verano no va a ser menos. Se podrán hacer fotografías del último engendro de Dan Brown con algún Potter junto a castillos de arena derruidos por un pie descuidado. Y quién sabe si algún avispado se llevará a Auster o algún melancólico a Oé, porque de alguna manera hay que seguir la fiebre de los mundiales. Para los que no tengan esa suerte (el verano es demasiado largo, a pesar de nuestros esfuerzos de hacer nuestras vacaciones únicas), la Rua les propone la mejor de las lecturas. Porque, mis queridos impacientes, YA HA SALIDO EL COLOQUIO DE LOS PERROS en su edición de verano. Sí, sabemos que sois exigentes y que no os vale cualquier cosa. Por ello os hemos dado: En la sección de CANUMFORA, poemas de: Carlos Vaquerizo, Fulgencio Martínez, Edwin Madrid, Guillermo Olagüe, Antonio Aguilar Rodríguez, Álvaro Valverde, Jacinto Castillo, Antonio Cabrera, Care Santos, José Luis Gómez Toré y Ángeles López Ya sé, ya sé. Os sabe a poco. Por ello hemos entrevistado a: Miguel Ángel MUÑOZ, por su nuevo libro “El síndrome de Chejov”; a Pablo GARCÍA CASADO, que nos ha regalado un inédito de su futuro libro; al siempre lúcido Miguel D’ORS; y una bola extra: Eduardo MOGA. Para los amantes de la música en todas sus fórmulas entrevistamos a la gran voz de Pasión VEGA, al dj Dick EL DEMASIADO y a Xabel VEGAS, de los inigualables MANTA RAY. ¿Qué queréis más? A ver qué se me ocurre. Un momento: ¿He dicho ya que en la sección IDEAFIX de cómics hemos entrevistado a Miguel REP y a Jesús CUADRADO? ¿Y que en LA ESPAÑOLA INGLESA hemos traducido a Tarso DE MELO, Helena ORTIZ y Sankhya GHOSH? Para los desocupados que se han quedado con ganas ofrecemos cuatro cuentos antológicos de Antonio OREJUDO, Teresa DOVALPAGE, Salvador LUIS y Orlando MAZEYRA. Y, mira por donde, nos arriesgamos con una buena novela: “Los colores de Inmaculada” (Premio Cáceres de Novela), de MORI PONSOWY. Hemos incluido artículos prohibidos en programas como CUARTO MILENIO de Vicente Luis MORA, Enrique GARCIA DIEZ, Mariano DE PACO; Adolfo MARCHENA y el SR. CURRI hablan de las conspiraciones del cine; Santiago GIRÓN nos demuestra los códigos de los tebeos para descifrarnos que los autores también son personajes; y Alfonso GARCIA-VILLALBA de la blogomaquia y sus enigmas. Y TODAVÍA NOS GUARDAMOS ALGUNA SORPRESA. Así que pinchad aquí y dejaos llevad: ¡Ay, Salinas! ¡Porque la CULTURA puede ser MARAVILLOSA! En exclusiva en EL COLOQUIO DE LOS PERROS. Y totalmente GRATIS. Volvemos a las andadas. Poco cine y poca literatura por motivos vacacionales y pocas ganas quizá por el calor, o por la máquina que me acompaña en mis sueños, que cada día más me gobierna y me pide que nos quedemos juntos otro ratito y yo no sé cómo decir que no. Poco cine y malo, si exceptuamos la revisión de Pedro Almodóvar, que coincidió con el premio de Cannes y una de mis comedias favoritas, comedia de culto con un inconmensurable Bill Murray, que muchos conocerán por el otro título, más coincidente con el original: “El día de la marmota”. LA INTÉRPRETE X-MEN 3: LA DECISIÓN FINAL REVISIONES: HABLE CON ELLA STAR WARS III: LA VENGANZA DE LOS SITH ATRAPADO EN EL TIEMPO En lo que respecta a la literatura, dos libros soberbios remarco en negrita. Lo demás, muy interesante, como la revista, pero sin fotos. Maram AL-MASRI, Te miro e. e. cummings, xix poemas Gabriel GARCÍA MÁRQUEZ, Memoria de mis putas tristes Amelia NOTHOMB, Cosmétique de l’ennemi Agustín FERNÁNDEZ MALLO, Joan Fontaine Odisea RELECTURAS: Javier EGEA, Paseo de los tristes Eduardo MENDOZA, Sin noticias de Gurb Simona VINCI, De los niños nada se sabe Yo venía hoy a hablar de otro Hache, del verdadero Hache, pero lo que son las cosas del directo. Me dije por qué no. Un poquito de publicidad nunca viene mal. Y es que ha salido el último número de la revista HACHE, que ya va por el tres, lo que tiene un mérito, siendo una publicación anual. HACHE es la revista que todos los que hemos participado en fanzines o en proyectos de esa índole de cierta entidad siempre hemos soñado y firmaríamos con los ojos cerrados y con contrato basura tipo editorial de provincias. Y la firman Héctor Castilla, que se dedica a la edición, y Cristina Morano, que tiene una mano exquisita para el diseño. Podría tirarme horas contando excelencias de la poesía de ambos, sobre todo de Cristina, que es una de mis debilidades desde LAS RUTAS DEL NÓMADA (Universidad de Murcia, 1996) y los tiempos de Thader, pero creo que no es el momento. Otro día mejor. La encontré (HACHE) en una librería que en una época fue mi segunda casa y siempre que regreso a Murcia me doy una vuelta para visitar estanterías y para reírme un rato con Alfonso, que me guarda puntualmente doscientos ejemplares del último premio planeta o la autobiografía del político de turno. Como cotilleo, me contó en la última que Alfonso Guerra es un fan de nuestro admirado Eloy Sánchez Rosillo, y que en su última publicación le ha dado por añadir unos versos del magnífico “Aviso para caminantes” del poeta murciano. Para los que vayan de listillos he de decir que yo no participo en ella en este número. Pero sí algunos amigos que son poetas y muchos poetas que son muy interesantes. Si en el número primero (abril 2004) nos sorprendieron con los poemas de Concha García, Antonio Aguilar, José Daniel Espejo y Javier Marín Ceballos, en el segundo (marzo 2005) resaltaría los poemas de Elena Medel, Ana Gorría y Jose Óscar López. Para el tercero, ninguna mejor muestra que este botón, de nombre “Pacífico”, y que lo firma un tal Juan de Dios García Gómez, que siempre está sorprendiendo. Si hubiera dos o tres apasionados de la literatura como él en cada país, otro gallo nos cantaría: ¿Querías conocer parajes con un pasado maldito? Si vas por allí verás todavía casas de madera y techos de paja, pero no verás madres que regresen de la ciénaga con canastos de fruta sobre sus cabezas para la familia. Encontrar algunos árboles de mango es la fortuna del día; hay montes que cruzar entre la maleza y arroyos turbios para alcanzarlos. Ya no quedan muchachas que azoten la ropa contra las rocas de un riachuelo. La guardan en baúles cerrados que se pudren en sus alcobas. Es un lugar donde hubo palmas, gritos, alegría contra tambores de persecución. Queda el silencio, una soledad que aprieta los dientes. ¿A qué acojona que alguien venga por detrás y escriba tan bien? Así que ya sabéis dónde encontrar buena poesía para este verano que se presenta con tantos anticiclones y tantos eventos deportivos, creadores de disputas y de discusiones en los chiringuitos. Información para comprarla: morano@wanadoo.es Todos los que me conocen me preguntan hoy si tengo el corazón divido entre Francia y España a causa del partido de dentro de unas horas y el hecho de que comparto mi vida con una sonrisa, una de las más grandes, que encontré por los aledaños de París. Reflexiono unos momentos y contesto. Sinceramente, he de decir que sí. Que tengo el corazón dividido. Que no sé si me da mas gusto que le metamos cinco a los autosuficientes franceses (si exceptuamos a mis lectores de la rua, que sé que los hay) o que le ganemos por uno a cero en el último segundo y con gol de Pernía, que es argentino. Eso sí que me divide. Y que jodan a los franceses (por hoy) que yo ya me encargo de lo mío. APORELLOSOÉ (…) lo que no dijo es que eso ya todos lo sabíamos que desde Altamira el hombre no ha cesado de inventar cosas inútiles, palabras como amor, compañía, felicidad; incluso vida. Lo dijo Woody, pero de otra manera, la vida es como un campo de concentración. Hagas lo que hagas no puedes salir de él sin morir. Agustín FERNÁNDEZ MALLO, Joan Fontaine Odisea p.d. la foto es de Arnold NEWMAN, neoyorkino que nació en 1918. Una buena dirección para saber algo más es: http://www.pdngallery.com/global/en/professional/features/legendsV6Q5/intro.jhtml A raíz de un comentario de Henry James, me pregunta Care Santos desde su particular aprendizaje de la soledad (www.silencioeslodemas.blogspot.com) cuáles son mis cinco claves de la felicidad. Yo tampoco tengo cincuenta años, y a veces me da por pensar dónde estaré yo dentro de casi veinte años y me dan escalofríos. Otras veces me veo sólo, y condenado a escribir. Otras me veo leyendo poemas a ciertos jóvenes y pensando que gracias a mí se aventurarán hasta un libro de Cernuda, Auden o Brines y me pesa demasiado tanta responsabilidad. No me veo capaz ya de dar lecciones a nadie, aunque hoy Laura, una compañera de trabajo, me haya animado diciéndome que aprende mucho conmigo. Cuando te dicen eso te sientes viejo. Irremediablemente. Al menos, a mí me ha pasado siempre. Pero creo que siempre he sido viejo. Aunque eso de crecer nunca me haya gustado. Voy a aventurarme a decir cinco claves. Quizá en breve no sean las mismas. Sólo diré las que pienso ahora, a estas horas, después de un día aburrido de trabajo. Primera y principal: Contemplarte en los ojos de la otra persona con la que convives y sentirte tan amado que llegue a darte un poco de vértigo. Y eso lo tengo siempre contigo, So. Segunda: No pensar en el trabajo demasiado. Dejarlo siempre fuera de casa. A ser posible, fuera de la urbanización donde vives. Tercera: Ser siempre irresponsable con el dinero. Tener claro que sólo sirve para gastarlo. Y que, principalmente, es válido para homenajes gastronómicos de primera índole, sobre todo aquellos que implican un viaje. Cuarta: Algo de música y literatura cada día. O mucho, siempre dependiente del estado de ánimo. Quinta: El placer que proporciona ver el fruto que se obtiene al poner toda la pasión en las otras cuatro claves. Como veis, soy un aburrido de tomo y lomo. Sin embargo, ¿cuántos aburridos hoy en día firmarían estas mismas claves? p.d. la foto es “La liseuse” de Elina BROTHERUS (Finlandia, 1972) (http://www.sag.se/foto/elinabrotherus/elina.html) Homer Simpson: ¿A dónde vamos? Montgomery Burns: A crear un mundo civilizado y mejor. Homer Simpson: Si le pilla de camino, ¿podría dejarme en mi casa? (intuyo que no hace falta presentaciones) 1. « 01.30 Me despierta un ruido tremebundo. Hace millones de años (o más) la Tierra se formó a base de horrorosos cataclismos: los océanos embravecidos arrasaban las costas, sepultaban islas mientras cordilleras gigantescas se venían abajo y volcanes en erupción engendraban nuevas montañas; seísmos desplazaban continentes. Para recordar este fenómeno, el Ayuntamiento envía todas las noches unos aparatos, denominados camiones de recogida de basuras, que reproducen bajo las ventanas de los ciudadanos aquel fragor telúrico.” Eduardo MENDOZA, “Sin noticias de Gurb” (1990) 2. “Déjate besar. Nadie sabe si lo más alucinógeno de este local son sus lámparas de estalactita, sus cuadros barroco-pop o el reservado, con sofás retro y fotos, como la de David Lynch. En la cabina, retratos de Nick Cave o Frank Zappa, gran iconoclasta pop. Neones, bolas ochenteras y el gogó John, primo de Eduardo Manostijeras, que baila a KT Tunstall ataviado con una pitón viva. Para collares, también los de perlas.” (En EP3, referencia de un local de moda madrileña, viernes 2 de junio de 2006, p. 30) (PARA ECHARSE A TEMBLAR) 3. “Me daría bastante morbo Luis Tosar, pero claro, más que mirarle me gustaría que estuviese conmigo, y también Dani Martín, el de El Canto del Loco. Ya en plan coña, me molaría ver a la Campanario con Jesulín” (Respuesta de Ana Serrano, madrileña de 28 años a la pregunta “¿A quién te gustaría ver mientras lo hace?”, en EP3, viernes 2 de junio de 2006, p. 28) (SANTA IMAGINACIÓN) 4. “Follastero: Personaje que siempre interpretaba Cojohn Wayne” (Definición de Juan de A Coruña) (HUMOR FINO FINO) 5. “¿Qué harías si descubres que en el iPod de George W. Bush está Macaco? Dejo la música, seguro” (Respuesta de MACACO a Xavi Sancho en EP3, viernes 2 de junio de 2006, p. 23) (QUE SE LO PONGA, QUE SE LO PONGA // ESTOY POR MANDARSELO YO A GEORGIE) 6. « Je crois en l’ennemi. Les preuves de l’existence de Dieu sont faibles et byzantines, les preuves de son pouvoir sont plus maigres encore. Les preuves de l’existence de l’ennemi intérieur sont énormes et celles de son pouvoir sont écrasantes. Je crois en l’ennemi parce que, tous les jours et toutes les nuits, je le recontre sur mon chemin. L’ennemi est celui qui, de l’interieur, détruit ce qui en vaut la peine. Il est celui qui vous montre la décrépitude contenue en chaque realité. Il est celui qui vous met en lumière votre bassesse et celle de vos amis. Il est celui qui, en un jour parfait, vous trouvera une excellence raison d’être torturé. Il est celui qui vous dégoûtera de vous-même. Il est celui qui, cuand vous entreverrez le visage céleste d’une inconnue, vous révélera la mort contenue en tant de beauté. » Amélie NOTHOMB, « Cosmétique de l’ennemi » (2001) 7. « Inconvenientes para él. El hombre se puede sentir agobiado por no ser capaz de satisfacer a dos mujeres o por el temor de que su chica se dé cuenta de que se entiende mejor con la otra y se convierta en lesbiana. Eso sí, si ella es de las que se queja porque él se duerme instantes después, al menos tendrá una amiga para comentar los mejores momentos. Inconvenientes para ella. Ver a tu cuchi hacerle un cunninlingus a otra te puede atacar los nervios o, si en lugar de eso él realiza una felación a otro hombre…, igual te da un infarto. Si te has dejado convencer, te sentirás agraviada, pueden aparecer la vergüenza o la culpabilidad o el terrible fantasma de los celos (¿se verán sin mí?).” (En EP3, artículo “Alguien más en la cama”, viernes 26 de mayo de 2006, p. 32) (NO SÉ, NO SÉ. VEO YO ALGO DE MACHISMO POR AQUÍ REZUMANDO. ¿Y LA POSIBILIDAD DE UNA CHICA CON DOS CHICOS, DÓNDE SE LA HAN DEJADO?) 8. “Busco mujer a la que le guste el cine porno para cambiar impresiones. Yo, 33 años. Déjame teléfono. Madrid. ” (En la sección “Punto de encuentro” de EP3 del viernes 26 de mayo de 2006, p. 4) (¿Ahora a los fluidos se les llama impresiones? ¡Qué cosas!) Y DESPEDIDA. “Durante la Edad Media, el Coliseo se convirtió en un fuerte ocupado por dos de las familias guerreras: los Frangipani y los Annibaldi. Su reputación como símbolo de Roma, la Ciudad Eterna, se remonta también a esa época. Escribe Beda el Venerable: Mientras el Coliseo permanezca, permanecerá Roma. Cuando caiga el Coliseo, caerá Roma. Y cuando eso ocurra, el mundo terminará” Guía Lonely Planet de Roma, p. 50. En estos días que pasaré fuera, que no os ataquen demasiado las polillas ni el calor ni los ácaros. Os dejo un dato curioso, que dice mucho de lo vagos que somos los españoles o de lo poco que nos importa el dinero: aún nos quedan, repartidos por cajones de la mesilla, botes de alubias y sillones de todas las casas, casi trescientos diez mil millones de pesetas que no hemos ido a cambiar al banco en euros. Eso sí que es para decir ole tus huevos, quillo, señor Mastronardi. Si los astros quieren unirse y en tus días se dan estas conjunciones: 1. Bebes alcohol sin preocuparte por tu figura, principalmente cañitas y tinto de verano con limón. 2. Después de un par de cañas ves “Amigos”, que es lo menos insoportable de lo que sueltan a esas horas de la siesta. 3. Descubres que te estás riendo con esa estúpida serie americana. 4. Al día siguiente, vuelves a ver la misma serie sereno y vuelves a reírte con la misma intensidad, sabiendo que son capítulos repetidos y que, casuística de la vida, algunos ya viste en pasadas repeticiones. 5. No te preocupa saber de ciertas visitas a tu blog, como éstas, lugares imprevisibles donde no sabías que residieran nuevos amigos y lectores: 3. 31 mayo 15:02 Telefónica SA, España 4. 31 mayo 15:46 Telefónica SA, España 5. 31 mayo 15:56 Telefónica SA, España 6. 31 mayo 16:05 Tenaria S.A., España 7. 31 mayo 16:11 Tenaria S.A., España 8. 31 mayo 16:16 ProXad, Francia 9. 31 mayo 16:41 México (prod-infinitum.com.mx) 10. 31 mayo 17:23 AXS Bolivia SA, Bolivia 6. Faltan menos de 80 horas para que aterrices en Roma. Que no te quepa la menor duda: amigo mío, estás de vacaciones. Disfrútalas. Tiempo tendrás después para seguir muriéndote, como dice Eloy. p.d: la foto está tomada de la siguiente dirección: “Los crímenes de un dios jamás prescriben, Se arrastran como siglos por los siglos Ensuciando los ojos de lo eterno.” Julio MARTINEZ MESANZA, “Nínive” (de Europa y otros poemas, 1990) Ni ipod, ni televisiones de plasma para ver los únicos tres partidos de España en el germánico Mundial. Ni teléfonos de cuarta generación ni microchips insertados en el cerebro para recordar las tres cosas que la señora nos ha pedido que compráramos en el Mercadona. El verdadero invento del siglo XXI será el que nos haga un desenrollado de cables instantáneo, en cuestión de segundos. Utilísimo y tan necesario para nuestro enervado ritmo de vida, tan cableado como la red. Un lujo para los que nos crispamos con poco. A no ser que Punset nos explique por qué si tú dejas un cable perfectamente liadito, a la siguiente vez que lo necesitas está que parece que ha pasado una semana en Sodoma y otra en Gomorra. ¡Desenrrolladores de cables ya, por favor! Se hace especial hincapié en los cables de auriculares cuando uno los saca de casa. Se convierten en auténticos criminales de guerra. Gracias. Acaba de editarse el primer volumen de LA ORQUESTA DE LA RUA, para todos aquellos lectores que lo pidan. Sólo tenéis que mandar un e-mail a nuestro apartado ciberpostal solicitándolo y se os enviará totalmente gratis a casa (sin gastos de envío ni costes adicionales). El primer afortunado ha sido uno de los componentes de los casi olvidados Hermanos Izquierdo. Pacense, para más señas, y uno de los tres defensores en el Universo a día de hoy de la obra de Diego Vasallo, incluyendo a su madre (la de Dieguito, es obvio). La música está oficialmente bajada de la red y todo lo recaudado irá a parar a la fundación recién estrenada AMIGO RAMONCÍN SÓLO TÚ ERES TAN TONTO y que tiene el patrocinio de una afamada marca de cerveza, cuya campaña publicitaria, según cuentan sus propios ejecutivos en diversos medios (http://www.memoriasdeunyuppie.bitáforas.com), ha sido exclusivamente con el fin de promoverla. Interesados: ruadosanjospretos@yahoo.es Aviso sólo para morbosos: En esta recopilación NO ESTÁ SABINA. Gracias y perdonad la decepción.Algunos artistas invitados: THE CURE, KAISER CHIEFS, AFX, THE JESUS AND MARY CHAIN, CAT POWER, EVERYTHING BUT THE GIRL, THE ARCADE FIRE, ANI DIFRANCO, KEANE y un largo etcétera hasta un total de veinte canciones. Decidí ser astronauta. La idea de poner algún día los pies en la Luna o de ver la Tierra más allá de las fronteras para los mortales era fascinante para un niño que crecía en un pequeño pueblo de La Mancha donde los miguelitos son inmortales. Hasta que llegara esa hora me contentaba con una colección de motos que me compraba mi padre, réplicas de las mejores máquinas de la época y que lo costó un esfuerzo económico que nunca le he agradecido lo suficiente. Y con la idea de ver a Lord Vader en mi habitación, que estaba repleta de pósteres de lo que entonces se conocía como La Guerra de las Galaxias, cuando USA era todavía EEUU y no tenía esa denominación de origen del lenguaje. Lord Vader era mi héroe. Era el verdadero malo, era peor que Toro Sentado o cualquier sioux o apache. Era la leche. Daba miedo verlo, pero a mí me encantaba. Verlo era un hechizo y soñaba con él. Soñaba con ser ese Darth Vader que aprendimos a finales de los setenta. Ese Darth Vader que con el paso del tiempo se ha ido dulcificando. Y que ahora casi nos da pena. Todo lo atractivo que yo aprendí de él en mi infancia se ha ido desmoronando conforme su creador nos ha ido enseñando sus más oscuros secretos. Si se descuidan un poco le ponen hasta alma, al malo peor que he conocido en cine. Con el paso del tiempo hemos sabido que había sido un Jedi y padre, que el maravilloso Lado Oscuro era la Fuerza, pero vestida de negro y no de monje de diseño. Que su rabia y su odio hacia todo planeta viviente era por un amor que nadie supo aceptar y que de joven parecía un niño repelente y malcriado. Nos lo habían convertido prácticamente en un metrosexual que se llamaba Anakin y que siempre estuvo a las órdenes de otro, que nunca el Universo iba a ser suyo. A pesar de todo, Lord Vader representaba todo aquello que yo quería ser entonces. Lo que su creador ha hecho de él con el paso del tiempo no me importa ahora, que ya no pretendo ser nadie más que yo. Y sin embargo, ahora estoy sufriendo esa extraña metamorfosis nocturna que se está apoderando de mí y me está llevando hacia el Lado Oscuro. Todo comenzó el pasado viernes, cuando una médico me dijo que, si así lo deseaba, podría inaugurar en mi estado de ánimo el Museo de la Apnea, pues mis cotas llegaban hasta 74. Así fue a la tercera planta del ala del hospital y me dieron las instrucciones para comenzar a respirar con nocturnidad y alevosía como Darth Vader. Una mascarilla de oxígeno que me inhalaría nueve centímetros de H2O por segundo. Junto con la maquinita procesadora del aire, empezó la transformación. Yo llegué a casa eufórico. Descubrí que con la maquinita a la hora de hablar me salía la voz poderosa y artificial de Constantino Romero y me hacía fuerte cuando decía aquello de Luke, soy tu padre. Decidí también volver a vestir de riguroso negro. Ahora he comprado unos tubos de neón y el siguiente paso es construirme una espada láser. Siempre he tenido debilidad por el Sur, y muy especialmente por España. Allí se vive, por así decirlo, « al máximo exponente » : todas las vivencias se multiplican por sí mismas. El sol torna cálida e indómita cualquier forma de vida. Yo tengo para mí que todos ellos llevan dentro algunas gotas de la sangre de Don Quijote. - J.R.I. El caso es que no se puede dejar el mundo fuera del teatro para pasar la tarde aquí. - L.P. ¡ No ! Vienes cargado con el periódico, con la carga de la gente. La noticia también te sirve de carga. Eduard Fernandez siempre entra con unos auriculares puestos. « ¿ Qué escuchas ? » A veces me dice : « Música ». Pero antes del ensayo general le digo : « ¿ Qué escuchas ? ». Y me dice : « ¡ La Cope, porque llego de una mala leche ! » […] JOSE DANIEL ESPEJO BALANZA, Quemando a los idiotas en las plazas, 2001 X.LSemanal. Dicen que su estilo recuerda a Paul Auster. Eduardo Lago. Hay concomitancias superficiales. Tenemos en común la idea de Brooklyn. No tengo por qué defenderme. Lo admiro. XL. Confiese : ¿le ha echado su amiguete Paul una manita para escribir Llámame Brooklyn ? E. Lago: [Ríe] No, no, no. Verás. Hay un escritor joven, amigo mío, que le cuida la casa cuando él está de gira. Entonces, nos vamos allí y bebemos vino entre sus libros. (Extracto de la entrevista al escritor Eduardo Lago realizada por David Benedicte para el XLSemanal del 26 de febrero de 2006.) Hay tanta nieve entre nosotros. Estos son los últimos caldos con los que he ido regando los encuentros con amigos. Como me es difícil decantarme por alguno de ellos, no llevan ningún orden preestablecido. Quizá, por decir algo, el que menos recomendaría : el Coto de Imaz. Aquí os dejo el cine que he visto en lo que va de año : MEMORIAS DE UNA GEISHA VALIANT EL MERCADER DE VENECIA LOS CHICOS DEL CORO BUENAS NOCHES Y BUENA SUERTE REVISIONES : |